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Arroba de los Montes, Ciudad Real, Spain
INVESTIGACION Y DIVULGACION DE ARROBA DE LOS MONTES

jueves, 5 de noviembre de 2026

VIRIATO CONTRA ROMA. La victoria en Arroba de los Montes que los cónsules intentaron borrar.



JESÚS VÍCTOR GARCÍA

1. Introducción y Marco Histórico

Viriato (m. 139 a. C.) fue un caudillo lusitano que dirigió la resistencia de los pueblos de la península ibérica contra la expansión de Roma entre aproximadamente 147 y 139 a. C. Tras las matanzas romanas de lusitanos en 150 a. C. (episodio de Galba), Viriato se convirtió en líder de una coalición de lusitanos y otros pueblos hispanos, entre ellos los carpetanos.

Viriato pasaba los inviernos en la Carpetania, ya que los carpetanos contaban con un sistema económico más diversificado que los pueblos colindantes. Los carpetanos fueron un pueblo prerromano de la península ibérica que habitó principalmente la meseta central, en el territorio de la actual provincia de Toledo, el sur de Madrid y zonas limítrofes de Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara.

2. La Carpetania: El Gran Cuartel Logístico de Viriato

La palabra carpetana proviene de una raíz de origen púnico o fenicio "carp", que significa escarpe, elevación o monte. Esta palabra es adaptada posteriormente por los griegos y romanos, el nombre significa literalmente " los que habitan en los escarpes". Esta denominación encaja perfectamente con su modelo de poblamiento, basado en Castillejos elevados sobre cerros para controlar el territorio, cuyos habitantes ocupaban poblados y oppida en altura y en llanura, con cierta organización territorial. 

Cuartel de invierno de Viriato en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García


Eran vecinos de celtíberos, vetones, vacceos y oretanos; los carpetanos no fueron protagonistas autónomos de grandes campañas, sino un pueblo estratégico y logístico en el contexto de las guerras lusitanas y celtibéricas.

Su base de subsistencia de los carpetanos, era la agricultura —como lo demuestra que en el año 146 a. C. Viriato les impusiera un tributo en trigo, en vez de robarles su ganado, como hizo con los segobrigenses y los celtíberos—, complementada con la ganadería, especialmente de cápridos, por ser animales adaptados a este medio natural. En algunos de sus poblados hay zonas de estabulación de ganado. Ambos recursos eran aprovechados para sustento por Viriato, junto con el trigo, lo que muestra su capacidad de organizar y abastecer a sus tropas.

Otro motivo de Viriato para instalarse en territorio carpetano eran los abundantes minerales de la comarca: oro y plata para financiar sus incursiones, y hierro y cobre para armas y escudos. Todo este mineral era transportado en asnos, habitual para cargas pesadas.

Mineral de hierro en la comarca de los Montes de Toledo foto de Jesús Víctor García

3. Las Fuentes Clásicas: Apiano, Sempronio Graco y Vegecio
El lugar escogido en la Carpetania para su cuartel de invierno era una zona limítrofe con la Lusitania, céntrica para sus incursiones, alejada de los romanos y con comida, minerales y un clima benigno a su disposición. Este lugar pertenece a suroeste de la comarca de los Montes de Toledo, una zona con cereales, cabras, pesca, caza, miel y minerales de hierro y plata.
La Visión del Territorio: Sempronio Graco
La marcha hacia el norte: Viriato condujo a sus tropas hacia las tierras de los carpetanos, un territorio montañoso y familiar para sus tácticas de desgaste, buscando ganar tiempo y obligar a los romanos a alargar sus líneas de suministro en un terreno desfavorable.
Ya en su marcha hacia el norte, Sempronio Graco, al entrar en la Carpetania, dice: «Hay numerosas torres que flanquean la región; en la campiña, los cerros sirven de asiento a pequeños burgos, apenas defendidos por muros de piedra y argamasa». 
Las Campañas según Apiano (Iberia III)
En el libro escrito por Apiano sobre Iberia III (Guerra contra lusitanos y Viriato), en el capitulo 64, dice
64. "Viriato penetró sin temor alguno en Carpetania, que era un país rico, y se dedicó a devastarla hasta que Gayo Plaucio llegó de Roma con diez mil soldados de infantería y mil trescientos jinetes. Entonces, de nuevo Viriato fingió que huía y Plaucio mandó en su persecución a unos cuatro mil hombres, a los cuales Viriato, volviendo sobre sus pasos, dio muerte a excepción de unos pocos. Cruzó el río Tajo y acampó en un monte cubierto de olivos, llamado monte de Venus. Allí lo encontró Plaucio y, lleno de premura por borrar su derrota, le presentó batalla. Sin embargo, tras sufrir una derrota sangrienta, huyó sin orden alguno a las ciudades y se retiró a sus cuarteles de invierno desde la mitad del verano, sin valor para presentarse en ningún sitio. Viriato, entonces, se dedicó a recorrer el país sin que nadie le inquietase y exigía a sus poseedores el valor de la próxima cosecha y a quien no se lo entregaba, se la destruía.

En el capitulo 70 dice:

70. "Sin embargo, los acuerdos no duraron ni siquiera un breve espacio de tiempo, pues Cepión, hermano y sucesor en el mando de Serviliano, el autor del pacto, denunció el mismo y envió cartas afirmando que era el más indigno para los romanos. El senado en un principio convino con él en que hostigara a ocultas a Viriato como estimara oportuno. Pero como volvía a la carga de nuevo y mandaba continuas misivas, decidió romper el tratado y hacer la guerra a Viriato abiertamente. Cuando esta se hizo pública, Cepión se apoderó de la ciudad de Arsa,

4. Análisis Geográfico, Táctico y Cálculo de Marchas Militares

La huida de Viriato desde Arsa ( Zalamea de la Serena) o Cerro de la Reina (Llerena Badajoz) a la Carpetania pudo realizarse en 4–5 días: unos 100 km en línea recta, con terreno favorable salvo al llegar al estrecho de las Hoces (de la Murciana), donde el relieve es más accidentado. Las fuentes romanas indican 25.000 pasos en cinco horas a marcha normal y 50.000 a marcha forzada; con el paso romano "passus" (ciclo completo de la marcha es de 1,48 m) 
Ruta de Viriato desde Arsa ( Llerena o Zalamea) hasta la Carpetania (Arroba de los Montes) según Jesús Víctor García

Consideraciones históricas

  • Equipo y carga: Estos ritmos se realizaban cargando un equipo individual de unos 30 a 45 kg (sarcina, armadura, scutum y estacas para el campamento).

  • Construcción del Castrum: Las 5 horas descritas por Vegecio eran la primera parte de la jornada laboral. Al llegar al destino, la legión dedicaba entre 3 y 4 horas adicionales a levantar el campamento fortificado (castrum).

  • Marchas extraordinarias: En situaciones operativas críticas descritas por Julio César o Tito Livio, se registraron marchas forzadas continuadas de más de 50-60 km en un solo día, sacrificando parte de la construcción completa del campamento.:                                                      
  • Iter justum (Paso militar normal): Recorrían 20 millas romanas (unos 30 kilómetros) en 5 horas. El ritmo era firme y constante, manteniendo unas 110 pisadas por minuto.
  • Iter magnum (Paso lleno o marcha forzada): Recorrían 24 millas romanas (unos 35.5 kilómetros) en las mismas 5 horas. Este paso acelerado se usaba en situaciones de emergencia estratégica o persecución. 
Cualquiera de las dos ubicaciones (Llerena o Zalamea de la Serena), separadas por apenas unos kilómetros en el sur de Badajoz, encaja perfectamente con el punto de origen de la marcha militar: sitúa a las legiones de Cepión a la distancia exacta para calcular las jornadas forzadas de 50.000 pasos diarios hasta colapsar en el desfiladero de Arroba de los Montes.

Dice el texto de Vegecio «Se debe exigir ante todo a los reclutas el mantenimiento del paso militar, lo cual no se consigue sino mediante el ejercicio constante, pues nada hay tan necesario para un ejército en marcha como guardar el orden en el avance [...]. Así pues, a paso militar normal, en cinco horas de verano deben cubrirse veinte millas. A paso forzado, que es más rápido, en las mismas horas deben recorrerse veinticuatro millas. Todo lo que se añada a esto ya no es marchar, sino correr, y no puede fijarse una medida determinada para ello».

Paso de Viriato del Estrecho de las Hoces por el rio Guadiana en el termino municipal de Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Continua Apiano en este capitulo 70

Abandonada Arsa por Viriato, y a éste que había huido destruyendo todo a su paso, le dio alcance en Carpetania (Campo de Arroba)  con fuerzas mucho más numerosas. Por esta razón, Viriato no juzgó conveniente entablar un combate con él, dada la inferioridad numérica de sus tropas, y ordenó retirarse al grueso de su ejército por un desfiladero oculto (Estrecho de los Hoces), al resto lo puso en orden de batalla sobre una colina (Majada Alta) y dio la impresión de que deseaba combatir. Y cuando se enteró de que los que habían sido enviados previamente se encontraban en un lugar seguro (abandonan el Estrecho de las Hoces), se lanzó a galope en pos de ellos con desprecio del enemigo y con tal rapidez que ni siquiera sus perseguidores se percataron de por donde se había marchado. Y Cepión se volvió hacia los vetones y galaicos y desbastó su país".

Batalla y campamento de Viriato en Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

5. Continuidad Táctica y Trasfondo Histórico

Según Apiano, tras la muerte de Viriato, Cepión y Bruto emprendieron campañas de castigo contra lusitanos y vetones, con devastación de territorios. Es razonable interpretar que la destrucción de la Carpetania buscaba privar a Viriato —y a futuros rebeldes— de una base logística de invierno, aunque Apiano no lo formule así. Años después, Roma volvió a utilizar la meseta central como zona de invernada y aprovisionamiento, aprovechando las mismas condiciones que habían hecho de la Carpetania un lugar estratégico.

Similitud entre la batalla de Viriato y la carlista en Majada Alta en Arroba de los Montes en 1873 según Jesús Víctor García

Resulta llamativo el paralelismo geográfico y táctico: en 1873, en el mismo ámbito de los Montes de Toledo (Majada Alta, Arroba de los Montes), la partida carlista de Merendón, Tercero y Mergeliza se enfrentó al comandante Castaño cuando se dirigía de Villarta a Navalpino. Como en época de Viriato, la zona funcionó como corredor estratégico y escenario de guerrilla. Se trata, no obstante, de una coincidencia de geografía y táctica, no de una continuidad histórica.

BIBLIOGRAFIA:
  • Apiano de Alejandría. Historia de Roma. Libro III, Iberia ( 64-75)

  • Tiberio Sempronio Graco. Cita 179 a. C .Informes oficiales del Senado romano y, posteriormente, historiadores posteriores como Tito Livio o Apiano los integraron en sus grandes obras sobre la historia de Roma y las guerras celtibéricas.

  • Tito Livio, "Ab Urbe condita." Resúmenes ( Periocas) 52 y 54 .

  • Epitoma Rei Militaris, Flavio Vegecio Renato, Libro I, capitulo 9.  IV d, C,.



miércoles, 16 de septiembre de 2026

ARROBA DE LOS MONTES: LOS NUEVOS PETROGLIFOS QUE REVELAN OBSERVACIONES ASTRONOMICAS ANCESTRALES

JESÚS VÍCTOR GARCÍA 

Los petroglifos, dibujos grabados en roca adscritos al arte rupestre, son considerados los primeros antecedentes de la escritura y se han utilizado como forma de comunicación desde el Paleolítico hasta la Edad Moderna. En Arroba de los Montes, un reciente y extraordinario hallazgo en un panel de pizarra excelentemente conservado —distinto a los descubiertos por el autor en 2010— parece revelar la existencia de un complejo calendario lunar y astronómico.

El entorno de gran belleza alrededor de los petroglifos de Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Todo indica que cada cuadrado grabado en la piedra equivale a un mes lunar de 28 días. Esta hipótesis se ve reforzada por la presencia de una cazoleta excavada junto al panel, que representaría a la Luna, y por la alineación de estos elementos con la representación estelar de la Osa Mayor. La conjugación de la cazoleta, el mes lunar y las estrellas habría conformado un calendario astronómico vivo, fundamental para marcar el devenir del tiempo de sus creadores.

Petroglifos junto al autor del articulo foto Jesús Víctor García

Un panel estructurado en tres tiempos

El panel, con una extensión de unos 6 metros cuadrados y grabados de 10 milímetros de profundidad media, se divide en tres bloques principales: lateral derecho, central e izquierdo. Aunque el conjunto mantiene una coherencia artística, presenta variaciones en la agrupación, orientación y tipología de las figuras. Además, estos bloques están rodeados por grabados más pequeños y superficiales, posiblemente realizados por aprendices o niños.

Calco y numero de rectángulos por pictograma en los petroglifos de Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

El análisis detallado de sus secciones revela una clara evolución cronológica, habiéndose elaborado de derecha a izquierda:

  • Panel lateral derecho (El más antiguo): Orientado en dirección noreste-suroeste, es el menos elaborado técnicamente, pero destaca por sus representaciones estelares, motivos escaleriformes, fusiformes y una cazoleta. Con 15 pictogramas y 121 cuadros, arroja un promedio de 7,52 cuadros por pictograma. Si calculamos que un año lunar tiene 13 meses, estos cuadros abarcarían un periodo de registro de unos 9,3 años. Su antigüedad lo enlaza directamente con otros petroglifos de la zona descubiertos con anterioridad.

Números de petroglifos y rectángulos del panel derecho en Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

  • Panel central (La etapa intermedia): De orientación este-oeste, es el bloque técnicamente más elaborado. En él predominan los motivos pisciformes y trianguliformes. Cuenta con 16 pictogramas y 194 cuadros (un promedio de 12,12). Esto representaría unos 14,2 años de registros lunares.

Numero de petroglifos y cantidad de rectángulos en el panel central de los petroglifos de Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

  • Panel lateral izquierdo (El más reciente): Dispuesto en el eje norte-sur, contiene algunas figuras inacabadas, motivos fusiformes y una especie de "tres en raya". Posee 16 pictogramas y 204 cuadros, con un promedio de 12,75, cifra muy cercana a los 13 meses del año lunar. Este bloque documentaría unos 15,6 años de historia.

Numero de petroglifos y cantidad de rectángulos en el panel izquierda de los petroglifos de Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

Resulta revelador cómo los promedios de los paneles central e izquierdo se aproximan casi con exactitud a la duración de un año lunar. Su elaboración consistía en trazar líneas largas que se iban cerrando mensualmente; al completar una figura, se iniciaba otra, en un sistema de conteo similar a las marcas que realizan los prisioneros para contar los días.

Tabla estadística de los paneles de petroglifos de Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

Los 16 datos observados en la hoja de cálculo muestran una fuerte co-variación positiva entre las tres variables (Lateral Izquierdo, Central y derecho).Los valores de las tres columnas crecen y decrecen simultáneamente de forma muy marcada a lo largo de las 16 filas. Lo que indica que el 98.11% de la variabilidad del valor en Petroglifo se explica por el comportamiento combinado del Lateral Izquierdo y el Central.

Naturaleza y territorio local

El vínculo de estos grabados con la naturaleza de su entorno es evidente. Los petroglifos pisciformes, por ejemplo, están dispuestos en direcciones opuestas para señalar el ciclo migratorio de los peces: indican cuándo suben a desovar desde el río Guadiana hacia los arroyos de Arroba de los Montes y cuándo regresan. A día de hoy, esta migración primaveral sigue siendo un espectáculo natural impresionante en la zona.

La representaciones están integradas con el paisaje donde se prioriza la micro-localización al borde del agua (cauce del arroyo/tamujales), un entorno propio de estaciones de paso o lugares de reunión donde la piedra se convertía en un panel continuo de escritura primitiva o registro estelar.

Representación de una supernova en forma de "tres en raya" en los petroglifos de Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

A nivel local, los habitantes de Arroba se refieren a estos grabados con nombres familiares como “ajedrez”, “tres en raya”, “muñecas” o “garabatos”. Desde los primeros pobladores, existe en la zona una arraigada tradición de pintar o grabar en las rocas. Curiosamente, a diferencia de otras manifestaciones, estos petroglifos se realizaron sobre peñas horizontales, lo que facilitaba enormemente su observación, uso y modificación a lo largo del tiempo.

Datación y técnica de grabado

Históricamente, estos grabados se ubicaban cerca de corrientes de agua permanentes y pasos naturales. Aunque el arte rupestre existe desde el Paleolítico Superior, este tipo de grabados al aire libre sobre granito, cuarcita y pizarra floreció en el noroeste y la zona atlántica de la península ibérica entre el Neolítico y el Calcolítico, perdurando en los Montes de Toledo hasta la Edad del Hierro (aprox. 750 a. C.).

Proyección de sombras de la vegetacion cercana sobre los petroglifos de Arroba de los Montes que sirven de guía para su grabado foto Jesús Víctor García

Existen debates sobre su datación. Algunos expertos los sitúan en el Bronce Antiguo, asumiendo que se utilizaron herramientas metálicas y argumentando que el cobre es demasiado blando para grabar la pizarra. No obstante, el autor ha demostrado empíricamente que herramientas de cuarcita o de cuarzo —muy abundantes en el municipio— permiten realizar estos grabados sin dificultad en un corto espacio de tiempo. Esto, sumado a los hallazgos locales de hachas pulimentadas y azuelas, sugiere un origen mucho más antiguo, enraizándose en el Neolítico, Megalítico o Calcolítico.

Basándome en la supernova hace unos 11.000 años (alrededor del 9000 a. C.), la Península Ibérica vivía la transición de la última era glacial hacia el clima cálido del Holoceno. En esta época no existían "culturas" organizadas como estados o ciudades, sino grupos seminómadas de cazadores-recolectores del Epipaleolítico (o Mesolítico temprano).

Calco digital sobre foto de los petroglifos realizado por Jesús Víctor García

El mapa estelar: la Osa Mayor y la supernova Vela

Uno de los aspectos más fascinantes de los petroglifos de Arroba de los Montes es su profunda conexión astronómica. Las formas fusiformes, pisciformes y escaleriformes guardan una enorme similitud con la constelación de la Osa Mayor.

Osa mayor vista desde Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

Además existe un grabado en forma de "tres en raya "que representa una estrella enmarcada en un cuadrado de tamaño inusualmente grande, lo que podría simbolizar la explosión de una supernova. Existe el remanente de la supernova de Vela, es el cadáver en expansión de una estrella masiva que colapsó y explotó hace aproximadamente 11.000 a 12.000 años (alrededor del 9000 a. C.). Ubicada a solo 800 años luz de nuestro sistema solar, es una de las supernovas más cercanas a la Tierra de las que se tiene registro indirecto.

Supernova Vela y osa mayor hace 11.000 años vista desde Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

Debido a su posición en el cielo austral (declinación cercana a los -45°), la explosión solo fue visible para los habitantes del hemisferio sur terrestre y para comunidades ubicadas en latitudes muy bajas del hemisferio norte donde la visibilidad era muy baja, rasante con las montañas.

Se produjo un fenómeno espectacular sobre la crestería, a apenas 3º de elevación, las estrellas principales de la constelación Vela rozaban exactamente las cumbres de cuarcita de los Montes de Toledo al mirar hacia el sur.

Vista de la supernova Vela desde Arroba de los Montes hace 9.000 A.C. creado por Jesús Víctor García por IA 

Coincidiendo de lleno con esa época (~9000 a. C.), explotó la célebre Supernova de la Vela (cuyo remanente y púlsar siguen siendo estudiados hoy por la NASA y el ESO). El estallido fue un destello colosal, más brillante que la Luna llena y visible de día, que apareció rasando la montaña justo en el horizonte Sur de Arroba de los Montes.

Durante el Mesolítico, los habitantes de la comarca de los Montes de Toledo, presenciaron este evento deslumbrante en el cielo nocturno, con un brillo extremo que alcanzó una magnitud aparente estimada entre -8 y 10, superando con frecuencia el brillo de Venus e iluminando la noche casi como una Luna en cuarto creciente.

Representación de la osa mayor en los petroglifos de Arroba de los Montes foto y calco de Jesús Víctor García

Además, la morfología de la Osa Mayor cambia a lo largo de los milenios debido a la distinta velocidad y trayectoria de dos de sus estrellas extremas. Comparando la disposición estelar grabada en la piedra con la evolución histórica de la constelación, se puede deducir que la antigüedad de estas representaciones no superaría los 100.000 años.

Evolución de la Osa Mayor y representaciones pictográficas 

Conclusión: Calendario, ábaco y juego

En definitiva, todas estas evidencias nos alejan de la idea de que los grabados tuvieran una función puramente mágico-religiosa o de marcación territorial. Nos encontramos ante un calendario astronómico dinámico. La representaciones responde a la observación detallada de la variabilidad celeste: el cómputo del mes lunar (más complejo de medir que el año solar debido a la variación de sus fases) y la congelación en la memoria colectiva de cataclismos celestes o apariciones estelares inusuales.

Las comunidades de la época utilizaban este registro para facilitar la caza, la pesca y la recolección. Pero su uso iba más allá: el panel funcionaba también como espacio de ocio y como un primitivo ábaco. Los rectángulos y la cazoleta adyacente servían para colocar y guardar pequeñas cuentas de cuarzo o tabas de hueso. Así, además de llevar una estricta contabilidad del tiempo, los creadores de estos petroglifos utilizaban la roca para entretenerse, jugando a lo que podríamos considerar los antepasados del alquerque o las damas.

Petroglifos escalariformes y fusiformes de Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

El método es gráfico y simbólico. La roca sirve como "página" donde los grabadores no buscan que la luz pase por un tubo, sino plasmar un sistema de cómputo (conteo de marcas/rectángulos para pautar lunaciones) o representar de forma abstracta la aparición de un nuevo "astro brillante" (supernova).


BIBLIOGRAFÍA

  • García, Jesús Víctor. Los Primeros lenguajes escritos en los Montes de Toledo. Asociación Cultural Montes de Toledo.

  • Sánchez Martín, Agustín J. y García, Jesús Víctor. Representaciones Astronómicas del Paleolítico Antiguo en la Submeseta sur peninsular. Montes de Toledo. Asociación Cultural Montes de Toledo.

  • Sánchez Martín, Agustín J. (2004). Del Paleolítico a los Visigodos. Adaptación de la conferencia realizada para el A.P.R. Pintor Ortega en Horcajo de los Montes (11/12/2004).

  • Wikipedia. Entrada sobre Supernovas históricas.

  • Bueno Ramírez, P., Balbín Behrmann, R. de, y Barroso Bermejo, R. (2008). "Megalitismo y arte rupestre al aire libre en el centro de la Península Ibérica". Trabajos de Prehistoria, 65(2), pp. 87-104. (Analiza el contexto territorial de los petroglifos y su vínculo con las comunidades neolíticas y del Bronce).

  • Sevillano Carbajal, V. (1991). "Grabados rupestres en el ámbito de los Montes de Toledo". Anales Toledanos, XXVIII, pp. 15-42. (Centrado en petroglifos al aire libre, cazoletas y alineaciones en cuarcitas).

  • Benítez de Lugo Enrich, L., y Esteban Delgado, C. (2018). "Orientaciones astronómicas y paisajes sagrados en la Prehistoria reciente de la Meseta Sur". Cuadernos de Arqueología de la Universidad de Navarra, 26, pp. 45-68. (Revisa las hipótesis sobre marcadores lunares y solares en yacimientos centro-peninsulares).

  • Gómez Barrera, J. A. (1992). "Petroglifos y arte rupestre en la cuenca interior peninsular". Complutum, 2-3, pp. 233-242.


ANEXO:

CALCULO ALTURA EXACTA DE LA SUPERNOVA VELA DESDE ARROBA DE LOS MONTES


Para calcular la visibilidad de la constelación de la Vela hace 11.000 años (aproximadamente 9000 a. C.), debemos tener en cuenta el desplazamiento de la esfera celeste debido a la precesión de los equinoccios (un ciclo de 25.772 años).

  • Coordenadas de Arroba de los Montes: Latitud phi = 39,14º N

  • Límite del horizonte visible al Sur: 90º 39,14º = 50,86º (cualquier cuerpo con una declinación más austral que 50,86º queda oculto bajo la tierra).

  • Declinación de Vela en el 9000 a. C.: La región central de la Vela y el área de su famosa supernova se situaban a una declinación de aproximadamente delta aprox 48º (en la actualidad ha descendido a entre 50º y 57º.

Hace 11.000 años, la constelación de la Vela alcanzaba una altura máxima de 2,86º sobre el horizonte Sur (aproximadamente entre 2,5 y 3,5º según la estrella concreta de la constelación).

  • Un fenómeno espectacular sobre la crestería: A apenas 3º de elevación, las estrellas principales de la Vela rozaban exactamente las cumbres de cuarcita de los Montes de Toledo al mirar hacia el Sur.

  • El evento de la Supernova de la Vela: Coincidiendo de lleno con esa época (~9000 a. C.), explotó la célebre Supernova de la Vela (cuyo remanente y púlsar siguen siendo estudiados hoy por la NASA y el ESO). El estallido fue un destello colosal, más brillante que la Luna llena y visible de día, que apareció rasando la montaña justo en el horizonte Sur de Arroba de los Montes.



martes, 15 de septiembre de 2026

El letal "garrotillo": Historia, literatura y epidemiología de la difteria en un pueblo de los Montes de Toledo, Arroba de los Montes

JESÚS VÍCTOR GARCÍA

Naturaleza y etimología de la enfermedad

La difteria es una enfermedad infecciosa aguda y epidémica causada por la exotoxina del bacilo de Klebs-Löffler. Históricamente, fue una de las enfermedades más devastadoras para la infancia, llegando a causar la muerte de una cuarta parte de los recién nacidos. Se transmite de persona a persona a través del contacto con las secreciones emitidas por tos, estornudos, la piel o los ojos. Su síntoma más característico y letal es la aparición de falsas membranas adheridas a las vías respiratorias y digestivas superiores. Estas membranas obstruyen la respiración hasta provocar la muerte por asfixia, una agonía que el pueblo comparó con el método de ejecución de los reos, bautizando a la enfermedad como el "garrote vil" o, más comúnmente, "garrotillo".

Libro de tratado sobre el garrotillo 1661

Etimológicamente, la palabra "difteria" proviene del término griego para "membrana". Según el Diccionario de la Academia Usual de la Lengua Española de 1884, se define como una enfermedad "caracterizada por la formación de falsas membranas, que se observa en las mucosas y en la piel desprovista de epidermis". Por su parte, el término "garrotillo" tiene un registro más antiguo; el Diccionario de Autoridades de 1734 ya lo describía, a partir del latín inflamatio faucium, como una "enfermedad de garganta por la hinchazón de las fauces, que embaraza el tránsito de alimento, o la respiración".

La huella del garrotillo en la literatura española

El terror que inspiraba esta enfermedad dejó una profunda marca en la literatura española a lo largo de los siglos. Durante el Siglo de Oro, grandes autores se hicieron eco de su letalidad:

  • Francisco de Quevedo lo menciona en sus versos como un mal recurrente (Romances LXXVII y XCV).

  • Lope de Vega lo utiliza como maldición en Fuenteovejuna, donde Pascuala espeta: «Mal garrotillo le dé».

  • Tirso de Molina, en Amor y celos hacen discretos, pone en boca del personaje Romero la frase: «No es bueno que esté yo sano y muera de garrotillo».

Ya en los siglos XIX y XX, la enfermedad seguía presente en el imaginario colectivo. Fernán Caballero la recoge en sus refranes populares («Lo mismo es morir de moquillo que de garrotillo»), y Benito Pérez Galdós, en Las desheredadas, ilustra el trabajo constante de los médicos frente a la enfermedad: «He salvado del garrotillo al mayor de sus chicos. Los asisto de balde. Me llaman casi todos los días».

La medicina frente a la epidemia (Siglos XV - XVIII)

Históricamente, la lucha médica contra la difteria fue desesperada. Según el histórico Tratado de la esencia, causa, señales, pronóstico y curación de la enfermedad que el vulgo llama garrotillo, la enfermedad —conocida por los griegos como aphras y por Plinio como úlcera egipcia— habría resurgido de forma epidémica en la Italia de 1494. En aquella época, se culpaba de los contagios a los "vapores podridos" de aguas encharcadas, a los olores de curtidores o a los cadáveres insepultos en las guerras. Se consideraba como señal mortal el mal aliento acompañado de inflamación y secreción nasal.

Comparativa: perfil demográfico y estacional de Arroba de los Montes y España según Jesús Víctor García

En la provincia de Toledo, el garrotillo fue un azote constante, especialmente en el siglo XVII. En 1624, en la localidad de Los Yébenes, se procesó a un cirujano por "mal uso de oficio" al intentar curar a enfermos de garrotillo. Ese mismo año y en el mismo pueblo, se documenta el caso de dos hermanos contagiados a los que se aplicaron las habituales sangrías, el remedio más común de la época (junto a las purgas y gargarismos tónicos recomendados por el médico toledano Pedro Vázquez en 1659).

El impacto en comunidades cerradas era letal: en diciembre 1661, un brote repentino en un convento de monjas agustinas de Toledo afectó a veinticuatro religiosas, matando a siete de ellas en apenas ocho días. Un siglo después, en 1748, el médico de la cárcel de Toledo la seguía declarando como una de las infecciones endémicas de los presos.

Ante la ineficacia de la ciencia, la población acudía a la fe. Así lo atestigua un relato de 1619, cuando un médico toledano, "el doctor Segovia el mozo", a punto de asfixiarse por el garrotillo y sin hallar alivio en los remedios de sus colegas, logró salvarse tras beber agua tocada por la reliquia del Santo Fray Pedro.

El impacto demográfico: El caso de Arroba de los Montes (1832-1902)

Los archivos parroquiales y civiles de Arroba de los Montes ofrecen una radiografía precisa de la epidemiología de la difteria a finales del siglo XIX. Aunque a lo largo del siglo los casos fueron esporádicos (documentados en 1832, 1868 y 1871, entre otros), la verdadera tragedia llegó con las epidemias de 1894-1895 y 1901-1902.

Evolución de fallecidos de difteria desde 1832-1902 en Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

Estas epidemias causaron un severo estancamiento demográfico en la población. Entre 1891 y 1897, el pueblo solo creció en 5 habitantes (pasando de 464 a 469). Aún peor fue el periodo de 1900 a 1902, donde el pueblo experimentó un decrecimiento poblacional, perdiendo 10 habitantes en solo dos años.

El análisis de las víctimas en Arroba de los Montes arroja los siguientes datos epidemiológicos:

  • Edad: Fue una enfermedad implacable con la infancia. El 97% de los fallecidos eran niños, siendo las muertes de adultos apenas un 3% (como el caso de una mujer soltera en 1832).

Fallecidos de difteria por grupos de edad desde 1932-1902 en Arroba de los Montes según Jesús Víctor García
  • Género: La mortalidad afectó ligeramente más a las mujeres (55%) que a los hombres (45%). Esto no se debía a una mayor vulnerabilidad biológica, sino puramente estadística: al nacer más niñas que niños y ser una enfermedad infantil, la cuota de víctimas femeninas era matemáticamente superior.

Muertes de difteria por sexos desde 1832-1902 en Arroba de los Montes según Jesús Víctor García
  • Estacionalidad: Las muertes se concentraban claramente en otoño y principios de invierno (entre octubre y enero), con un pico muy marcado de mortalidad durante el mes de octubre. Durante el resto del año, las muertes eran raras y puntuales.

Muertes de difteria por meses en Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

Finalmente, los registros locales muestran la evolución de la ciencia médica en su nomenclatura. Lo que a mediados del siglo XIX los médicos anotaban como "apretura de garganta" o "garrotillo", a finales de siglo pasó a desglosarse en múltiples diagnósticos clínicos: difteria, difteritis, difteria palúdica, difteria catarral, difteria infecciosa, angina diftérica, difteria maligna y, en sus fases más avanzadas, difteria gangrenosa.


BIBLIOGRAFIA
-Archivo Secreto Ayuntamiento de Toledo. 1624-07-10/1624-07-27.Yebenes. "causa por mal uso de oficio iniciada por denuncia de Pedro Ruiz de Ávila contra Antonio López, cirujano que actúa como medico y que ha intentado curar a algunos enfermos de garrotillo".
-Romances de Francisco de Quevedo y Villegas.
-Diccionario de la Academia de Autoridades de la Lengua Española de 1734.

- Diccionario de la Academia Usual de la Lengua Española de 1884.

-Archivo iglesia de Arroba de los Montes

-Dos conventos toledanos de Monjas Agustinas. Real Monasterio de Santa Úrsula y Convento de la Purísima Concepción. Teófilo Viñas Román, Osa, Real Monasterio San Lorenzo del Escorial.

-Anales históricos de la medicina en general y biográfico, Volumen 2. Anastasio Chinchilla
-Vida, excelentes virtudes y obras miraculosas del Santo Fray Pedro de Alcántara. 1619. Juan de Santa María

-Los enfermos en la España Barroca (1600-1740) y el pluralismo medico: espacios, estrategias y actitudes. Carolin Scmitz. 2016

-Parecer, en que se trata, la essencia, diferencias, Caufas, y Señales, Pronósticos, methodica... de la enfermedad, que vulgarmente llaman Garrotejo, Año 1616. Lorenzo de Sanmillan, medico de la ciudad de Sevilla.

                                                                 ANEXO

MUERTOS POR DIFTERIA EN ARROBA DE LOS MONTES 1832-1901

En 1832, en Julio, muere una mujer soltera "de apretura de garganta vulgarmente llamado garrotillo".

En 1868, en Octubre, muere una niña de 7 meses de "garrotillo".

En 1871, en Octubre, muere una niña de 6 años de "garrotillo".

En 1874,en Agosto, muere un niño en agosto de 2 años de "garrotillo".

En 1888, en Abril, muere un niño de un año de "difteria palúdica".

En 1893, en Octubre, muere una niña de 6 años de "difteritis" y un niño de 3 años de "difteria".

En 1894 muere en octubre un niño de 6 años de "difteria" y en diciembre muere una niña de 4 años de "difteria". en diciembre muere un niño de 6 años de "difteria", un niño en diciembre de 3 años de "difteria "y un niño en diciembre de 7 años de "difteria".

En 1895 muere en Enero una niña de 5 años de "difteria", un niño en enero de un año de "difteria", una niña en enero de 5 años de "difteria", una niña en enero de 4 años de "difteria" y un niño en enero de 3 años de "difteria".

En 1896 muere en noviembre un niño de dos años de "difteria"

En 1901 muere en marzo una niña de 4 años de “difteria”, muere en octubre un niño de 5 años de “difteria”, en noviembre muere una niña de 1 años de “difteria catarral”, en noviembre muere un niño de 5 años de “difteria catarral”, muere una niña en noviembre de 2 años de “difteria infecciosa”, muere una niña en diciembre de 2 años de “angina diftérica”.

En 1902 muere en Enero una niña de 3 años de “angina diftérica”, muere en Abril un niño de 4 años de “difteria maligna”, en septiembre muere un niño de 1 año de “difteria”, en octubre muere una niña de 1 año de “difteria”, muere en octubre una niña de 5 años de “difteria gangrenosa”, muere una niña en diciembre de 7 meses de “angina…”,