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Arroba de los Montes, Ciudad Real, Spain
PLATAFORMA CARPETANIA,

miércoles, 1 de febrero de 2017

CONDICIONES HIGIENICO SANITARIAS EN ARROBA DE LOS MONTES A LARGO DE LA HISTORIA

JESÚS VÍCTOR GARCÍA

La península Ibérica fue escenario de las primeras epidemias documentadas en el Mediterráneo occidental, a finales del siglo II.
En la época de los visigodos  la población creció, a pesar de la alta mortalidad, probablemente debido a una nupcialidad temprana y universal. Pero también debieron ser muy comunes las prácticas de aborto, infanticidio y exposición, ante la falta de recursos económicos. El Concilio de Toledo del 589 condenaba expresamente estas prácticas.
A finales del siglo VI llegan a España las grandes epidemias, que diezman la población. La peste bubónica en el 542, el 588, y entre el 687 y el 702. Muy posiblemente hacia el año 700 la población alcanzase sus niveles más bajos desde el fin del Imperio romano.
 
Entre los siglos XIV y XV la población disminuye, en realidad se da una crisis en el siglo XIV y un a recuperación en el siglo XV. La causa parece ser la peste negra, que asola la península, la epidemia afecta primero a Aragón y luego a Navarra y Castilla. Las epidemias son sucesivas y continuas desde 1348 hasta 1400. La primera se detecta en 1348 y dura hasta 1350, y afectó principalmente a Andalucía. Se calcula que la peste negra acabó con la vida de un tercio de la población, sobre todo en Aragón.
El entorno de Arroba de los Montes condiciona a sus habitantes en diversas dolencias.
 
La mortalidad producida por la peste negra produjo una crisis de subsistencia, al dejar los campos sin gran parte de la fuerza de trabajo.Se conocen también la existencia de episodios de mortalidad catastrófica, como la peste de 1507 mencionada en las relaciones de Felipe II " como 120 vecinos, y que en otros tiempos ha sido mayor, y la causa porque se despobló fue de pestilencia habrá 70 años poco mas o menos. (1506)", se documenta un episodio de peste en Retuerta del Bullaque.
 
Hay grandes episodios de mortalidad como ocurre con las epidemias de el tifus de 1557, el hambre de 1570, el catarro de 1580, y la  ultima gran oleada de peste peste atlántica de 1596-1602 que coincide con  una cosecha catastrófica, la de 1598.
 
Pasada esta gran epidemia, la peste no vuelve a azotar en todo el siglo XVII pero la demografía castellana entró en un fuerte declive a lo largo del siglo, azotada por distintas enfermedades como el tifus, tabardillo, difteria infantil, garrotillo, inducidas por la desnutrición de los años de malas cosechas influenciadas por los factores climáticos.
Los años malos (1605-07, 1615-16, 1631) se repiten y algunos son de una intensidad extrema como en los años 1648-50, con cosechas catastróficas en Castilla la Nueva. La hambruna se extiende de nuevo en 1678-80 y otra vez a finales de siglo en 1694-95 y 99.
Las enfermedades actúan sobre organismos debilitados y con una higiene muy escasa se convertían fácilmente en epidemias y provocaba un aumento de las tasas de mortalidad.
 
La población de Arroba de los Montes en el siglo XVII se caracterizaba por una alta tasa de natalidad y de mortalidad. Las estadísticas de censos fiables hacen que los registros parroquiales las fuentes mas próximas a la realidad aunque la información es sesgada y las causas de defunción sean escasas o mal definidas.

En los registros de defunciones de Arroba de los Montes se mencionan vagamente las causas de la muerte como sincopes, muertes repentinas, de repente, tabardillo, bomica, esterico, cólico miserere, garrotillo, fatiga de pecho esterico, mal de pecho, mal de orina o "mal de orcos", etc.
La mortalidad era mas alta en los niños, ancianos y solteros y si coincidía con ser pobre se multiplicaba el riesgo.
Otras veces el registro detalla que ha muerto de vejez como es el caso de Jerónimo Gutierrez que muere en 1829 y además era pobre.
En las descripciones del Cardenal Lorenzana en 1782 dice que en Arroba de los Montes las enfermedades que hay "son dolor de costado que se curan (cuando se cura) con yerbas, pectorales y sangrías. Hay tullidos comúnmente de corta edad que curan facilmente con tortas de sacar cera. No hay agua minerales ni medicinales ni salinas no otras fabricas, aunque hay mucha piedra y riscos, no hay metales, arboles ni yerbas extraordinarias"
La mortalidad después de la Guerra de la Independencia en España fue debida a la aparición de la hambruna y de las epidemias como la peste, paludismo, tifus exantematico, fiebre amarilla, cólera, brotes de sarampión, viruela, gripe, escarlatina y difteria.
El problema de las epidemias no era mas que el subdesarrollo económico, la mala calidad de la alimentacion, la ropa, la habitabilidad de los hogares, la poca higiene y sobre todo a la mala gestión de la sanidad publica.
La alimentacion de la población se basa fundamentalmente de la matanza del cerdo hasta el punto que había gente que hacia 365 morcillas y chorizos al año. La dieta es carnívora donde la fruta y verdura es deficiente ya que apenas existen huertas ni medios técnico para cultivar estos vegetales. La fruta obtenida son de arboles cultivados como peros, manzanos,granados,ciruelos (variedades dejada por la población musulmana) complementado por bayas y frutos silvestres como zarzamoras, castañas, bellotas, madroños,etc.
 
Chorizos, morcillas, salchichones secándose en una lumbre de Arroba de los Montes

La alimentacion es típica de los pueblos de montaña, con ingesta de carne de la caza mayor, como ciervos y jabalíes, complementada con la caza menor de los abundantes conejos, liebres y perdices. También en menor escala se aprovecha las reses adultas de cabras, ovejas y vacas cuando son estériles o tienen algún accidente donde son sacrificadas para el hogar. Esta dieta rica en proteinas hacen que los habitantes sean propensos a la formacion de cálculos renales y biliares.
La comida diaria se basa en unos pocos platos como migas, suero sopado, leche, ajo patatas, y productos derivados de la matanza. La escasa ingesta de pescado del mar y de la sal yodada hace que el bocio sea endémico entre los habitantes de Arroba de los Montes. El poco pescado que se consume es del cercano río Guadiana y sus afluentes como los barbos, carpas, etc.

Los infartos están relacionado con esta alimentacion de grasas animales posiblemente se registraran en los libros de defunciones como "muerte repentina" "fatiga en el pecho" como ocurre en 1806 con Paula Martín de Lope Sanchez, pobre de 52 años, con Juliana Camacho en 1811, Eladia Sanchez Camacho Mendiola en 1817; en 1830 muere un hombre llamado Pedro Martín Ceballos de Navalpino de repente.
Las casas están construida de piedra y adobes sin estucar ni encalar, con poca ventilacion ya que las ventanas son tan pequeñas que apenas dejan pasar la luz, los muros gruesos, para que no se vaya el calor en invierno y guarden el fresco en verano. El suelo del interior consiste en empedrados o de tierra cubierta de una capa de boñiga mezclada con corcho quemado.
Las habitaciones son reducidas y la cocina suele ser la habitación principal donde reside la familia la mayor parte del día y de noche charlando al amparo de la lumbre por lo que generalmente la espalda esta siempre fría. por la corriente de aire que va de la entrada de la puerta al corral.
Plano de la casa de Jerónimo Víctor con la distribución de la distintas estancias en Arroba de los Montes por Jesús Víctor Garcia
En las cuadras están las "caballerías" donde descansan los mulos, burros y caballos y un poco mas alejado las zahúrdas de los cerdos. El estiércol y basura que genera estos animales se limpian hasta que las necesidades agrícolas lo exigen ,lleno de insectos y su correspondiente mal olor.
El dormitorio suele ser una habitación que duermen el matrimonio con los hijos hacinados en un solo lecho y medio asfixiado por el humo o por el frío del invierno. El hacinamiento junto a la mala ventilacion y las corrientes de aire hacen a los hogares un lugar idóneos para enfermedades respiratorias.
No existe matadero publico, se suele matar animales adultos o viejos, como cabras machorras, machos cabrios, carneros y los animales jóvenes sirven para venderlos o para renovar el rebaño. Las carnes no son investigadas ni reconocidas, algunos aprovechan para el salazón las procedentes de animales muertos por carbuncosis, faceras, animales muertos y desnutrición.
El sacrificio se realiza degollando al animal donde sus restos son depositados en la calle de la Tenería o en una cerca señalada por el Concejo para arrojar sus desperdicios, esta cerca se llamaba "cerca del Burro o de Dios" donde se arrojaba también los animales de tiro como los caballos y y burros. Esta cerca estaba a menos de 100 metros del núcleo de la población y al lado del pozo del concejo donde se suministraba agua potable a toda la población. La putrefacción de estos animales muertos, junto a los insectos generados por ellos ,hace a este punto de infección de las aguas subterráneas y del entorno cercano.

El pueblo se suministraba con dos pozos del concejo, el de Arriba y el de Abajo que no estaban potabilizado, además de los manantiales de la Fuente Vieja y de Caballos. El agua era de buena calidad que evita la formacion de los cálculos renales pero favorece la caída de los dientes. Los pocos casos de piedras del riñón o infecciones de orín es por la ingesta de carne como es el caso de la muerte de Eusebio Sanchez en 1828 por "mal de orina con evacuaciones frecuentes de vientre"
El pozo de Arriba o del Concejo de Arroba de los Montes, lugar de abastecimiento del agua de la población
Las aguas empleadas para el lavado de las casas y objetos usados diariamente, son arrojadas a la calle publica y las defecaciones se realizan en las cerquillas o corrales debajo de higueras u otros arboles donde campan las gallinas. El jabón que se usaba era el casero realizado con las grasas y pringues derivados del cerdo que mezclado con ceniza o con sosa cáustica servían para la higiene personal y los útiles de la cocina.
Los catarros son frecuentes porque el jornalero está siempre mojado ya que las inclemencias del tiempo y los cambios bruscos de temperatura favorecen estas afecciones respiratorias. La ropa era escasa y de mala calidad, los niños iban descalzos de pie y pierna. Los hombres llevan pantalones de pana, chaleco, blusa de algodón y calzan abarcas. En días fríos y lluviosos llevan un capote extremeño de lana de oveja y peales en las abarcas para tapar los tobillos. Muchas veces el frío ocasionan la muerte como ocurrió en 1837 cuando Joaquín Sanchez Cuadras muere de "unas calenturas provenidas de un grande frío".

La muerte en el campo era frecuente como ocurrió con Juan Antonio Serrano un viudo de Piedrabuena que falleció en 1809 que murió en la Dehesa de Arroba cuando venia de Fontanarejo. En 1812 muere un pobre de Tembleque llamado Miguel Lopez Valentin de 61 años en el paraje del Portijuelo y de José Lázaro Gutierrez en 1827 de Cabrejas (Cuenca). Cabe destacar que la muerte por accidentes era mas frecuentes en forasteros que en los habitantes de Arroba de los Montes.
La asistencia sanitaria era privada y solo los hospitales eran los encargados de la atención de los pobres, en nuestro pueblo había un hospital que consistían practicamente en varias camas y poco mas, que servia de acogida de enfermos.

Los pobres y mendigos morían en el hospital de Arroba de los Montes como Gregorio Fernandez un mendigo de Talarrubias que murió en este hospital, y en 1812 muere un pobre en nuestro pueblo, llamado Domingo y cuyo origen era Portugal.
No se conoce ningun ingreso en otro hospital distinto al del pueblo, hasta 1865 que es ingresado Pablo Ortega Herance de 38 años al pedir su esposa el ingreso de su marido en el Hospital de Ciudad Real.

En 1950 se toman medidas de encalar las casas, se canalizan el agua potable y 1980 se inicia los desagües del casco urbano de Arroba de los Montes.
Las medidas sanitarias eran adoptadas por el Estado solo cuando había epidemias y no tenían un carácter estable. Los ayuntamientos tenían las competencias en salubridad descoordinadas muchas veces con los médicos y veterinarios.

La mortalidad infantil era muy alta debido a las enfermedades o accidentes como ocurrido en 1828 con la niña María Gutierrez Martín muerta por un accidente sin especificar.
Los enterramiento se realiza en el interior de la iglesia del pueblo y hasta mediados del siglo XIX no se construye uno alejado a unos 200 metros del pueblo, estas practicas hacen a este lugar un foco de transmisión de enfermedades contagiosas donde los feligreses tenían que salir de la iglesia por el mal olor de la putrefacción de los cadáveres. El suelo de Arroba de los Montes es ácido por lo que  favorece la descomposición de los cadáveres y no existe separación suficiente entre una sepultura y otra.

TRATAMIENTOS DE LAS ENFERMEDADES
La atención a los pacientes eran realizada por el medico, si lo había, en muchos casos era atendidos por el cirujano que era una especie de sanitario que realizaba múltiples labores como sangrador, curar fracturas, veterinario y barbero. En 1845 muere de 57 años el barbero y el encargado de la salud publica de "afección de pecho e hidropesia". Le sustituyó Joaquín Hombrebueno, encargado de la salud, un cirujano de 3ª clase.
Algunas veces no había medico en nuestro pueblo, como en enero de 1841 hasta junio de 1842, donde no existe facultativo en un año y medio. Lo mismo ocurrió en 1868, sin medico el pueblo durante 6 meses aumentando la mortalidad infantil durante su ausencia., murieron 7 niños de corta edad. A veces no había facultativo medico durante largo tiempo como ocurrió desde 1875 hasta octubre de 1885, un periodo de casi 11 años sin medico donde hubo 131 muertes y diez años antes hubo 134 fallecidos por lo que nos indica que medicina no evitar la mortalidad en nuestro pueblo.
En caso de enfermedad grave los habitantes de Arroba, tenían que acercarse al pueblo mas cercano donde hubiera algún medico.

El medico en nuestro pueblo era pagado por el Ayuntamiento y por los vecinos del pueblo con una "Iguala" que consistía en el pago de un canon por persona por tener prestaciones sanitarias. Las medicinas eran pagadas aparte y muchas veces se tenían que endeudar o vender sus pertenencias para pagar los medicamentos. Los pobres eran atendidos y por lo general el ayuntamiento se encargaba de pagar al medico. Como en 1848 muere un hombre soltero de Villarta de los Montes de 68 años es enviado por el ayuntamiento de Puebla de Don Rodrigo a Arroba "casi exánime" de "vivo dolor de costado y calenturas"para ser atendido.
Casa del Medico de Arroba de los Montes en 1951
El los concejos que había medico se atendía a los enfermos sin lavarse las manos ya que no se conocían los gérmenes ni el adecuado tratamiento. Las enfermedades no se distinguía con otras clínicamente parecidas.
Se usaban denominaciones como "te ha dado una calentura" para distintas enfermedades que nada tenían que ver y existía una creencia generalizadas de que las enfermedades venían condicionadas por las lluvias o altas temperaturas. Hoy todavía viene la expresión "el andancio" que se repite a lo largo del año sobre todo al principio del otoño y verano, que consiste en enfermedades que afectan a casi toda la población del pueblo que suelen ser diarreas o catarros que tardan mucho en curarse.
Los tratamientos de las enfermedades consistía en métodos naturales como el uso de plantas medicinales que se han ido transmitiendo a lo largo de las generaciones generalmente de padres a hijos. Cuando estos métodos no aliviaba al enfermo se recurría al medico o cirujano del pueblo, usando habitualmente vomitivos, purgantes y sanguijuelas o sangrías. En nuestro pueblo el cirujano muchas veces afeitaba, realizaba sangrías y curaba huesos rotos con poco conocimiento técnico generando cojos, tullidos y personas con brazos torcidos.
Se usaba métodos ancestrales con rituales como el "mal de ojo", la cura del hígado con palos de hinojo, las verrugas con hoja de encina, las fistulas con raíz de arzolla, etc; todo con un origen mágico-religioso con rituales que se pierden en la noches de los tiempo. Estos métodos son la tradición viva del uso de plantas, minerales y animales por parte de los habitantes de Arroba de los Montes.
Estos métodos se usan hoy en día por los habitantes de Arroba de los Montes pero siempre de manera discreta y la trasmision de sus conocimientos es directa, es decir solo lo pueden transmitir sus conocimientos a una persona de confianza para usarlo cuando ella no este.
El conocimiento de estas practica de curanderismo es practicado generalmente por las mujeres y cuando su fama se extiende por la comarca, es visitada por todos sus habitantes.

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