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Arroba de los Montes, Ciudad Real, Spain
PLATAFORMA CARPETANIA,

jueves, 1 de diciembre de 2016

LA ULTIMA CENA DE LA IGLESIA DE ARROBA DE LOS MONTES

MARÍA DOLORES FERNÁNDEZ MARTÍN
JESÚS VÍCTOR GARCÍA
 
En nuestra iglesia parroquial de la Asuncion de Arroba de los Montes existe una representacion de la ultima cena en una tabla del cenáculo. Puede atribuirse a los primeros trabajos del pintor toledano Juan Correa de Vivar,  también se le atribuye a este autor obras pictóricas en pueblos cercanos como en Villarta de los Montes, Guadalupe y Herrera del Duque. En la "santa cena" de Juan Correa de Vivar de la iglesia parroquial de Herrera del Duque aparece representada una liebre similar a la de la ultima cena de Arroba de los Montes.
 
La Última Cena es el nombre con el que la religión cristiana indica la cena de Jesús con los apóstoles durante la Pascua judía, antes de su muerte, en un lugar llamado el Cenáculo. Era una casa con amplias salas en la ciudad de Jerusalén y pertenecía a un amigo de Jesús.
Tenía dos salas:
-Una planta baja, utilizada para las oraciones y/o para momentos instructivos.
-Una planta alta, utilizada para comer.
Leonardo da Vinci, La Última cena
Los apóstoles están agrupados de 3 en 3, de izquierda a derecha:
-Bartolomé, Santiago el Menor y Andrés
-Judas Iscariote, Simón Pedro y Juan
De izquierda a derecha, Bartolomé, Santiago el Menor, Andrés, Judas Iscariote, Simón y Juan (detalle de la Ultima cena de Arroba de los Montes)
-Tomas, Santiago el Mayor y Felipe
-Mateo, Judas Tadeo y Simón zelote
 De izquierda a derecha, Tomas, Santiago el Mayor, Felipe, Mateo, Judas Tadeo y Simón zelote.(detalle de la ultima cena de Arroba de los Montes)
La cena de pascua solía tener pan ácimo (sin levadura), vino, cordero pascual. Pudo haber sal. Una creencia popular dice que el traidor Judas Iscariote derramó sal durante la cena y algunas obras de arte lo recogen.
La afirmación de Jesús «uno de vosotros me traicionará» causa consternación en los doce seguidores de Jesús, y ese es el momento que Leonardo representa, intentando reflejar "los movimientos del alma", las distintas reacciones individualizadas de cada uno de los doce apóstoles unos se asombran, otros se levantan porque no han oído bien, otros se espantan y, finalmente, Judas retrocede al sentirse aludido.
La Última Cena es una pintura mural realizada por Leonardo da Vinci en los años 1494-1497. Se encuentra en la pared sobre la que se pintó originalmente: el refectorio de Santa Maria delle Grazie en Milán. Frente a la iconografía clásica que puede verse en otras obras renacentistas, Leonardo no representa a Judas el traidor delante de la mesa, sino incluido entre los apóstoles. Leonardo ha optado por representar el momento posterior al anuncio de Cristo de que uno de ellos lo traicionará y todos se preguntan «¿Soy yo, Señor?». En lugar de representar a Jesucristo como uno más con el apóstol Juan en brazos, Leonardo opta por aislar la figura de Jesucristo y agrupar a los apóstoles de tres en tres, caracterizando a cada uno de ellos a través de su actitud y movimiento.
Juan de Juanes, tercer cuarto del siglo XVI, tabla, 116 x 191 cm. Museo del Prado, Madrid.
 Juan Correa de Vivar es un pintor nacido en Mascaraque (Toledo)  en 1510 y fallecido en 1566 fue un pintor del renacimiento español Vivar que Antonio Ponz en 1777 decía "el tan pintor hubo de ver a Rafael y aun estudiarle, como las obras del antiguo, pues se ven cosas en las suyas que los manifiestan bastantemente. Tienen excedentes expresiones , sus pinturas son acabadas y muy bien coloridas"
Representación de la Santa Cena (1546-1550), del toledano Juan Correa de Vivar (iglesia parroquial Herrera del Duque)
En el asiento nº 40 del inventario realizado por el cura saliente D. Edmundo Pinés Velázquez y D. José Mª Moncada, cura entrante en  la Iglesia de Ntra. Sra. de la asunción de Arroba de 1957, se refleja “un arca que servía antes para poner el Santísimo en Jueves Santo, en la puerta hay una pintura de la cena”
Cenáculo o ultima cena de Arroba de los Montes
En otro inventario aparece con  nº 47 “arca para el Santísimo con pintura de la Santa Cena” (de los años de los Curas José Martín 1980 y Manuel Infante Téllez).
La escena parece estar bañada por la luz de la ventana del fondo, a través de la cual se vislumbra una ciudad, que debe ser Jerusalén, porque parece el antiguo templo de Salomón, posiblemente el segundo templo restaurado por Herodes el Grande, que fue destruido junto con la ciudad por el general romano Tito al comienzo de los años 70 de nuestra era como represalia a la rebelión de los judíos y la cúpula que hay al lado podría la mezquita de la Cúpula de la Roca, que levantaron los árabes en el sitio que éste ocupaba, aunque también  pudiera ser la de Al-Aqsa, también en la explanada de las mezquitas.
Templo de Salomón, detalle de la ultima cena de Arroba de los Montes

Guarda algún parecido con la última cena que el toledano Correa de Vivar pintó para la Iglesia de Herrera del Duque. El centro de la tabla lo ocupa Jesucristo, que se inclina hacia el grupo de su derecha y parece pedir calma después de anunciar que uno de ellos le traicionará y Juan que aparece echado sobre la mesa con el rostro sobre ella. Como en el cuadro de Correa de Vivar, varios apóstoles aparecen de espaldas (3 en este caso) y hay en ambos un plato sobre la mesa con una liebre o conejo asado, pero mientras en el cuadro de Correa está  orientado hacia Jesucristo, en el de Arroba se orienta para el observador.
La colocación de los apóstoles podría ser la seguida por Leonardo da Vinci en su Ultima Cena, de izquiera a derecha: Bartolomé, Santiago el Menor, Andrés, Judas Iscariote, Pedro, Juan , Tomás, Santiago el Mayor, Felipe, Mateo, Judas Tadeo y Simón el Zelote.
Pedro, al lado de Juan que aparece echado sobre la mesa, delante mismo de Jesús, hace ademán de coger un cuchillo de la mesa, mientras vuelve su rostro hacia Judas.
Pedro mirando a Judas mientras Juan esta echado sobre la mesa (detalle ultima cena de Arroba de los Montes)
Sólo hay una copa, el plato con la liebre que hemos mencionado, tres panecillos y un salero o pimentero.
Jesucristo parece pedir calma después de anunciar que uno de ellos le traicionará. Pedro levanta su mano como pidiendo silencio.
Al lado izquierdo de Jesús podría estar inmediato a él, Santiago el Mayor, que se le parece.
En este arca, figuraba la inscripción “zenna ultima” sobre la pintura y a ambos lados de la misma, en la parte izquierda figura un calvario y en la derecha varios objetos: corona de espinas, lanza, látigos, 3 clavos, unas tenazas y un martillo.
La Última Cena es descrita en tres de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento: Mateo, Marcos y Lucas.
El día anterior a la pascua (un tiempo muy sagrado para la nación judía en recuerdo de cuando Dios salvó a los judíos de la plaga de muerte de todos los primogénitos en Egipto), que en el año de la muerte de Jesús parece haber caído en día jueves, los judíos hacían el pan sin levadura y sacrificaban el cordero dentro del templo la tarde de este día; la sangre se recogía en un recipiente y se rociaba parte de la sangre de cada cordero al pie del altar de los sacrificios y en el dintel y poste de cada casa.
Consistía en cordero (signo de la compasión de Dios), pan ázimo (miseria sufrida), hierbas amargas (esclavitud) y salsa roja (trabajos forzados en Egipto).
Jesucristo dio instrucciones a Pedro y a Juan de regresar a Jerusalén, y seguir a un hombre que llevaba un cántaro de agua; éste les mostraría un gran aposento alto ya dispuesto y estos dos apóstoles prepararon la pascua. Jesús celebró la pascua esa misma noche (un día antes) y murió el día del sacrificio de los corderos. Ningún evangelista muestra la presencia del cordero pascual en esta cena. Y en el cuadro que nos ocupa, ya hemos mostrado una liebre como alimento pascual.
Liebre o conejo en la ultima cena de Arroba de los Montes (detalle)
De acuerdo con la manera acostumbrada de empezar la cena pascual, el huésped pronunciaba una bendición sobre una copa de vino, que entonces se pasaba, por turno, a cada uno de los participantes sentados alrededor de la mesa. La cena se dividía en 4 partes en cada una de las cuales se concluía con una copa de vino. Jesús bebió de dos copas, la de la “bendición” y la de las “plagas”
La cena continuó en un ambiente de tensión y tristeza. Mientras comían, el Señor dijo que uno de ellos le iba a entregar. La mayor parte de los apóstoles, exclamaron uno tras otro: “¿Seré yo?” “¿Soy yo, Señor?”.
Lateral izquierdo del cenáculo de Arroba de los Montes
Jesús respondió que sería uno de los Doce que entonces comía con El del mismo plato. Entonces Judas Iscariote, que ya había convenido en vender a su Maestro por dinero, probablemente temiendo que su silencio en ese momento pudiera dar motivo para que se sospechara de él, preguntó con descarada audacia verdaderamente diabólica: “¿Soy yo, Maestro?” Con punzante brevedad el Señor le respondió: “Tú lo has dicho.”
Lateral derecho del cenáculo de Arroba de los Montes
Hubo otras causas de la tristeza de Jesús durante la cena. Algunos de los Doce se habían puesto a murmurar, disputando entre sí el orden según el cual habían de sentarse en la mesa, trivialidad por la cual los escribas y los fariseos, así como los gentiles, frecuentemente reñían. Nuevamente el Señor tuvo que recordar a los apóstoles que el principal entre ellos sería aquel que mejor dispuesto estuviera a servir a sus compañeros. Con sinceridad afligida el Señor habló con ellos, preguntándoles quién era el mayor; si el que se sentaba a la mesa o el que servía. Para darles ejemplo se arrodilló delante de cada uno de los Doce por turno, le lavó los pies y los secó con la toalla. Al final le dijo que el siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.


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