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Arroba de los Montes, Ciudad Real, Spain
PLATAFORMA CARPETANIA,

martes, 1 de octubre de 2013

LOS CEMENTERIOS EN ARROBA DE LOS MONTES

JESÚS VÍCTOR GARCÍA

Los cementerios son los lugares donde se entierran los cadáveres de los hombres y su existencia debe remontarse al inicio del propio hombre. Los cementerios como un servicio obligatorio municipal es un hecho reciente que hasta el siglo XIX no se dictaron normas para regularlo.
Existen indicios razonables que ya desde la Prehistoria el hombre procuraba esconder o proteger el cadáver de la acción de los fenómenos naturales y de los carroñeros. Es ya en el Paleolítico Medio cuando se inicia una especie de ritual en la que se depositan ofrendas y el cadáver es preparado, pintado de color ocre, para "el viaje hacia el mas alla".
Todas la culturas tiene sus propios ritos y su características particulares en los enterramientos.
Ermita de San Miguel en 1827, lugar de enterramiento Arroba de los Montes

Al inicio del cristianismo, los cementerios era lugares sagrados, eran consagrados por los obispos con ceremonias idénticas que las de la iglesia. Las autoridades eclesiásticas consideraban a los cementerios y a las ermitas como partes integrantes de las iglesias parroquiales. Esta consagración de estos lugares explicaría que tuvieran la consideración de lugares de asilo, de estar exento del comercio e incapacidados para ser objeto de lucro o negociación. Solo los no cristianos, los muertos por suicidios o excomulgados no eran enterrados en estos recintos sagrados.
Ya en las antiguas leyes castellanas, en el Fuero Juzgo, regula las penas para los desentierren a los muertos y despojen de sus vestidos.
En el Antiguo Régimen, el suelo de la iglesia de la Asunción de Arroba, junto con las ermitas, sirvieron para enterrar a los fallecidos cristianos. Los primeros habitantes de Arroba construyeron un cementerio hacia el este de la población y a corta distancia del núcleo poblacional, como mandaba los cánones medievales. Este primer cementerio tenia una pequeña capilla para despedir al muerto, con el tiempo la capilla se fue ampliando, hasta en el edificio actual de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Actualmente ha quedado un topónimo alrededor de la iglesia llamado "La capilla" en la parte nororiental del recinto sagrado. Con el tiempo crece el casco urbano englobando a la iglesia y se crea una plaza siendo el lugar principal del municipio.
Los enterramientos se realizaban en 4 tramos, donde la importancia de las familias se ve reflejada por el tramo que eran enterrados dentro de la iglesia, siendo junto el altar lo máximo que pueden aspirar las familias del difunto. A continuación viene los fallecidos del tramo 1 y ya de menor importancia los del tramo 2 y 3.
Los solteros eran enterrados en el tramo 4 y los parvulos en la puerta del Sol, en la puerta orientada al sur. En los libros de defunciones  no se indican los entierros de pobres y forasteros por lo que se supone que lo entierran en una fosa común junto a la puerta Norte.
Tramos de la iglesia de Arroba de los Montes

Esta hipótesis viene dada porque en 1975 aproximadamente se restauró la pared norte que rodea la iglesia, apareciendo gran cantidad de cadáveres en el talud.
Los enterramientos se efectúan dentro de la iglesia que ocasionalmente cuando estallaba una epidemia se podía, como medida excepcional, de sacar los cadáveres fuera de pueblo a lugares como los alrededores de la iglesia como ocurre en Marzo de 1814 a Agosto de 1815.
Es curioso que ambas ermitas del pueblo, la de San Miguel y la de San Sebastian, cercanas al pueblos sus tierras arcillosas son aprovechadas para la fabricación de tejas y ladrillos quedando con el tiempo unas grandes charcas que en invierno se llenaban de agua.
Las grandes epidemias de 1787, fueron el motivo por el cual el rey Carlos III, promulgó la obligacion de construir los cementerios fuera de las poblaciones en sitios ventilados y distantes de las casas de los vecinos. De su construccion se encargarían los curas de los pueblos con el dinero de la Fabrica de la Iglesia  y lo que faltare con los participes de los diezmos, donde los caudales públicos ayudarian con la mitad o tercera parte. Los terrenos para el cementerio debían ser concejiles o de los propios.
Los derechos de enterramiento y los de rotura eran percibidos por los curas párrocos ya que los gastos de la construccion se financiaban con los fondos de  obra y fabrica de sus parroquias.
La Real Célula de 15 de Noviembre de 1796 dicta que mientras no se contruyeran los cementerios rurales, se enterrasen los cadáveres en profundidad y que se hiciesen en horas adecuadas dentro de las iglesias.
Pero el primer intento serio de sacar los cementerios fuera de las poblaciones fue en 1804 por las grandes epidemias de Tercianas y de fiebre amarilla que diezmaban Castilla. El olor era insoportable dentro de las iglesia debido a la cantidad y a la putrefacción de los cadáveres.
Esta Real Orden de 1804, tuvieron un éxito parcial ya que pasado el brote epidémico se volvía a abandonar el camposanto y de nuevo los fallecidos eran enterrados en las iglesias.
 
El interior de la iglesia de Arroba era el lugar de enterramiento hasta 1812
Pero definitivamente en el Decreto 23 de Junio de 1813 es cuando señala que los ayuntamientos estarán a cargo de que existiera un cementerio convenientemente adecuado. En esta orden se señala que se envíe al Jefe Político la nota de los nacidos, casados y muertos, extendida por el cura, especificando el sexo, sexo y la causa de los fallecimientos extendida por los facultativos.
Esta orden ya era aplicada en Arroba de los Montes donde el 20 de Noviembre de 1810 se entierra a un hombre de 60 años, casado y donde se señala que a muerto de apoplejía, es sin duda el primer entierro en Arroba con todos los requisitos ante la ley.
La falta de personal medico especializado hace del barbero practique las funciones del cirujano, esta circunstancia  hace que no se detalle claramente el motivo de la muerte en los registro hasta el inicio del año 1827.
Una Real Orden de 22 de Noviembre de 1828 reconoce que hay muchos pueblos que carecen de cementerios por la dejadez de los corregidores y a la falta de fondos. Así que para evitar estos inconvenientes, Fernando VII, ordena que ninguna autoridad o persona se excusara y exige cumplir sus ordenes. Se efectúa los enterramiento en la ermita de San Miguel entre el 26 de Diciembre de 1829 hasta el 17 de Enero de 1831 por una epidemia de Tabardillo o tifus.
Los vecinos  prosiguen los entierros en la iglesia desde el 21 de Enero de 1831 hasta el 19 de Junio de 1834 cuando ya a pasado la epidemia
A continuación los vecinos vuelven a enterrar otra vez en la ermita de San Miguel entre el 7 de Agosto del 1834 al 29 de Diciembre de 1834 posiblemente por la epidemia de viruela en el pueblo.
El primer enterrado en el cementerio viejo, es el 21 de Enero de 1835, es una mujer llamado María Abileo Muñoz ocasionada por unas calenturas.
El cementerio viejo de Arroba, además de los fondos municipales y de la fabrica, fue contruido con el voluntariado de los vecinos del pueblo. La construccion de un cementerio era muy costoso, así que cerrarlo con paredes de piedra necesitara años para su realizacion.

El primer cementerio de Arroba de los Montes, propiamente dicho, junto a la Era del Calvario

En la Real Orden de 1 de Diciembre de 1837 se dispone que todas las secretarias de los Ayuntamiento con mas de 500 vecinos se estableciera el Registro Civil de nacidos, casados y muertos, por los que los párrocos no podían enterrar a nadie si el previo asiento del hecho en el Registro Civil.
En Arroba de los Montes se exhuma los cadáveres de la iglesia como de la ermita de San Miguel, que ha servido de cementerio provisional.. En este libro "son cargo 889 reales y 17 maravedies que lo importan los derechos de rompimiento de sepulturas mayores y menores según el libro de Difuntos..... " y se han cargado en la visita eclesiástica hecha a 27-12-1829 hasta la partida del 12-1-1835". Nos indica que en estos 6 años se produjeron los rompimientos en Arroba. Según comunica el mayordomo de la Fabrica dice "que no ha podido cobrar derecho alguno de los a ellos perteneciente, negandose los interesados al pago". Alegandos los vecinos presididos de la Justicia dijeron " que no debían pagar estos derechos a esta Fabrica porque decía que a costa del vecindario se contruyó el cementerio".
El visitador eclesiástico alega que antes de contruirse el cementerio le hizo presente de que lo fabricase los vecinos a su costa y quedase en propiedad de la Fabrica Parroquial en descuento del dinero no pagado por el Concejo a esta Iglesia debido al impago causado en "los años  de la Guerra de la Independencia en la época de Napoleón en que estos vecinos por salir de unas urgencias tomaron gran porción de capitales como colmenas, cabras, propias de esta Fabrica y Obras Pías".
Además el responsable es el Concejo cuya cantidad pagada es "muy frívola, siendo así que les hubiera sido mas fácil haber verificado el pago haciendo como se contrató todos los años un pedazo de roza o alguna labor".
El visitador añade que la mitad de los derechos se ceda en su beneficio pero que el concejo de Arroba intentado quitarle "el corto recurso que consiste en estos derechos de rompimiento". Añade que "los vecinos de Arroba no contribuyan ya que se ven imposibilitado para verificarlo"y "que contribuya en pro de esta Iglesia para evitar que decaiga el culto".
 
El traslado de los cadáveres y exhumaciones se regula por la Real Orden de 27 de Marzo de 1845, donde se dirigen al Jefe Político de la Provincial, pero en nuestro pueblo se hizo de anterior a esta orden.. Este permiso solo se concedía por traslada a cementerio y en la exhumacion tenían que estar tres facultativos que certificaban que no era nocivo para la salud. El cadáver tenia que estar enterrado como mínimo 3 años o estar embalsamado.
Con el tiempo se van modificando las normas y se eleva los castigos con prisión al que exhumase, mutilase o profanara los cadáveres humanos

Cementerio nuevo de Arroba de los Montes
El  cementerio nuevo de Arroba de los Montes, según el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real del día 15 de Agosto de 1955,se subvenciona con una cantidad de 20.000 pesetas. Este dinero junto con el trabajo comunitario de todos los vecinos del pueblo hicieron posible la construccion del actual cementerio.
El primer muerto del actual cementerio es Andres Gutierrez Torres, apodado "Marchena", el 26 de Noviembre de 1956. Lo curioso que el siguiente en ser enterrado en este cementerio se llamaba " Segunda"

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