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Arroba de los Montes, Ciudad Real, Spain
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sábado, 20 de noviembre de 2021

EL COLICO MISERERE EN ARROBA DE LOS MONTES

JESUS VICTOR GARCIA

El cólico miserere es una expresión que comienza a usarse en el siglo XVIII para denominar a una obstrucción intestinal por causas desconocidas y que llevaban finalmente a la muerte. En los libros de defunciones lo denominan miserere, dolor de costado, apendicitis o peritonitis.

En las descripciones del Cardenal Lorenzana en 1782 dice que en Arroba de los Montes las enfermedades que hay "son dolor de costado que se curan (cuando se cura) con yerbas, pectorales y sangrías.

Muertos de Cólico Miserere desde 1833-1904 en Arroba de los Montes

La palabra Miserere, viene de latín y significa "apiádate, ten piedad" era una obra coral llamada "Miserere mei Deus, oh Señor, ten piedad de mi", compuesta por Gregorio Allegri en 1630 por la solicitud del Papa Urbano VIII. Esta composición se mantuvo oculta y solo se usaba en Semana Santa hasta que en 1770, Mozart la retuvo en su mente después de escucharla en el Vaticano y la divulgó.

Muertos por sexos de cólico miserere en Arroba de los Montes 1833-1904

La mortalidad afectaba por igual a hombres y a mujeres, aunque hay que reseñar que la alimentación si debía condicionar esta por el porcentaje tan alto de pobres que mueren a causa de esta enfermedad, como ocurre en 1850 cuando muere una mendiga María Tortajada de Masia (Castellón) que pedía en "puerta en puerta" de "dolor de costado y opresión fuerte de garganta".

En los libros de defunciones de Arroba de los Montes lo describen: "cólico y dolor de costado", "muere una mujer pobre de dolor de costado", "un hombre pobre de 52 años de dolor de costado",  "calenturas y dolor de costado". "calenturas, diarrea y dolor de un lado", "calenturas y dolor de un lado con mucha fatiga"

Los enfermos de otros pueblos cercanos, al no tener medico en sus pueblo venían a Arroba siendo el lugar donde se le diagnosticaba esta enfermedad y su muerte como ocurre en 1840 donde muere un hombre de Navalpino de "dolor de costado", una mujer pobre de Alcoba o en 1848  donde muere un hombre soltero, Pedro Bodas de Villarta de los Montes de 68 años enviado por el ayuntamiento de Puebla de Don Rodrigo a Arroba "casi exánime" de "vivo dolor de costado y calenturas".


Muertos por meses del año de cólico miserere en Arroba de los Montes 1833-1904

La mortalidad mas altas corresponde en los meses de Mayo y Junio y menor en los meses de Octubre y Abril no existiendo un nexo claro con los condicionamientos alimentarios o factores climáticos.
Es a finales del siglo XIX, con los avances en la medicina, cuando se deja de expresar como "cólico miserere" al concepto medico de "peritonitis"

Muertos niños y adultos por cólico miserere en Arroba de los Montes 1833-1904

La mortalidad en adultos por esta enfermedad es mas elevada en adultos que en niños, las causas mas frecuente es por perforación del apéndice, y ser mayor de 50 años, 

BIBLIOGRAFIA:

-Libro de defunciones Iglesia parroquial de Arroba de los Montes

-Del cólico miserere a la apendicetomía laparoscópica. Dr. Osvaldo Llanos. Departamento de Cirugía Digestiva. Facultad de Medicina. Pontificia Universidad Católica de Chile.



jueves, 19 de agosto de 2021

REFUGIOS DE MAQUIS EN LOS ALREDEDORES DE ARROBA DE LOS MONTES

JESÚS VÍCTOR GARCÍA

En Arroba de los Montes y lugares cercanos son lugares idóneos para refugio de los maquis, existiendo diversos campamentos como el de Sierra Loca y el de Morro Valdehermoso en Puebla de Don Rodrigo, además de Sierra Larga en Piedrabuena en la finca "Valdemarcos".

Situación de refugios de maquis cerca de Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

Se puede observar en el mapa que los refugios están de Este-Oeste y equidistantes entre ellos, por lo que seria una ruta de entrada y salida de Extremadura hacia la Mancha. La distancia entre el campamento de las Hoces y el de Sierra Larga es de 23 kilómetros. Hay una media de 6,5 kilómetros entre campamentos que recorrían sobre todo por la noche para no ser visto, aunque la ruta entre Sierra Loca hacia el Morro Valdehermoso es de 12 kilómetros pero es menos quebrada que los otros refugios. 

Estos lugares son campamentos ocasionales realizados en cuevas y peñas en lo mas profundo de los Montes de Toledo. Eran abrigos cuyo campo visual era dominante y sus alrededores estaba protegido por un monte bravo cuya vegetación servía a la vez de refugio y de protección. Estos campamentos se usaban de manera ocasional y en distintas épocas del año según las situación de sus residentes
.
Sus moradores intentaban no ser descubiertos practicando maniobras de supervivencia, realizando lumbres con leña seca a las que previamente quitaban la corteza para evitar que produjeran humo y pudieran ser localizados.

El campamento de Valdehermoso, ubicado en la Finca de Riofrio en el termino de Puebla de Don Rodrigo son un conjunto de paredes derruidas y que según los testimonios de personas mayores hubo un refugio de maquis ocasional. 

El refugio de Sierra Larga esta ubicado en el termino municipal de Piedrabuena en un punto que domina todo el entorno. Lastima que lo vi hace años y no hice fotos pero creo recordar que era circular con un diámetro de 10 metros y un área de 75 metros cuadrados. En su interior no había vegetación por estar la tierra calcinada de la leña quemada para cocinar y calentarse realizada por sus moradores.

En el termino municipal de Puebla de Don Rodrigo se encuentra un refugio llamado de Sierra Loca, esta localizado al este de un collado natural a una altitud de 778 metros de altitud.

Rancho de maquis en Sierra Loca en Puebla de Don Rodrigo (foto Jesús Víctor García)

Este lugar es estratégico con un amplio campo visual del termino de Puebla de Don Rodrigo y el cauce del rio Guadiana. Los alimentos que necesitaban para vivir se lo proporcionaba amigos o familiares y también carboneros, cazadores y cabreros de la comarca. En caso de carecer de alimentos lo conseguían mediante pequeños hurtos en chozos o casas de labranzas.

Refugio de maquis en Sierra Lola invadido por la vegetación (foto Jesús Víctor García)

El refugio consta de un campamento que hace la función de habitación y a unos 15 metros se ubica un aljibe entre las peñas donde mana agua natural. El agua sobrante del aljibe alimenta a otro aljibe de menor tamaño situado en el suelo que sirve para abrevadero de las caballerías.

Este campamento pudo ser ocupado por 7 guerrilleros de la partida del "Colorao" a mediados de 1941dirigidos por Juan María Cerro Ruiz, "el viejo" procedentes de la Sierra de los Guadarranques en Cáceres donde pasaron a la vecina Ciudad Real, por la zona de Arroba de los Montes y Puebla de Don Rodrigo. Parte de esta partida del "Colorao" provenía de una fuga de la prisión de Puebla de Alcocer, en Badajoz, 


Aljibe y abrevadero para las caballerías cerca al refugio de maquis en Sierra Loca (foto Jesús Víctor García)

Por ultimo, en el límite entre Arroba de los Montes, Puebla de Don Rodrigo y Villarta de los Montes, al lado de la tabla de la Murciana, en el Estrecho de las Hoces; existe un refugio o rancho en el Estrecho de las Hoces.

Este lugar fue ocupado por distintas partidas de maquis, una de ellas tras separarse de "Chaqueta larga", Valentín "Sabina" y Diego "Zorrete" se escondieron en el Estrecho de las Hoces, entre Villarta y Puebla de Don Rodrigo a un lugar al que les llevó un buen enlace, natural de Arroba de los Montes.


El 15 de septiembre de 1940 se encontraron con "Valenciano", que se había escapado de un centro penitenciario de la provincia y que llevaba varios meses sobreviviendo gracias a pequeños hurtos y a la ayuda de algunos colaboradores.

Estrecho de las Hoces y Tabla de la Murciana en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

Posiblemente este rancho fuera utilizado muchas veces por distintas partidas y en años distintos, ya que hay referencias verbales por parte de los ancianos del pueblo de que Gabino estuvo en Arroba de los Montes (uno de estos ancianos fue Severiano García Ayuso guarda de la finca de Riofrio, al que luego despidieron posiblemente por sospechar de que ayudaba a Gabino y por ser su mujer de Villarta de los Montes, además de la extrañeza de no haber ocurrido en esta finca ningún robo ni incidentes).

Otra referencia es la referida por Pedro Gutiérrez y Valeriano Sánchez que fueron víctimas de un hurto en verano ¿1943? por parte del Comandante Honorio en la Tabla de la Murciana en Arroba de los Montes cuando estaban veraneado y bañándose en el río Guadiana fueron despojados de alimentos, caballerías y ropas. Se vieron obligados entonces a usar las ropas abandonadas por los maquis y cuando volvían hacia el pueblo uno de ellos se dio cuenta de que tenía un reloj dorado en uno de los bolsillos del pantalón; los mulos aparecieron en el pueblo al día siguiente con el ramal atado y con el bozal puesto.

Ante la presencia de estos se instaló en el morro Perdiguero un destacamento con una ametralladora que cada cierto tiempo disparaba hacia el Estrecho de las Hoces para intimidar a los maquis según el testimonio de Adrián Laín Ruiz , todavía queda en las grietas de las peñas los casquillos de las balas disparadas.

Refugio de  maquis aprovechando la pared cuarcitica y la pedriza en Arroba de los Montes (Jesús Víctor García)

Es un refugio realizado aprovechando la pared inclinada que forman los diversos callejones cuarciticos del típico relieve apalechense de nuestro pueblo. La pared  inclinada hacia el Este, junto a una pedriza lateral, hacen de este lugar un escondite perfecto.

Las dimensiones del refugio son de aproximadamente unos 8 metros cuadrados que bien pudieran cobijar de tres a cinco personas. Era alimentados por ganaderos y cazadores de la zona con leche, harina y queso complementado con los peces que pescaban con la mano en las chorreras del Guadiana.

Al lado de la pared inclinada levantaron un muro de piedra usando los cantos más grandes de la pedriza que hay al lado. Esta pared o muro ocultaba el refugio desde el Sur y además definía muy bien el espacio útil del mismo. 
Vista de la Tabla de la murciana y de la Peña la Bola de Arroba de los Montes desde el rancho de maquis (foto Jesús Vector García)
La ubicación del lugar es idóneo por su difícil  localización, ya que enfrente esta el desfiladero de la Peña de la Bola y la Tabla de la Murciana de Arroba de los Montes. La dura accesibilidad a estos lugares debido a ser muy escarpados y hacer frontera con el propio río hace casi imposible encontrar este campamento.

En este lugar hay clavada un trozo de herradura que servía para colgar las mochilas y los alimentos así como el candil de aceite que usaban para alumbrarse por la noche.


Pedriza  y en el lateral derecho ocultado la boca de la entrada del rancho de maquis (foto Jesús Víctor García)
La pedriza lateral al refugio fue contenida por el muro o pared de que hablamos anteriormente, recorrida y rellenada para ocultarlos de sus perseguidores. 
Vista hacia el sur mirando hacia los desfiladeros del Estrecho de las Hoces en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

La situación de este campamento es estratégica para observar sin ser vistos. Desde aquí se controlan las dos entradas por el río;  la del norte por la Tabla de la Murciana y la del sur por el Estrecho de las Hoces. Además tenían tres rutas de escape a ambos lados del refugio: hacia Villarta de los Montes, hacia la Puebla de Don Rodrigo y hacia Navalpino.


jueves, 5 de agosto de 2021

Herraduras en Arroba de los Montes

 Jesús Víctor García

Las herraduras son piezas en forma de una U que se clavan en los cascos de los caballos, han servido para dar nombre a animales como el "murciélago o la culebra de herradura", topónimos como "Puerto de la Herradura" o al paso del rio Tajo en Toledo "forma de herradura" y hasta en la construcción denomina a un arco.

Hasta en el refranero español mencionan a la herradura "dar una en el clavo y ciento en la herradura" mencionando que uno no acierta en lo que trata.

Las herraduras son útiles de hierro o acero que se colocan con clavos en los cascos de los animales equinos domésticos para protegerlos de roturas, de pinchos y evitar el desgaste de estos. También son utilizadas en los animales bovinos, vacas y bueyes, que se adaptan a sus pezuñas siendo estas.

Antigua fragua de Arroba de los Montes, siendo el lugar de herraje de los animales de carga (foto J. Víctor García)

El origen de la herradura esta asociado a los caballos, mulos y burros, ya los griegos usaban las "hiposandalias", una especie de protección de metal, cuero y esparto que servía de protección a los cascos de los caballos en terrenos abruptos y de larga duración.

Burro en una cerca en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

El dios Hermes cuando llego a Pieria, "vio que Apolo guardaba un hermoso rebaño de vacas, y decidió robarlas. Temiendo que Apolo descubriera las huellas de las vacas robadas confecciono rápidamente unas herraduras con corteza de robles y las ato con hierbas a las pezuñas de las vacas".

Herrando un caballo en Arroba de los Montes (foto J. Víctor García)

Pero la herradura tal y como la conocemos nace en los pueblos de la grandes llanuras donde abundan estos equinos.

Los animales se desplazaban por los "caminos de herradura" siendo estos estrechos para el  transito de las caballerías. Hasta el siglo XIX las carreteras consistían en escasos caminos de herradura que apenas comunicaban los lugares de la propia región.

Las ordenanzas de los pueblos de los Montes de Toledo en el siglo XVI, son duras con el incumplimiento del herrero de poner herraduras a las caballerías, ya que estas eran unos de los pilares de la economía rural de sus pueblo. Por eso dispone que "los herreros están obligados a hacer cada par de herraduras de caballerías mayores a 12 maravedíes y de caballerías menores por la mitad, eso si poniendo el hierro los dueños de la caballerías".

También dictan que "el herrero esta obligado a herrar las bestias que los vecinos trajeran a herrar dentro de un día y en caso de demorarse tiene que pagar cada día el herrero una multa. En el caso de que el herrero no quisiese herrar a la caballería este fuese a la cárcel hasta que pague dicha pena y jornal".

Existía en Toledo sobre un arancel de los derechos que pertenecen al arrendador de la renta  del aprecio de molinos y derechos de herradura en 1562. Fue un honorario a percibir por los tasadores del valor de los molinos que iban a arrendarse. Los forasteros que introdujesen herraje para vender debían de dar, cada vez, 4 herraduras con sus clavos.

En la comercialización del hierro en Toledo en el siglo XVIII se clasifica "en labor gruesa y labor menuda". Esta ciudad dispone que los herreros vendieran la libra de hierro labrado o bien hecho de labor gruesa, como azadas, azadones, rejas, palancas y otra labor gruesa a 11 dineros la libra. La labor menuda como las herraduras y clavos por un valor de 12 dineros.

HERRADURA DE MULO

El herrado del mulo consiste primeramente en rebajar todo el casco y despues se fija una herradura clavando varios clavos en la tapa del casco. La idea del herrado del mulo consiste en aumentar la base de sustentación por eso se aumenta la dimensión de la herradura. 

Es una herradura mas estrecha que la del caballos con una longitud de 11,5 cm de largo y un peso aproximado de 150 gramos.

Herraduras de mulos en Arroba de los Montes (foto J. Víctor García)


HERRADURA DE BUEY

El buey tiene dos dedos, llamada pezuñas, por eso es necesario tener una herradura divida en dos partes iguales. La herradura tiene forma casi ovalada con cinco o seis claveras pequeñas en el borde extremo y una pestaña mas alargada cubriendo la parte inferior de la pezuña pero no los talones.

El objetivo del herraje del buey es preservar el desgaste de las pezuñas herrándose los miembros anteriores cuando estos animales trabajan en terrenos duros sobre todo durante la siega.

Sus dimensiones son de 10,8 cm de longitud, un grosor de 3 mm. y un peso de 38 gramos, diferenciándose si son externas o interna de la pezuña.

Herradura de buey en Arroba de los Montes (foto J. Víctor García)


HERRADURA DE CABALLOS CON PESTAÑAS

Las herraduras se le añadían pestañas para proteger las partes de las sustancia cornea que no tiene bastante solidez.. La dimensiones son 13,5 cm de longitud, un grosor de 0,5 cm y un peso de 162 gramos.

Herradura de pestaña y común de caballo en Arroba de los Montes (foto J. Víctor García)


HERRADURA DE CABALLO DE CARGA

La  herradura se fija sólidamente ya que al arrastrar grandes pesos estas se degastan rapidamente siendo de mas espesor, longitud y anchura.

Estas son las mas grandes, mas grandes y mas peso ,tiene una dimensiones de 14 cm de longitud, un grosor de 0,8 cm y un peso de 300 gramos.

Herradura de caballo de carga (foto  J. Víctor García)


HERRADURA DE BURRO

El herrado del burro no es tan indispensable para la conservación de sus cascos ya que en estos animales son mas gruesos y resistentes, en ocasiones no se hierra o se pone dos herraduras según el uso del animal. Por el contrario el casco del burro se altera mas al estar mas expuesto que el caballo y el mulo.

Es la herradura de menor tamaño y peso de todas las utilizadas para el herraje, exceptuando a los "burros muleros" que son burros con el porte mas grande. Las herraduras son de 9,7 cm de longitud, un grosor de 5 mm. y un peso de 110 gramos.

Herraduras usadas de burro en Arroba de los Montes (foto J. Víctor García)

OTROS USOS DE LAS HERRADURAS

Las herraduras han servido como talismanes, ya que al tener hierro, "es un metal que tiene poder contra el mal de ojo. Además trae buena suerte si se cuelga sobre una puerta con el extremo abierto hacia arriba para recoger y retener la buena suerte. En cambio si se cuelga con la apertura hacia abajo trae mala suerte ya que toda la fortuna se escapará"

Era un mal presagio que se desprendiera una herradura en tu presencia, ya Calígula "no pudo librar sus pensamientos del temor al asesinato. Primero la garita del portero de palacio fue destruida por un rayo. Luego Incitato, su caballo, cuando cenaba con nosotros una noche, corcoveó y se desprendió de una herradura, que quebró una taza de alabastro que había pertenecido a Julio Cesar, derramando el vino en el suelo".

También ha servido para los juegos en ratos de ocio en el campo entre los gañanes o ganaderos. siendo las herraduras se modificadas y adaptadas al juego en concreto.

Herradura doblada con una longitud de 26 cm y un peso de 187 gramos.

Herradura doblada para el juego en Arroba de los Montes (foto J. Víctor García )

Otras veces la herraduras partidas se clavaban en las encinas o en las grietas de las peñas sirviendo para sujetar las mochilas de los ganaderos .

Las herradura viejas se clavaban en palos rebajados donde se enganchaban cadenas que servían para trillos de arrastrar piedras o para recoger la paja y el grano una vez finalizada la trilla.

Herradura clavada en pared en un refugio de maquis en el Estrecho de las Hoces en Arroba de los Montes (foto J. Víctor García)


En ocasiones las herraduras partidas se doblaban y se ataban al extremo de una cuerda sirviendo para sacar agua de los pozos o para asegurar las albardas de los burros o mulos.

Herradura reutilizada para asegurar los aparejos de animales de cargan (foto J. Víctor García)

Hasta los clavos de la herraduras servían para clavar pasquines de burla  como ocurre en los Yébenes en 1574 cuando se inicia un "proceso por clavar medio pliego de papel con cuatro clavos de herradura y pintado de amarillo un aspa de manera de San Benito".

BIBLIOGRAFIA:

- Archivo Municipal de Toledo, Caja 6412  Causa 6309, Yébenes 1574

- Historia o descripción de la Imperial Ciudad de Toledo con todas las cosas acontecidas en ella desde su principio y fundación. 1554

- La comarca histórica toledana de los Montes de Toledo por Fernando Jiménez de Gregorio. 

- La formación de las haciendas municipal, eclesiástica y señoriales en Toledo, siglo XI-XVI. José Damián González Arce.

- Privilegios, rentas y derechos de la ciudad de Toledo en el Antiguo Régimen. !760-1833. Luis Lorente. Toledo.

- Los Mitos Griegos I, Robert Graves. 

-Yo Claudio, Robert Graves.

- Enciclopedia de signos y símbolos. Miranda Bruce-Mitford

-Aranceles de Toledo. Emilio Sáez Sánchez.

-La comarca histórica toledana de los Montes de Toledo por Fernando Jiménez de Gregorio

-La formación de las haciendas municipal, eclesiástica y señoriales en Toledo, siglo XI- XVI José Demian González Arce.

-Privilegios-rentas-y-derechos-de-la-ciudad-de-Toledo-en-el-Antiguo-Régimen-1760-1833-Luis Lorente-Toledo

-Las ordenanzas de Navalpino, lugar de los Montes de Toledo en el siglo XVI, Fernando Jiménez de Gregorio, Revista de Estudios Monteños. ISSN 2341-328X Asociación Cultural Montes de Toledo.

-Tratado completo del Arte de herrar y forjar . Alfred Augustin Rey, Madrid 1859.


jueves, 22 de julio de 2021

MICROBONALES DE LA SIERRA DEL HONTANAR EN ARROBA DE LOS MONTES

 JESUS VICTOR GARCIA

Por el Decreto 25/2003 de 11-03-2003 de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de Castilla la Mancha se declara la Microrreserva del Bonal del Hontanar. Es declarada espacio protegido por la rareza y vulnerabilidad de su hábitat, así como por albergar a numerosas especies de flora protegida regional. Esta microrreserva junto con las turberas y bonales colindantes forman un TODO al formar un hábitat completo y la desaparición de uno solo de estos espacios afectaría irremediablemente a todos su conjunto.

Vista desde el Hontanar de los microbonales de las Charquillas y Chorlito en Arroba de los Montes ( foto Jesús Víctor García)

Se comienzan a elaborar en 1999 un inventario de los bonales de la comarca. El inventario detalla, además de la microrreserva del Hontanar, mas de una docena de microbonales, turberas y fuente de las Charquillas, los Aguilares, Chorlito y los poyales de Casasola.

Sierra del Hontanar en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

En su informe aportan una abultada y valiosa información sobre el estado de conservación y la flora del gran numero de bonales, casi un centenar(CABRERA&FLOX,1999-2000). Este inventario supuso el punto de partida para el desarrollo del proyecto subvencionado por la Junta “Caracterización florística y ecológica de los bonales de Ciudad Real y planes para sus conservación como microrreserva”(GARCIA RÍO,2000).

El afloramiento del nivel freático forma charcas permanentes en la Sierra de Hontanar (Foto Jesús Víctor García)

El Bonal (bohonal, cejo, trampal, poyal) es un termino que no viene reflejado en los diccionarios, los habitantes de la comarca de los Montes de Toledo conocen bien su significado y de hecho, forma parte de los topónimos locales como el trampal del Portijuelo, trampal de la Baña, poyales de Casasola... en Arroba de los Montes.

Un Bonal es un encharcamiento permanente o no, donde el agua fluye de manera muy lenta contribuyendo a que el terreno esté con una humedad muy alta permanente de tal manera que si no existiera este fenómeno la vegetación se extinguiría irremediablemente (vegetación clímax).

Los típicos “reveníos” formación característica en la Sierra del Hontanar en Arroba de los              Montes  (foto Jesús Víctor García)

En estos terrenos encharcados los restos de los seres vivos nos se mineralizan rápidamente y tiende a acumularse. La escasez de oxigeno y el pH del suelo de estos terrenos pantanosos contribuyen a una serie de procesos que transforman los restos orgánicos en turba. Las áreas donde se forman o yace la turba se denominan turberas y a la flora asociada a las mismas se le llama vegetación turbófila.

Los bonales no corresponden a un único tipo, al contrario, representan a una gran diversidad de ecosistemas que solo tienen en común en ser una zona húmedas situada en terrenos silicios, pero unos están situados en ladera, otros tienen características de autenticas turberas, otros no poseen esfagnos, etc.

El Bonal, su valor ecológico y cultural

-El Bonal participa en la fijación del carbono atmosférico y la regulación del clima local, además, gracias a la simbiosis de cierto grupo de bacterias y hongos del genero rizoma con las raíces del mirto de brabante y la escobillas (Érica tetralix) y en general las especies leguminosas fijan del nitrógeno atmosférico, mejorando la fertilidad de estos suelos.

-Son lugares utilizados por los animales salvajes y la ganadería local con marco para su reproducción, campeo, baño, bebida y descanso. En el Bonal de la Sierra del Hontanar es frecuente ver el campeo de las Águila Reales e Imperiales en los meses de mas calor.. Existen una anécdota por la que una vaca fue tragada por ojo de la microrreserva y los habitantes del pueblo tuvieron que sacar al animal con sogas. 

Sirven como depósitos de reserva de agua contribuyendo al suministro de agua a otros ecosistemas colindantes filtrando y depurando el agua. 


Complejo lagunar permanente de los Poyales de Casasola en la Sierra del Hontanar (foto Jesús Víctor García)

-A pesar de su tamaño, debido a su humedad permanente, convierte a los bonales en elementos paisajísticos en medio de un territorio influido por el clima mediterráneo.

-Algunos bonales contienen abombamientos turbosos o mamelones, como el de la Sierra del Hontanar, un tipo de formación de gran interés geomorfológico y botánico.

Abombamiento turboso o mamelones de Sphagnum denticulatum en los Aguilares
                                                       (foto Jesús Víctor García)

Albergan hábitat de protección especial por eso para la Unión Europea tiene un interés prioritario de conservación.                                                                                                   

-Las condiciones ecológicas existente en los bonales han forzado la aparición de adaptaciones curiosas en los vegetales, tales como el insectivorismos(Pinguicula Lusitánica), fijación del nitrógeno atmosférico y el almacenamiento de agua (Sphagnum spp.)

-Concentran en un pequeño espacio a muchas especies de flora protegida regional y además son los medios preferidos de ciertas especies que sin estar protegidas estas resultan muy raras y escasas en la provincia de Ciudad Real.

Scorpiurus vermiculatus en los poyales de Casasola en Hontanar (foto Jesús Víctor García)

-La perdurabilidad de los granos de polen existentes en las capas de la turba de los bonales no pueden ayudar a comprender el paleoclima y la evolución de la cubierta vegetal, su poblamiento y su uso histórico (Paleobotánica).

-Interés pedagógico y cultural ya que al tratarse de ecosistemas de muy fácil delimitación sirve para dar a conocer y conservar a las futuras generaciones. Esto repercutirá en el turismo y para promocionar a pueblos aislados históricamente.

Cabe señalar la importancia de las turberas y microbonales del Hontanar en Arroba de los Montes, ya que las mayorías de las turberas de esfagnos se concentran en la mitad norte de España y el hecho de que el pueblo de Arroba conserve turberas abombadas es un valor añadido de gran interés. 

Cabe señalar que las turberas abombadas de tipo ómbrotropico existen en lugares de alta pluviometría y baja evaporación por lo que en España solo puede encontrarse en la rasa litorales de Asturias, Cantabria y el País Vasco, sin embargo, las turberas freatóficas como la nuestra, son algo mas frecuente y se conocen en las zonas altimontaña de la Cordillera Cantábrica.

Conjunto de turberas del bonal de los Aguilares en la Sierra del Hontanar (foto Jesús Víctor García)

Teniendo en cuenta lo anterior nuestra turbera abombada es la mas meridional de Europa, las situada a cota mas baja de España y las únicas que existen en Castilla la Mancha y son las que tienen los mas abombamientos mas grandes de unos 3metros.

EL MEDIO FISICO

Situación Geográfica

Los bonales de la Sierra del Hontanar se encuentra en la comarca de los Montes de Toledo, dentro del termino municipal de Arroba de los Montes, perteneciente a la provincia de Ciudad Real. Se sitúa en el piedemonte de la Sierra del Hontanar junto a la fuentes, manantiales y turberas del Hontanar a unos 680 metros de altitud.

Los bonales y turberas de la Sierra del Hontanar son un conjunto de pequeños encharcamientos en ladera alimentados por varios nacederos difusos, en forma de abanico, con encharcamiento superficiales permanentes.

                Vista general del bonal y turberas de los Aguilares (foto Jesús Víctor García)

Estos bonales forman parte de los muchos nacederos que tiene la Sierra de Hontanar, en esta sierra en la parte orientada hacia el oeste surgen nacederos, como la fuente de la Barcina, trampal del Portijuelo, fuente de las Charquillas, fuente del Chorrito, etc.; y además justifica su significado de HONTANAR como lugar relacionado con “fontana” lugar donde surgen muchas fuentes.

Geología de la microrreserva del Hontanar

Los bonales forman parte de la comarca de los Montes de Toledo se encuentra en la zona noroccidental de la provincia de Ciudad Real. La forman un conjunto de serranía paleozoicas de una altitud media de 800 m. Limita al norte con los Montes de Toledo, al oeste con Badajoz, por el sur con el río Guadiana y con el este con el Campo de Calatrava que por lo general se encuentra muy accidentada por diversas de naturaleza cuarcitica, es un modelado típico apalechense.

El Bonal de la Sierra del Hontanar se desarrolla en la estructura del anticlinal de Arroba-Navalpino, del que también forman parte las sierras de Navalajarra, Bigotera, Hontanar y Guindos. La Sierra del Hontanar discurre en una orientación N-S a lo largo de unos 8 kilómetros aproximadamente donde su cota mas alta es de 865 metros. superficie

En la Sierra del Hontanar afloran materiales precámbricos, paleozoicos, terciarios y formaciones superficiales cuaternarias. De esta maneras las litologías fundamentalmente son limolitas, grauvacas, conglomerados, cuarcitas, areniscas conglomeraticos y pizarras.

Sobre las formaciones superficiales cuaternarias se forman abombamientos turbosos en la Sierra del Hontanar (foto Jesús Víctor García)

En el ámbito edáfico, el bonal se asienta sobre gleysoles, un tipo de suelo formado a partir de materiales poco consolidados que presenta propiedades hidromórficas dentro de una profundidad de 50 cm a partir de la superficie.

Datos climáticos de los bonales y turberas del Hontanar

Los datos climáticos proporcionado por la estación de Arroba de los Montes son los siguientes:

-Temperatura media 15,2ºC

-Temperatura media de las máximas del mes mas frío 10,2ºC

-Temperatura media de las mínimas del mes mas frío 1,9º C

-Precipitación media anual 621,4 mm.

-Precipitación media mes mas lluvioso(Diciembre) 93,2 mm.

-Precipitación media mes menos lluvioso(Julio) 8,6 mm

Si nos atenemos a la clasificación bioclimática de RIVAS MARTINEZ (1987), la zona donde se ubica los bonales de la Sierra del Hontanar está dentro del piso mesomediterraneo medio subhúmedo de inviernos frescos. Se observa una pluviometría media superior a 600 mm, y que presentan una variabilidad interanual importante donde se presenta años muy lluviosos frente a otros muy secos. De todos modos el clima general influye poco o nada en el Bonal que en la vegetación circundante.

El clima de esta zona es muy representativo del predominante en la Meseta Meridional templado mediterráneo de matiz continental, mas atenuado en esta zona. Sin embargo la configuración del relieve en relación a los flujos dominantes de viento y humedad, producen variaciones climáticas de carácter local siendo un poco mas húmedo en verano y un poco mas suave en invierno.


GEOLOGÍA Y GEOMORFOLOGÍA DE LOS MICROBONALES

A escala regional, la zona de estudio se sitúa en los Montes de Toledo, esta unidad está formada por sierras de orientación similar labradas en materiales de naturaleza cuarcitica. Orográficamente se caracteriza por la presencia de sierras y pequeños macizos con una dirección predominante de NO-SE y E-O que se extiende por Toledo, Ciudad Real y Badajoz.

El relieve de la Sierra del Hontanar se caracteriza por estar altamente influenciado por la estructura plegada del zócalo y por la presencia de materiales altamente resistentes a la erosión. Coexisten materiales muy antiguos (precámbrico y paleozoicos) con otros mas modernos (terciarios y cuaternarios) no estando representados materiales de la edad mesozoica. La existencia de superficie de piedemonte es un rasgo fundamental, estando la red fluvial actual.


Hypericum Tomentosum en poyales de Casasola en Hontanar en Arroba de los Montes  (foto Jesús Víctor García)


Encajada sobre las mismas; entre ambas, se sitúan diferentes generaciones de glacis que sirven de enlace entre estos niveles. El proceso de encajamiento de la red fluvial es probable que continúe en la actualidad, con la consiguiente degradación de la raña, este proceso es llamado por los habitantes locales como “poyales” y topónimos como “los poyales de Casasola” o “el Poyal”. Los depósitos coluviones relacionados con etapas mas frías Cuaternarias tapizan las laderas al pie de los relieves.

La Sierra del Hontanar esta formada por materiales metamórficos y detríticos pertenecientes al Ordovícico inferior que se disponen de manera discordante sobre los sedimentos precámbricos. De esta manera, los sedimentos detríticos precámbricos constituidos por limolitas, pelitas, grauvacas y conglomerados, ocupan zonas deprimidas al pie de los relieves cuarciticos, estando parcialmente recubiertos por sedimentos pliocenos(rañas) y depósitos de ladera cuaternario.

Naciente norte de las Charquillas sobre la fractura del zócalo de la Sierra del Hontanar en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

Hidrogeológicamente los diversos materiales y formaciones superficiales existentes presentan comportamientos diferentes. De esta manera, los materiales pizarrosos y cuarciticos del Paleozoico y Precámbrico tienen un comportamiento impermeable. Sin embargo, la alta fracturación que muestra este conjunto en algunos lugares puede favorecer sus funcionamiento por fisuración pero siempre generando por caudales de uso local. Por ultimo, las unidades mas favorables para el almacenamiento de acuífero son los materiales pliocenos, estando en ocasiones limitados por la extensión.

La alineación que muestran algunos de los bonales puede hacer pensar la posible relación entre su origen y fracturas que afecten al zócalo. En algunos casos, el poco espesor de la raña sobre la que se sitúan los manantiales parece indicar su posible relación con el zócalo


VEGETACIÓN LIGADA A SUELOS TURBOSOS

Es la zona sensible, la vegetación que se desarrolla sobre la turba es la que imprime mayor personalidad a los bonales y la turba se acumula allí donde se retiene mas humedad edáfica. Se reconoce bien por el color negro o parduzco causado por la pobre mineralización de la materia orgánica. Las especies propias de estos suelos tienen que tolerar la hidromorfía del medio, sus inestabilidad y la falta de nutrientes.

Si las condiciones son ideales, los suelos turbosos se cubren de pajonales y brezales que dejan entre sí espacio para otras comunidades de menor talla, tales como céspedes de ciperáceas, esponjas de esfagnos y recubrimientos de Anagallis tenella.

Anagallis tenella en turbera y bonal de los Aguilares (foto Jesús Víctor García)

Estos tipos de vegetación se encuentran en la zona del bonal donde existe mayor impacto humano, tanto de ocupación como de actividad. Paradójicamente, también es la mas frágil y es esta donde las especies han desarrollado un mayor numero de adaptaciones y en la que hay mas especies amenazadas y habitas protegidos

 A)SEMITERRESTES

Esponjas de esfagnos: son comunidades constituidas básicamente por especies del genero SPHAGNUM, capaces de almacenar grandes cantidades de agua y crecer de forma constante. Estas esponjas de esfagnos pueden hallarse en nacederos, pequeñas pozas, canales de desagüe, abombamientos y hasta en la base de las matas de molinias y brezos, a modo de zócalos.

En los estos bonales existe el Sphagnum denticulatum Brid, es un briofito turbofílo, vive en áreas higroturbosas con encharcamiento superficial permanente y es de interés especial para la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha.

El desecamiento del medio conlleva la pérdida de humedad superficial, desaparece los esfagnos y la rica biodiversidad que atesoran en forma de algas, cianobacterias, protozoos, rotíferos, gastrotricos, larvas de gusanos, pequeños crustáceos y otros minúsculos seres vivos.

Ephagnum denticulatum en bonal de las Charquillas en el Hontanar ( foto Jesús Víctor García)

Los esfagnos son los principales responsables de la formación de abombamientos en los bonales húmedos de fondo aplanados del territorio. A medida que estos abombamientos se separan del suelo, se seca y sirven de asiento a comunidades menos higrófilas, tales como pajonales y juncales. Una vez mineralizados pueden a llegar a cubrirse de comunidades poco o nada higrófilas. 

Desde el punto de vista fitosociológico, es lógico incluir la vegetación de nuestras turberas abombadas activas en la alianza Ericion tretralicis (Oxycocco-Sphagnetea).

B)TERRESTRES

-Brezales higrófilos de Erica tretralix: en los bonales mejor conservados del territorio este tipo de brezales se presentan en formaciones cerradas y de gran porte. Ocupan zonas donde se almacena mejor y durante mas tiempo la humedad edáfica y resultan especialmente llamativo a mediados del verano cuando exhibe sus florecillas rosadas.

La Erica tetralix o brezo de las escobas ya que eran utilizada para barrer las casas o corrales del pueblo, es un arbusto perteneciente a la familia de las ericáceas, están presenten en suelos muy ricos en materia orgánicas y es de especial interés por la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha.

Erica tetralix en turbera y bonal de las Charquillas (foto Jesús Víctor García)

La apertura del brezal ocasionada por perdida de humedad, pastoreo intensivo, hozar de jabalíes o descuaje, ocasiona la intromisión del pajonal y de algunos elementos de las orlas, especialmente de la Genista ánglica, Erica scoparia y Calluna vulgaris. Esta formación mixta así constituida y originada la encontramos en la mayoría de las veces en los bonales.

Desde el punto de vista fitosociológico, estos brezales se han agrupado en la asociación Erica tetralix y Sphagnum subsecundum. Pero es mas conveniente considerar a estos brezales de escobillas perteneciente a Genisto anglicae-Ericetum tetralicis.

Pajonales de Carex paniculata subp.lusitanica: es difícil observar comunidades en su porte normal, como un pastizal de dos metros o mas de altura. En condiciones ideales, el pajonal es una comunidad oligofítica que circunda el brezal higrófilo y se infiltra en la áreas mas secas del mismo sin embargo la perdida de humedad provoca la mezcolanza de ambas comunidades.

       Carex paniculata subp. Lusitánica en turbera de las Charquillas en el Hontanar                                                                                 (foto Jesús Víctor García)

El Carex echinata Murria es una hierba vivaz, de la familia de las Cyperaceae que viven en la zona de desagüe y es de especial interés por la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha.

Además del Carex paniculata subp lusitánica, suelen encontrarse varios elementos característicos de cervunales, tales como Carex binervis, Potentilla erecta, Genista tinctoria, Danthonia decumbens y raramente Juncus squarrosus.

Los usos cinegéticos y ganadero favorecen la expansión de los pajonales, los que redunda en el retroceso de los brezales higrófilos. Sin embargo cuando el uso es muy intensivo, los animales adelgazan el suelo y roen las macollas hasta la base, resultando que la comunidad pierde obertura y capacidad de fijación de la turba; poco a poco la turba se expone, se seca y se pierde, las raíces de las molinias quedan al descubierto y la macollas acaban desprendiéndose del terreno. De este modo, van apareciendo calvas de vegetación donde hubo espesos y elevados pajonales.

Ononis spinosa subsp. Australis en las calvas dejada por la degradación en los poyales de Casasola en Hontanar (foto Jesús Víctor García)

-Pastizales vivaces de ciperáceas: son céspedes de bajo porte dominado por la Eleocharis multicaulis cuando el encharcamiento del suelo es permanente. Esta comunidad helifítica existe solo en los bonales mas húmedos del territorio como el del Hontanar y asociada a los bonales higrófilos y a los abombamientos turbosos activos.

No es rara la presencia en estos pastizales de juncos, carices, esfagnos, halófitos de pozas y otras especies necesitadas de encharcamientos superficial permanente.

La distribución mundial de esta especie está localizada en Europa, norte de África, y Macaronesia. 

Está localizada en Arroba de los Montes en los bonales del Hontanar, en trampales sobre suelos higorturboso encharcados superficialmente.

-Hierbas vivaz 

-Pinguicula lusitánica:

Hierba vivaz insectívora, de interés especial de la familia de las Lentibulariácea que vive exclusivamente en la zona despejada del bonal en los bordes rezumantes de la pradera juncal del Juncus acutiflorus sobre suelos permanentemente húmedos.

Pinguicula lusitánica en bonal de los Aguilares en el Hontanar en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

Es muy rara en las localidades del interior peninsular donde la distribución en España es las inmediaciones de las zonas costeras de los litorales cantábricos, atlántico y mediterráneo.

-Lobelia urens:

Hierba vivaz de interés especial de la familia de las Campanulácea que vive en los herbazales de nacederos, fuentes y en praderas juncales.

Lobelia urens. L. en bonal y turbera de las Charquillas en el Hontanar (foto Jesús Víctor García)

VEGETACION NO LIGADA A SUELOS TURBOSOS:ORLAS DE BONALES

Alrededor de la zona sensible del bonal dispone unos tipos de vegetación que actúan a modo de orla que marca el transito de un mundo vegetal de carácter atlántico a otro mediterráneo. Las orlas son leñosas como con las cortinas vegetales de Erica scoparia o herbáceas como juncales y ballicares.

Las aparición y extensión de la orla depende de la configuración del terreno, la ubicación del bonal y la humedad edáfica. En el Bonal del Hontanar predominan los brezales que entran en contacto con las series de vegetación climáticas del entorno y suele faltar los juncales y ballicares.

La vegetación de la orla desplaza a la vegetación turbófila cuando el terreno se deseca sobre todo en los que interviene el hombre. El grado de penetración de las orlas en las zonas sensibles del Bonal es un indicador del estado de conservación del mismo.

Los elementos que se desprenden de las orlas que se aventuran a vivir son de tipo de vegetación semejante a los que dejan, los juncales se adaptan a vivir en el área de los pajonales y los brezales de Erica scoparia buscan los brezales de Erica 

-Cortinas de Erica scoparia

Alrededor de la zona sensible del bonal suele establecerse un brezal menos higrófilo que el de Erica tetralix dominado por Erica scoparia, este brezal tiene forma de cortina leñosa continua y densa.

Con el objeto de favorecer el acceso al agua de los bonales al ganado o a la caza, el hombre corta y despeja estas orlas vegetales. El desecamiento del terreno y los incendios continuados favorecen la sustitución de estas cortinas de marcado carácter atlántico por jarales.

-Juncales higrófilos, juncales churreros y ballicares

Los juncales suelen mostrarse como densos herbazales dominados por juncaceas y gramíneas donde aparecen las orquídeas. La diversidad florística es la cualidad mas especial en estos juncales, donde son mas diversas desde el punto de vista florístico.
Orquídeas Serapia cordigera en el complejo lagunar de los poyales de Casasola (foto Jesús Víctor García)

Estos juncales higrófilos son muy valorados económicamente por el hombre por su pastos para el ganado a finales de la primavera y en verano.

En el bonal del Hontanar no existe la tradición de quemar los pastos pero la carga ganadera es excesiva en el año que corresponde a la Hoja del ganado y por eso se observa algunas comunidades convertidas en céspedes arrasados dominados por unas pocas especies de juncaceas.

Los juncares churreros y ballicares marcan muchas veces los limites externos del bonal y se corresponden con asociaciones de óptimo mediterráneo que sobreviven en suelos encharcados hasta primavera y además suelen aparecer también en los bordes de los arroyos, lagunas y charcas. Estos padecen la intensificación de los usos ganaderos y cinegéticos donde se presentan como céspedes recomidos en los que de vez en cuando se eleva un junco.

DOLMENES Y POBLADOS MEGALITICOS EN LA SIERRA DEL HONTANAR EN ARROBA DE LOS MONTES

 JESUS VICTOR GARCIA

La Sierra del Hontanar situada en el termino de Arroba de los Montes alberga una gran cantidad de restos arqueológicos, replanteando y enriqueciendo el fenómeno megalítico en la provincia de Ciudad Real. Estos restos son inéditos en nuestra región ya que es muy escaso el megalitismo en Castilla la Mancha.

La sierra tiene 4 kilómetros de longitud y está orientada de Norte-Sur , y como se deriva de su propio nombre “hontanar” que significa “lugar que fluye agua”. En este lugar se pueden observar restos arqueológicos y  potencialmente pueden existir más.

Vista de los bonales desde la construcción megalítica en Arroba de los Montes (Jesús Víctor García)

YACIMIENTOS ARQUEÓLOGICOS DE LA SIERRA DEL HONTANAR


I. RECINTO MEGALÍTICO

Construcción rectangular de 30 x 20 metros. Los muros están realizados con grandes piedras aprovechando los restos de los afloramientos de las peñas de la cima. El grosor de sus muros es de 2 metros aproximadamente que se alinean perfectamente con los crestones cuarcíticos de la zona. 

        Ortofoto del recinto Megalítico de la Sierra del Hontanar en Arroba de los Montes (Sig Pac)

Es la construcción más al sur de las otras de alrededor y la más sencilla; aparentemente no se observan restos arqueológicos y está semiderruida, con una altitud de 830 metros.

II. CASTRO 

Construcción de forma rectangular cuyos muros tienen un grosor de 2 metros de piedra y unos muros exteriores  que aprovechan el relieve del terreno para proteger el recinto.

Recinto amurallado desde la cara sur del Castro del Hontanar en Arroba de los Montes (Jesús Víctor García)

Esta situado en una cota de 500 metros y más al norte que el anterior y tiene 280 metros cuadrados.

Plano del recinto sobre ortofoto (Jesús Víctor García)

Es una construcción más evolucionada que la anterior y se observan  restos de dos hogares para hacer fuego, con la entrada al recinto orientada al norte.

Muralla de piedra del Castro aprovechando el afloramiento cuarcitico de la Sierra del Hontanar (Jesús Víctor García)

III. DOLMEN

La palabra "dolmen" proviene del bretón  y significa "mesa grande de piedra”. Este dolmen esta a 20 metros de una construcción. Los pobladores realizan este monumento desprendiendo las peñas del callejón o de las grietas del relieve.

Vista del dolmen desde el oeste ( foto Jesús  Víctor García)

Para que el desprendimiento de la piedra sea el adecuado se talla la base de la peña y se calza con arboles o arbustos el punto de apoyo donde va a caer la piedra para que no se fracture. Según su método de construcción corresponde a un  modelo 2 (NEOLITICO)

Plano del dolmen del Hontanar ( Jesús Víctor García)

La entrada noreste tiene una altura de 0,71 metros y 1,05 de ancho, siendo la entrada sudoeste un poco  mas grande  de 1,20 metros  de alto y 0,90 metros de ancho.

Vista desde el Este del dolmen del Hontanar en Arroba de los Montes ( foto Jesús Vector García)


El dolmen del Hontanar corresponde al modelo 2, tiene la mesa una dimensiones de 3,30 metros de longitud y 2,70 metros de ancho. 

Interior del dolmen (foto Jesús Víctor García)

Según la tradición la parte inferior corresponde al mundo subterráneo, oscuro y muerte y la parte superior al cielo, luz o vida. Por esos los dólmenes siempre tienen algo enigmático donde confluye la vida y la muerte en un solo instante.


IV. TUMBAS NEOLÍTICAS

Cerca del dolmen y de la construcción megalítica, existe un abrigo cuarcitico  inclinado de unos 3 metros de alto y en el suelo hay una series de piedras que cierran la base, que pertenecen a una tumba que por su tipología corresponde al Neolítico.

Tumba Neolítica en la Sierra del Hontanar en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

Al inicios del V milenio los grupos humanos  usan determinados espacios como cuevas y abrigos con fines sepulcrales que evolucionaran hacia los dólmenes ( Megalitismo).


V. CONSTRUCCIÓN MEGALÍTICA 

Recinto urbano realizado con grandes piedras, algunas pesan miles de kilos, siendo sus paredes de dos metros de grosor entre desniveles topográficos muy pronunciados.

Rampas megalíticas que dan acceso al recinto del poblado en la Sierra del Hontanar (foto Jesús Víctor García)

Estas paredes están construidas con grandes piedras aprovechando las peñas y la pendiente.

Gran ventanal o agujero en la muralla del recinto de la Sierra del Hontanar en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

Cabe destacar 2 rampas que facilitan la entrada al recinto salvando el pronunciado desnivel.


Pared de piedra cerrando la grietas de las peñas de la Sierra del Hontanar en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

Esta construcción está situada a una altitud de 870 metros, teniendo pasillos que dan acceso a pequeñas atalayas y un recinto principal de forma cuadrada.

 Pared de piedra que cubre el crestón cuarcitico de la Sierra del Hontanar   (foto Jesús Víctor García)


V. OTRAS CONSTRUCCIONES 

En la cara oeste de la Sierra del Hontanar de Arroba de los Montes existen una estructuras circulares con grandes piedras del entorno que indican un posible yacimiento arqueológico.
Circulo de grandes piedras en la sierra del Hontanar (foto Jesús Víctor García)

En la ortofoto se aprecia un recinto de forma ovalada que puede corresponder a un asentamiento y que una futura prospección arqueológica daría luz a esta cultura asentada en la Sierra del Hontanar en Arroba de los Montes.

Ortofoto Sierra del Hontanar