Jesús Víctor García
Hoy en día, el embarazo y el parto son motivos de celebración y esperanza. Sin embargo, al sumergirnos en los archivos eclesiásticos y del ayuntamiento de Arroba durante el siglo XIX, descubrimos una realidad mucho más oscura. En aquella época, traer una vida al mundo era una experiencia de altísimo riesgo que, con demasiada frecuencia, terminaba en tragedia. La muerte acechaba tanto a las madres como a los recién nacidos, dejando tras de sí familias rotas y un profundo duelo gestacional.
El miedo constante a dar a luz Para la mujer del siglo XIX, el embarazo se vivía con una sombra de temor constante. Las tasas de mortalidad materna y neonatal eran estremecedoras, llegando a cobrarse la vida de hasta el 50% de los recién nacidos; una tragedia que las familias solo lograban compensar a base de numerosos embarazos.
Las razones eran el reflejo de la época: una carencia casi total de conocimientos médicos avanzados y, sobre todo, la falta de higiene. Las hemorragias y las infecciones eran sentencias de muerte. En el medio rural, las mujeres daban a luz en sus propias casas, a menudo en habitaciones con poca luz y sin las condiciones sanitarias adecuadas.
La matrona: la figura de autoridad en la penumbra En este escenario de vida o muerte, el parto era un territorio exclusivamente femenino. El padre no estaba presente. La parturienta era asistida por las mujeres de su familia y, fundamentalmente, por la matrona del pueblo. Esta figura cobraba una autoridad indiscutible; de sus manos y su experiencia dependían dos vidas, y su fama, en muchas ocasiones, trascendía a los pueblos vecinos.
Lo que nos cuentan los archivos: Historias con nombres y apellidos Los antiguos registros de defunción no son solo listas de fechas; son los testimonios del sufrimiento de decenas de familias. Al leer las causas de muerte, nos encontramos con diagnósticos que hoy nos resultan escalofriantes por su crudeza:
Complicaciones del parto ("Sobreparto" o "Apretura"): Decenas de mujeres y niños perdieron la vida en el momento de dar a luz o en los días posteriores. En 1813, Celedonia Romero de Navas moría al dar a luz a su hijo Pedro. Los registros hablan de niños que fallecían por "debilidad que trajo del parto", "apretura" o por venir "atravesados", como ocurrió trágicamente en 1845. El temido "sobreparto" (fiebre puerperal o complicaciones postparto) se cobró la vida de mujeres de todas las edades a lo largo de todo el siglo.
Medidas desesperadas: La crudeza de la época queda patente en casos como el de Antonia Muñoz Sánchez en 1831. Embarazada de muchos meses, falleció tras sufrir vómitos y "un espeso flujo de sangre". El cirujano llegó a practicarle una cesárea post mortem en un intento desesperado por salvar al bebé, aunque encontraron al feto sin vida. Lo mismo ocurrió en 1834 con otra madre fallecida a la que intervinieron "por si había otro feto en el útero".
Enfermedades y "debilidad": Muchos bebés lograban sobrevivir al parto, pero sus cuerpos prematuros o dañados sucumbían semanas después por "calenturas", "dolor fuerte", "dentición" o "inanición".
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| Gráficos de mortalidad infantil por edad y sexo, evolución de las defunciones y defunciones maternas en Arroba de los Montes 1822-1903 según Jesús Víctor García |
1. Mortalidad Infantil por Rango de Edad y Sexo
Vulnerabilidad Perinatal: Cerca del 47% de los fallecimientos ocurrieron durante el primer mes de vida (etapa neonatal), destacando la elevada presencia de partos distócicos, prematuridad y falta de sepsis inicial.
Lactancia e Infancia: En la etapa de lactantes (1 a 11 meses), la mortalidad en niños superó a la de las niñas, concentrando causas relacionadas con fiebres, dentición y dolores abdominales.
2. Evolución Decenal de Defunciones (1820 – 1900)
Pico Estadístico (Década de 1880): Se observa una concentración máxima de registros infantiles (28 defunciones), atribuible tanto a epidemias locales (fiebres/calenturas) como a una mayor exhaustividad en los archivos eclesiásticos y de registro civil de ese periodo.
Mortalidad Materna Recurrente: La muerte de mujeres parturientas se mantuvo presente a lo largo de casi todas las décadas, con especial incidencia entre 1830 y 1870.
3. Diagnósticos y Síntomas Infantiles Declarados
Infecciones y Fiebres: Las "calenturas" y fiebres inflamatorias representan uno de los grupos sintomáticos más repetidos en las actas de defunción.
Complicaciones del Parto y Debilidad: La "apretura del parto", la debilidad de nacimiento y los defectos perinatales suman un bloque crítico de mortalidad.
Inanición y Expósitos: Destacan casos de extrema vulnerabilidad social, como niños fallecidos por inanición o procedentes de la Casa de Maternidad de Ciudad Real.
4. Causas Registradas en Defunciones Maternas
Dominio del "Sobreparto": El 58% de los fallecimientos maternos documentados directamente atribuyen la causa al "sobreparto" (sepsis puerperal o infecciones graves postparto).
Intervenciones de Urgencia: Se documentan intervenciones extremas para la época, como cesáreas post mortem o de urgencia en casos de hemorragias masivas.
El consuelo de la fe: El"agua de socorro"
La religión jugaba un papel fundamental en el duelo de la época. Para la Iglesia, un niño que moría en el vientre materno no era considerado nacido. Ante el terror de que el alma del bebé quedara en el limbo, las matronas administraban el llamado "agua de socorro" (un bautismo de urgencia) al bebé antes de que muriera, incluso si no había sido expulsado totalmente del cuerpo de la madre. Esto permitía que criaturas como una niña fallecida en 1883 o en 1893 constaran en los registros y recibieran sepultura cristiana.
El estigma social: Madres solteras y niños expósitos
Los registros también revelan la vulnerabilidad extrema de los más desprotegidos. Los hijos de madres solteras "padre desconocido" presentaban tasas de mortalidad aún mayores.
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| Pareja soltera es obligada a casarse por la iglesia al estar la mujer embarazada en Arroba de los Montes archivo Arroba de los Montes, |
Además, Arroba fue el destino final de niños que llegaron de la "Casa de Maternidad de Ciudad Real" (niños expósitos o abandonados), como el pequeño Antonio González o Josefa Ruiz en 1887, quienes apenas lograron sobrevivir un par de meses.
CONCLUSIONES
El análisis de las actas de defunción de Arroba durante el siglo XIX revela una crisis de salud pública estructural en torno a la maternidad y la infancia, marcada por la ausencia de asepsia y la falta de asistencia médica especializada.
Vulnerabilidad crítica en el primer mes: El 47,1% de los fallecimientos infantiles ocurrieron en la etapa neonatal (< 1 mes), motivados principalmente por complicaciones mecánicas del parto (como la "apretura" o bebés "atravesados"), prematuridad y asfixia perinatal.
El "sobreparto" como amenaza mortal: El 58% de las muertes maternas registradas correspondieron a fiebres puerperales o infecciones postparto, evidenciando que el riesgo no terminaba con el alumbramiento, sino en los días posteriores debido a la falta de higiene en la atención domiciliaria.
Cambio de vulnerabilidad según la edad: Las niñas registraron una mayor mortandad durante los primeros días de vida, mientras que los niños varones presentaron una mayor mortalidad entre el primer mes y el año de vida (lactantes), concentrando la mayoría de los casos por "calenturas", trastornos digestivos ("dentición") e infecciones respiratorias.
Pico epidémico en la década de 1880: Se observa un incremento drástico de defunciones registradas en este periodo (28 casos infantiles), causado por la combinación de brotes infecciosos periódicos y un mayor rigor administrativo en el archivo de datos eclesiásticos y civiles.
Desigualdad e impacto de la marginalidad: Los recién nacidos de madres solteras y los niños expósitos procedentes de la Casa de Maternidad de Ciudad Real sufrieron un desenlace fatal en periodos muy breves (semanas o pocos meses), mayoritariamente por inanición y debilidad extrema.
Estrategias de consuelo religioso: La práctica habitual de administrar el "agua de socorro" demuestra la angustia social ante la pérdida del recién nacido antes del bautismo formal, convirtiendo a las matronas en administradoras de un ritual clave para el duelo familiar de la época.
Repasar estos archivos es hacer un viaje a un pasado duro y sin anestesia. Hoy, en la era de las ecografías y la medicina moderna, es de justicia mirar atrás y honrar la memoria de aquellas mujeres valientes de Arroba de los montes que, en medio de la penumbra y el miedo, arriesgaban su propia existencia para dar vida.
BIBLIOGRAFIA:
-Archivo Municipal de Arroba de los Montes.
-Archivo Parroquial de Arroba de los Montes: Libros de Bautismos, Matrimonios y Defunciones (Siglo XIX).-
-Asociación Cultural Montes de Toledo. Revista Estudios Monteños.
-Archivo Histórico Provincial de Ciudad Real (AHPCR): Fondo de la Casa de Maternidad y Expósitos de Ciudad Real y Fondo de la Jefatura Provincial de Sanidad Civil.
-Sánchez Sánchez, I. (Coord.) (1993). Historia de la provincia de Ciudad Real. Diputación Provincial de Ciudad Real. Estudio panorámico de las condiciones socioeconómicas y sanitarias de la comarca en la época contemporánea.
-Valverde, A. (1999). El parto y sus complicaciones en el ámbito rural del siglo XIX: asistencia y superstición. Historia Social de la Medicina.
-Rodríguez Ocaña, E. (1993). El agua de socorro y la protección religiosa ante la muerte neonatal en la España contemporánea. Hispania Sacra.
ANEXO
-Muere el niño Campos Palomo en 1822 que fue bautizado el mismo día antes que muriese..
-En 1831 muere una mujer preñada llamada Antonia Muñoz Sánchez de "un espeso flujo de sangre tenia vomito, preñada de muchos meses, cirujano hizo cesárea, feto muerto".
-En 1833 muere una niña de un día de vida debido "defecto del tiempo ordinario que debió existir en el vientre de su madre", una niña de 2 años de calenturas estacionales.
-En 1834 muere una mujer "de parto, luego cesárea por si había otro feto en el útero".
-En 1835 muere una niña al nacer, una niña de "apretura del parto", una niña de dos años por "enfermedad contraída desde su nacimiento".
-En 1837 muere una niña de 1 mes de "dolor y debilidad al nacer", una niña de debilidad y dolor,
-En 1839 muere una niña de 3 meses de "debilidad de nacimiento".
-En 1840 muere una mujer de parto.
-En 1841 muere una mujer de 31 años de parto y un niño de 2 o tres días.
-En 1844 muere un niño de 1 día de "dolor de apretura y garganta y calentura", un niño de 9 días de "debilidad que trajo del parto".
-En 1845 muere una niña de 3 días de "dolor y debilidad", un niño que murió al "nacer venia atravesado", un niño de 2 días por "debilidad al nacer", una niña de un día al nacer,
-En 1848 muere un niño de 20 días de "calentura maligna".
-En 1850 muere un niño de 10 meses de "fuerte dolor". un recién nacido por su "mala constitución".
-En 1851 muere un niño de un mes de un dolor, una niña de 2 días de prematura, un niño de 10 meses de "calentura y dentición", una mujer de 27 años de "sobreparto",
-En 1852 muere una niña de 17 días de "fuerte dolor de vientre y calentura".
-En 1853 muere una niña de 7 días de "dolor y calentura",
-En 1854 muere un niño de 1 día de "fuerte dolor y calentura", un niño de 7 días de "dolor fuerte y calentura", un niño de 8 meses "fuerte dolor y calentura".
-En 1856 muere un niño de un mes de "dolor fuerte".
-En 1858 muere un niño de 3 meses de "dolor", una niña de 6 meses de "erupción cutánea".
-En 1861 muere una niña de un mes de "fiebre inflamatoria".
-En 1864 muere una mujer de 27 años de "fiebre puerperal".
-En 1865 muere una niña recién nacida.
-En 1866 muere una niña recién nacida.
-En 1867 muere una mujer de 28 años de "sobreparto", un niño de 2 años de "inflamación".
-En 1869 muere una mujer (mayor) 41 años de "sobreparto", un niño de dos meses, un niño de un año, una niña de 2 años, una niña de 2 meses que se "ignora su causa".
-En 1870 muere un niño de un año y otro de 2 años que se "ignora su causa", una mujer de 38 años de "sobreparto".
-En 1871 muere un niño de 4 meses y se "ignora la causa".
-En 1872 muere una mujer de 27 años de "sobreparto".
-En 1874 muere una niña en Febrero de 17 meses "sin asistencia facultativa".
-En 1875 muere una niña de de 9 meses.
-En 1876 mueren dos criaturas "recién nacidas", un niño de un mes, un niño de 2 meses.
-En 1878 muere una recién nacida, un niño de 5 días, una de 5 meses, una mujer de 44 años de "sobreparto".
-En 1879 muere un recién nacido.
-En 1880 muere un niño de 8 meses.
-En 1881 muere un niño de 2 meses.
-En 1882 muere un niño de 25 días, una niña de 16 dias.
-En 1883 muere un niño de 2 meses, un niño de 4 días, niña de un día que "recibió agua de socorro", una niña de 6 días.
-En 1884 muere un niño de 2 meses, un niño de 10 meses, una de 13 días, un niño de 2 meses.
-En 1885 muere un niño de 5 meses, un recién nacido,.
-En 1886 muere un niño de 2 meses, dos gemelas recién nacidas, un niño de un día, un niño de 3 meses, una niña de 3 meses, una niña de 6 meses.
-En 1887 muere una niña recién nacida, una niña de un mes, un niño de un mes llamado Antonio González Expósito que vino de "la casa de maternidad de Ciudad Real", una niña de dos meses llamada Josefa Ruiz Expósito que vino de "la casa de maternidad de Ciudad Real", dos niños en Julio de un mes y 4 años de "congestión".
-En 1889 muere un niño de 15 días de "inanición".
-En 1893 muere una niña recién nacida "antes de acabar de nacer y después de recibir el agua de socorro"", un niño recién nacido de "estado neumatosico".
-En 1894 muere un niño de un mes de "neumatosis pulmonar".
-En 1896 muere una mujer de 23 años de "sobreparto".
-En 1897 muere un niño de un mes, un niño de 3 años, un niño de tres meses, un niño de 1 año, un niño de 18 meses.
-En 1898 muere un niño de 18 meses, un niño de 2 meses de "enfermedad natural".-En 1903 muere una niña en febrero de 2 años de "albuminosis"


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