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Arroba de los Montes, Ciudad Real, Spain
INVESTIGACION Y DIVULGACION DE ARROBA DE LOS MONTES
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miércoles, 17 de junio de 2026

DOLMENES, TUMULOS, PIEDRAS CABALLERAS Y CALZADAS EN ARROBA DE LOS MONTES

JESÚS VÍCTOR GARCÍA

El fenómeno del megalitismo en España abarca un rico conjunto de construcciones prehistóricas de grandes piedras fechadas desde el Neolítico hasta la Edad del Bronce, desde 5000 a.C. a 1500 a.C. En la península ibérica hay numerosas estructuras en todo su territorio, en la fachada atlántica, Andalucía y las dos mesetas. 

Cabe destacar el simbolismo de estas construcciones, representando el culto a los antepasados, la unión del más allá con la vida cotidiana y como marcador de un territorio.

Mapa del megalitismo en Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

Las construcciones se localizan en afloramientos rocosos o en sus estribaciones con dos ejes principales: un eje Norte-Sur en la Sierra del Hontanar correspondiente a pobladores cazadores- recolectores con una incipiente agricultura correspondiente al calcolítico y Neolítico.

En el otro eje este-oeste que va paralelo a la Sierra de Arroba, donde se solapan una cultura más antigua, cazadora-recolectora mesolítica, con otra sociedad mas moderna de la Edad del Bronce.

 Dolmen de los Pilones y al fondo el pueblo de  Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

En Arroba de los Montes existen numerosas construcciones megalíticas prehistóricas de piedras cuarcíticas desde el Neolítico hasta el Bronce. Las funciones de estos inmuebles variaban desde hitos territoriales, observatorios astronómicos, religiosos o funerarios.

Relacion de las construcciones megalíticas en Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

Alrededor de estos monumentos megalíticos se encuentran en ocasiones pinturas rupestres, formando un conjunto cultural de gran relevancia. Dentro de estas construcciones megalíticas hay diferentes estructuras como menhir, crómlech, sepulcro de corredor, ortostato, alineamiento y dolmen.

Dolmen de la Olla del Almendro de Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

La palabra “dolmen” proviene del bretón y significa “mesa grande de piedra”; al igual que taula, significa en catalán “mesa”. Todas estas construcciones son una evolución de las “piedras calzadas”, construcciones más primitivas y, por consiguiente, más antiguas; estas evolucionarán a dólmenes, menhires y taulas.
Altitud de las construcciones megalíticas en Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

El territorio y la cultura están relacionados con una profunda dependencia, donde el espacio físico moldea las identidades sociales y, a su vez, la cultura transforma y da sentido al entorno geográfico.

Para que existan estos monumentos, tiene que coincidir una cultura y un entorno que favorezca estas construcciones. El megalitismo predomina en terrenos escarpados con grandes rocas; tal es el caso de que, en ausencia de grandes rocas cercanas, las transportan a gran distancia.

PIEDRA CALZADA SIERRA DE ARROBA

Anterior al dolmen hay una serie de construcciones primitivas; son las “piedras calzadas” que con el tiempo evolucionan hacia los dólmenes, menhir y la taula.

Piedra calzada  en la Sierra de Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

La piedra calzada de la sierra de Arroba es un monumento constituido por un gran bloque de cuarcita de varias toneladas de peso apoyado en otro bloque de cuarcita de forma triangular. 

Piedra calzada en cresta de la Sierra de Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

La piedra calzada situada a una altitud de 787 metros marca un hito o mojón dominante en el territorio; a pocos metros hay una cueva que serviría de refugio a sociedades cazadoras recolectoras tras la última glaciación. Estas sociedades cambiaron su economía predadora por una productora debido a los contactos con otros pueblos ya realizados entre los años 8.000 y 6.000 a.C.

PIEDRAS CALZADAS DEL MORRO ESPINUSILLO

En el morro Espinusillo hay dos piedras calzadas próximas una de otra, situadas a pocos metros del cauce del arroyo, a una altitud de 628 metros de altitud. 

Piedra calzada I en Morro Espinusillo en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

La construcción forma parte de un conjunto de gran belleza paisajística dentro del cauce del arroyo, cuyas orillas están tapizadas por brezos.

Piedra calzada II en Morro Espinusillo en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

La piedra vertical encaja perfectamente con el suelo y la piedra inclinada, siendo este conjunto parte de un santuario religioso con su altar ceremonial.

DOLMEN DEL ESPINUSILLO

En el morro Espinusillo, cercano a una gran construcción de la Edad de Bronce, se observa una construcción megalítica que aprovecha un callejón de cuarcita para realizar el monumento.

Entrada o cara este del dolmen del Espinusillo en Arroba de los Monte,  foto Jesús Víctor García

La entrada del dolmen está alineada con el este o el punto de la salida del sol, forma un conjunto astronómico con un ángulo de 115º SE en línea recta formado por mojones clavados en el suelo, peñas y agujeros a lo largo de unos 100 metros de distancia del monumento. 

Alineación hacia el Sureste del dolmen del Espinusillo en Arroba de los Montes foto y gráficos de Jesús Víctor García

El ángulo de 115º SE nos indica que el sol incide en la entrada del dolmen el 21 de junio o noviembre, correspondiendo con la salida del sol o amanecer.

Carta solar del dolmen del Espinusillo de Arroba de los Montes por Sun Earth Tools(Jesús Víctor García)

Según las dimensiones del interior del dolmen de cámara, corresponde a un enterramiento individual.
El autor en el interior del dolmen del Espinusillo de Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

DOLMEN DE LAS HOCES

En el Neolítico comienzan unos primitivos enterramientos funerarios entre las grietas de grandes peñas que darían lugar más tarde a la cultura megalítica. Estos restos pasan muchas veces desapercibidos porque están entre las grietas de los abundantes crestones cuarcíticos de nuestra comarca de los Montes de Toledo.

Los primeros dólmenes consistían en grietas de peñas tapadas con piedras; son enterramientos sencillos y prácticos, ya que con las piedras de alrededor era fácil construir una tumba que evitara la acción depredadora de los animales salvajes.

Entrada o cara este del dolmen de las Hoces, se puede observar la piedra de cierre caída en la entrada foto Jesús Víctor García

El dolmen está situado en un afloramiento de crestones cuarcíticos erosionados a una altitud de 610 metros; forma parte del relieve apalachense típico de esta comarca de los Montes de Toledo. El relieve apalachense se forma por antiguos plegamientos que fueron cubiertos por sedimentos y tras una elevación por fractura.

La parte posterior del dolmen o cara sur es cerrada por un conjunto de piedras de cuarcita por aproximación, donde las piedras más grandes están en la base dando soporte a unas piedras de forma alargada colocadas de forma vertical que cierran el hueco existente.

Cara oeste del dolmen de las Hoces se puede observar la piedras cerrando el hueco entre las peñas foto Jesús Víctor García

La peculiaridad de la cultura megalítica es que la entrada está mirando a la salida del sol; en este dolmen, la entrada está situada al este, coincidiendo con la salida del sol al amanecer. La abertura en forma de triángulo isósceles, cuyos lados miden 45 centímetros aproximadamente. Está tapada por una piedra de cierre con las mismas dimensiones que sellan la entrada.

Dolmen de las Hoces con la piedra de cierre colocada en su entrada foto Jesús Víctor García

El interior del dolmen forma una cámara alargada de 1,7 metros de longitud y el techo triangular de una altura de 50 centímetros aproximadamente. El suelo con restos de pequeñas piedras desprendidas es llano y uniforme.
Cámara interior triangular del dolmen de las hoces foto Jesús Víctor García

La forma geométrica triangular era usada en el Neolítico en sus útiles geométricos, así como en sus representaciones artísticas.

DOLMEN DEL ARROYO LAGAR

El dolmen se sitúa sobre una gran grieta de dos metros entre dos peñas, la entrada está orientada hacia el este y hay una gran laja alargada tumbada en el suelo uniforme y llano.

Dolmen del Arroyo Lagar en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Se trata de una estructura dolménica integrada en el afloramiento rocoso natural del sitio: mitad rupestre y mitad megalítica, unas de las primeras muestras del megalitismo que integraría un espacio sagrado datado en el Neolítico.

DOLMEN PUERTO PEÑAS PARDAS DEL HONTANAR

Junto a un conjunto megalítico de un antiguo observatorio astronómico formado por numerosas construcciones como una piedra caballera, cazoletas, piedras devastadas y un dolmen.

Dolmen del puerto Peñas Pardas desde el oeste en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Aprovechando un crestón cuarcítico, este es derruido, fracturando la base de este, para evitar la fractura de la peña desprendida sobre las demás rocas. 

Base del dolmen del puerto Peñas Pardas, se puede observar el desbastado, ejecutando un corte limpio para evitar la fractura del monumento foto Jesús Víctor García

Se talla la base de la roca y se calza con ramas de arbustos o árboles en el punto de apoyo para amortiguar el impacto sobre la base y no ser destruido.

DOLMEN DEL HONTANAR

Aprovechando el afloramiento de una roca cuarcítica de la sierra del Hontanar, se realiza un hueco, al parecer por la acción del fuego en la pared inclinada, formando una cavidad.

Dolmen del Hontanar foto Jesús Víctor García

Se trata de una estructura dolménica integrada en el afloramiento rocoso natural del sitio: mitad rupestre y mitad megalítica.

DOLMEN DE LA OLLA DEL ALMENDRO EN EL HONTANAR 

Sobre el apoyo de la cara este de un afloramiento de las peñas, se apoya horizontalmente una gran laja plana, formando una mesa o dolmen. La entrada del dolmen no está orientada a la salida del sol, como es norma general en estos monumentos, ya que está orientada en un ángulo de 130 grados. 

Pero en el cielo nocturno, si estás mirando hacia el suroeste, al atardecer y durante las primeras horas de la noche de junio, se observa la brillante y roja estrella de Antares de la constelación de Escorpio, y el resto del año, dependiendo de los días y la luna.

Medidas y orientación del dolmen del Hontanar en Arroba de los Montes (según Jesús Víctor García)

La entrada noreste tiene una altura de 0,71 metros y 1,05 de ancho, siendo la entrada sudoeste un poco más grande, de 1,20 metros de alto y 0,90 metros de ancho.

Cámara interna de 9 metros cuadrados del dolmen de la Olla del Almendro de  Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Las dimensiones de la cámara interior son de 3,30 metros de longitud y 2,70 metros de ancho. siendo su área de  9 metros cuadrados. Esta superficie nos indica que es un monumento colectivo usado por varias personas.
Mesa del dolmen de la Olla del Almendro de Arroba foto Jesús Víctor García
Según la tradición, la parte inferior corresponde al mundo subterráneo, oscuro y de muerte, y la parte superior al cielo, luz o vida. Por eso los dólmenes siempre tienen algo enigmático donde confluye la vida y la muerte en un solo instante.
 
Dolmen de la Olla del Almendro en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

PIEDRA CABALLERA O OSCILANTE

Para la mentalidad actual, sin nuestras máquinas o grúas, se ven estas construcciones como meros accidentes naturales. En épocas anteriores, el hombre, aprovechando los accidentes del terreno, con palancas y con la colaboración de todos los miembros de la tribu, realiza esta construcción.

En la sierra del Hontanar, en un entorno de gran belleza, hay una piedra caballera. Esta tiene una longitud de 2.50 metros y 1.65 metros de ancho, siendo su peso aproximado de unos 7.500 kilos. 


Piedra caballera en la Sierra del Hontanar en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Ya desde la antigüedad algunos observaron estas piedras. Plinio, el historiador y geógrafo romano, comenta sobre los dólmenes y sobre las piedras oscilantes: “Y acaso fue de aquellas piedras gigantes que se llamaron piedras oscilantes o trémulas, puestas en tan maravilloso equilibrio, que el más ligero impulso las movía. Plinio cuenta de una que hubo cerca de Harpassa, pueblo asiático. “Cerca de Harpassa —dice—, pueblo del Asia, hay una roca inmensa, que con solo un dedo puede moverse.”

Primer plano de la  piedra caballera en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García  

Las funciones de este tipo de piedras han sido variadas según las diferentes culturas, pero con un nexo común a todas ellas: su movimiento era indicativo de una determinada cualidad. Muchos pueblos del norte de la península ibérica han mantenido la creencia en el poder de estas piedras para presagiar acontecimientos o desgracias.

Ortostato junto a la piedra caballera en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Así, los celtas consideraban las piedras oscilantes como elementos cargados de fortaleza y resistencia, empleadas en los rituales religiosos para proteger a los hombres de las enfermedades y proporcionarles esa fuerza que ellas mismas poseían. En la época celta servían como piedras probatorias para demostrar que los acusados eran inocentes; si lograba moverlas, se declaraban inocentes y, si no, eran culpables.

CABEZA MEGALITICA

En época prehistórica abundan las creencias y rituales en torno a estructuras de grandes piedras como dólmenes. Estas construcciones son erigidas en macizos rocosos aprovechando su forma estructural; el sitio no tiene tierra para sepultar a los muertos, por lo que el cuerpo es colocado en una plataforma o interior donde será devorado por las alimañas y después expuesto a la inclemencia del tiempo. Posteriormente, se erige una memoria o cenotafio, por lo que se levanta un tosco ídolo levantado sobre un altar o ara natural, representando, por consiguiente, una “no sepultura”.

En los afloramientos rocosos de la Sierra del Hontanar, existe una estructura de piedra con forma de cabeza humana. Esta cabeza está constituida por dos rocas montaña, una sobre la otra, de unos 3 metros de altura. La roca base mide 1,60 metros de altura y un metro de ancho; sobre esta roca se apoya otra roca superior de 1,40 metros de alto y 0,80 metros de ancho. El campo visual de la cabeza es de 3500 metros cuadrados, indicando que está pensado para ser observado por un pequeño grupo de gente.

Solsticio de invierno, a la 13 horas en la Cabeza de Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

La roca superior está lascada toscamente, formando una figura simétrica en ambas caras, apareciendo una línea marcada en la roca de unos 40 centímetros de longitud y 23 centímetros de ancho. En la parte izquierda se observa otra línea idéntica a la anterior, aprovechando la diaclasa de la roca con varias extracciones. 
Extracciones y la talla roca superior de la Cabeza en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García


Estos lascados están realizados en materiales metamórficos y detríticos muy duros, pertenecientes al Ordovícico inferior, que se disponen de manera discordante sobre los sedimentos precámbricos. 

Alineación Piedra Caballera, Cabeza y dolmen del Hontanar según Jesús Víctor García

Estos retoques en la estructura, junto a las extracciones a ambos lados de las caras, junto a sus sombras, sobre todo en el solsticio de invierno, forman una silueta en forma de cara humana que se observa a cientos de metros.
MENHIR INCLINADO DEL HONTANAR 

En la sierra del Hontanar, junto a varios megalitos, entre estos, hay un menhir inclinado con un ángulo de 32 grados, formado por un gran bloque de piedra de unos 3 metros de longitud desprendido del afloramiento rocoso. El menhir está en líneas de cumbre aprovechando el afloramiento rocoso, configurando un tratamiento escultórico.



Menhir sierra del Hontanar desde el oeste en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

El menhir inclinado es un monumento megalítico que presenta un ángulo de inclinación evidente respecto al eje perpendicular. Este en concreto tiene una intención astronómica; es en el solsticio de invierno cuando las sombras de las cazoletas se alinean con el menhir a mediodía.

Calendario solar junto al menhir del Hontanar y alineamiento del solsticio de invierno en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

TUMULO DE LA TIANA

El túmulo está situado en la línea de cumbre de la sierra de la Tiana, en el punto más elevado y más prominente en el paisaje.

Vista general del túmulo de la Tiana y la colina artificial por acumulación de piedras en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Está realizado por unas piedras o lajas clavadas al suelo que forman un rectángulo con las dimensiones de una persona. Está orientado al este con la salida del sol con un ángulo de 106º, correspondiendo a una fecha de los primeros días de enero o de noviembre.

Carta solar del dolmen de la Tiana en Arroba de los Montes Sun Earth Tools por Jesús Víctor García

Las piedras que formaban el túmulo fueron reutilizadas para realizar paredes de recintos para evitar que se comieran los olivares por el ganado. Quedando en la actualidad al descubierto el hueco que albergaría el enterramiento individual.

Túmulo de la Tiana con el autor dentro foto Jesús Víctor García

Los túmulos son muy comunes en la Prehistoria, siendo una forma primitiva de monumento funerario.

TUMULO DEL MORRO CUERVO

En un marco de monte bajo, constituido por jaras, romeros, brezos y madroños, se ubica un túmulo circular, con doble pared de sujeción construida en piedra seca y relleno de piedra picada de cuarcita y pizarra.

Vista desde el interior del túmulo del Morro del Cuervo, se puede observar lajas de pizarras que cerraba la cúpula y el suelo foto Jesús Víctor García

Está orientado a la salida del sol, hacia donde se abre un estrecho pasillo de acceso al mismo; reforzado con grandes lajas de cuarcita clavadas en la tierra y cuyo dintel está marcado, también, con una taja de piedra cuarcítica.

Vista desde el este del corredor, trilito y cámara central circular del túmulo del Morro del Cuervo en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García  

A nivel del suelo, se ha perdido el relleno de piedra picada; parece haber una serie de grandes losas de pizarras que han debido ser reutilizadas del cerramiento del techo que colapsó.

Plano del túmulo del Morro del Cuervo según Jesús Víctor García

Esta construcción ha servido posteriormente a los ganaderos para guardar los chivos de las cabras para evitar a los lobos y zorros. Otro uso fue el apícola para tener en su interior resguardadas 4 o 5 colmenas de corcho, al aprovechar sus muros y las losas de pizarra formando un pequeño losado o posada. Aún quedan restos finos de corcho labrado en el interior del recinto, aunque pudiera ser el recubrimiento interior de la cámara interior central del túmulo.

CROMLECH DE LA CALLE DEL TEJAR

En el mismo casco urbano de Arroba de los Montes existe una construcción muy deteriorada por las labores agrícolas. Todo parece indicar que es un crómlech, del bretón “corona de piedra”, un monumento megalítico formado por varias piedras verticales clavadas en el suelo formando un círculo con un diámetro de 2 metros de longitud.

Crómlech de la calle del Tejar en Arroba de los Montes foto de Jesús Víctor García

Estas construcciones que datan desde finales del Neolítico hasta la Edad del Bronce y su función va desde mojones territoriales, lugares sagrados, funerarios o hasta observatorios astronómicos orientados hacia el noreste de la cuenca visual.

MENHIR DEHESA

El monolito está localizado sobre el afloramiento de un crestón de pizarra dura; está en bruto en las cuatro caras planas y su altura es de un metro aproximadamente. La altura de los menhires varía mucho, ya que van desde un metro a 15 metros de altura.

El menhir se encuentra solo y su función parece ser de marcador de territorio o de rutas al estar junto a un paso natural hacia el norte y no parece tener ninguna alineación con otros. Su edad está comprendida entre el periodo Neolítico y el Calcolítico.

Menhir de la Dehesa de Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

MENHIR  DE LOS REVENIDOS

El menhir de los Revenidos se sitúa en la ladera oeste de la Sierra del Hontanar; consiste en un monolito de cuarcita de forma tronco piramidal, roto en la parte superior. Se encuentra cercano a un paso natural hacia el este y con abundante agua durante todo el año.

Menhir de los revenidos en la Sierra del Hontanar en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

El menhir es el monumento megalítico más sencillo y antiguo de la prehistoria, donde se clava o se talla un gran bloque de piedra de forma alargada que puede verse desde lejos.

DOLMEN LOS PILONES 1
El topónimo de los Pilones corresponde a varios dólmenes próximos entre sí; los vecinos del pueblo lo denominan así por la semejanza a grandes pilones de agua que servían para dar de beber al ganado.

Todas estas construcciones están a una altura de 750 metros sobre el nivel del mar, controlando uno de los dos pasos naturales del territorio norte-sur hacia el río Guadiana. El otro paso natural, es el puerto del Espinusillo, donde se ubican construcciones como el castillo de Arroba y representaciones de arte rupestre.

Dolmen los Pilones 1 en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Según la cuenca visual de estas construcciones, es de un poco más de una hectárea, siendo una población local y, por consiguiente, una alta especialización para aprovechar los recursos del entorno. El dolmen I de los Pilones es una construcción triangular de 2 metros de longitud, cerrada y sin entrada, formada por lajas de piedras de gran tamaño de cuarcita.

Vista conjunto dolmen Pilones 1 en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Aprovechan el afloramiento de las rocas para cerrar el recinto con grandes bloques de piedras de los alrededores.

DOLMEN LOS PILONES 2

Es una construcción triangular de unos 2 metros de longitud, cerrada y sin entrada aparente, realizada con grandes piedras de cuarcita aprovechando unas peñas del crestón de rocas.

Dolmen Pilones 2 en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

CONSTRUCCION ANEXA A PILONES 2

Esta construcción está al lado de la anterior, es de forma rectangular de 3 x 2 metros, cuyas paredes de unos 80 centímetros están realizadas por piedras colocadas de una altura de 1,20 metros.  

Construcción anexa a dolmen Pilones 2 en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Tiene unas dimensiones de 6 metros cuadrados, sus paredes son de un grosor de unos 80 centímetros y cuya entrada está localizada mirando hacia el noreste.

Entrada construcción anexa al dolmen Pilones 2 en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

DOLMEN LOS PILONES  3

Es una construcción semejante a la anterior, rectangular de unos 3 x 2 metros, cuya dimensión es de 6 metros cuadrados. Está cerrada por unas paredes de un grosor de unos 80 centímetros y un metro de altura.

Dolmen Pilones 3 en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

La entrada al recinto, flanqueada por dos jambas, está mirando hacia el noreste; las paredes están construidas con grandes lajas de piedras de cuarcita características de la cultura megalítica.

Recinto rectangular del dolmen Pilones 3 en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

martes, 24 de marzo de 2026

GEOLOGÍA DE ARROBA DE LOS MONTES

JESÚS VÍCTOR GARCÍA

Nuestro pueblo forma parte de la zona centroibérica, al dominio del Complejo Esquisto-grauváquico de la Zona Centroibérica del macizo ibérico, encontrándose rocas entre 600 a 300 millones de años, y forma parte de un orógeno de plegamiento que lleva erosionándose alrededor de 300 millones de años y presenta una escasa elevación.

Existen dos grandes conjuntos estratigráficos; en primer lugar, un basamento antiguo, muy deformado, constituido por rocas detríticas depositadas en un ambiente marino en el Cámbrico.
El segundo conjunto estratigráfico lo constituye una sucesión paleozoica antigua discordante sobre los materiales anteriores que alternan conjuntos cuarciticos y pizarrosos depositados entre el Ordovícico y el Devónico. En este conjunto afloran grandes estructuras anticlinales de cuarcita armoricana que forman alineaciones orientadas de noroeste-sureste.

Mapa geomorfológico de Arroba de los Montes. Escala 1: 200.000

LAS UNIDADES Y LOS PAISAJES GEOMORFOLÓGICOS

Los Montes
Depresión anticlinal de Arroba-Navalpino:
Esta depresión se ha originado por la erosión del núcleo del anticlinal del mismo nombre y se desarrolla a lo largo de unos 30 km.


Depresión Anticlinal de Arroba

La labor fluvial ha dejado al descubierto, en extensas áreas, el roquedo precámbrico del zócalo, pizarroso y grauváquico, desarrollando un paisaje muy abarrancado, que recuerda a los acarcavamientos de las pizarras fosilíferas del Ordovícico Medio.
El drenaje de esta unidad corresponde al río Guadiana en el sector más occidental de la provincia de Ciudad Real y sus afluentes, el San Marcos y el Valdehornos.

Morfoestructura de la Sierra de Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

Sierras de Arroba
Desarrolladas en el flanco meridional del anticlinal de Arroba-Navalpino, este contrafuerte Sur es algo más complejo y variado que el del Norte (Sierras de Navalpino)
Esta unidad se organiza en torno a dos anticlinales y dos sinclinales, labrándose los primeros sobre la cuarcita de Tremadoc y la cuarcita armoricana. En los sinclinales se acogen areniscas más blandas de Arenig-Llanvin; pudiese hablar de formas en "mont" y "val", respectivamente, dada la clara relación entre estructuras y topografía en ambos casos.
El ritmo altitudinal de esta unidad es también más complejo y no puede hablarse de una tendencia de conjunto como en los casos anteriores, sino más bien por tramos. 

ESTRATIGRAFÍA E HISTORIA GEOLOGICA

PROTEROZOICO

Al estar las tierras emergidas sin ninguna protección, la erosión es muy fuerte, depositándose los materiales más antiguos en una hipotética cuenca geosinclinal, donde se formó una potente serie detrítica precámbrica que contribuyó a la fuerte metamorfización perteneciente al Grupo Domo Extremeño. Estos materiales se ubican en la parte media y desembocadura del río San Marcos.

Las paredes verticales de pizarras y grauvacas excavadas por el Rio San Marcos forman las denominadas "Cabreras" foto Jesús Víctor García

Precámbrico: consta de dos series separadas por una discordancia: el "Alcadiense Inferior", formado por pizarras (esquistos) y grauvacas datadas del precámbrico superior y afectadas por un plegamiento orogénico (río San Marcos y Tamujar). La serie de la parte media del cauce del río San Marcos está caracterizada por alternancias rítmicas de areniscas y lutitas pertenecientes al Grupo Ibor.

Pizarra magmática con incrustaciones en carretera de Arroba al rio San Marcos foto Jesús Víctor García

Está formada por estratos granodecrecientes con secuencias de Bouma completas, siendo la base un estrato lenticular grauváquico entre 5 y 15 cm de potencia con contactos netos y granoclasificación positiva que pasa a niveles limolíticos con laminación paralela. Puede encontrarse en ocasiones grauvacas microconglomeráticas con niveles de mayor acumulación de cantos blandos, encontrándose las capas gradadas y con estructuras de deformación por carga. Los intervalos pelíticos presentan alternancia limo-arcilla, componiendo secuencias TBT ("thin bedded turbodites")

Morfoestructuras:Plegamiento orogénico del Tamujar y San Marcos

El "Alcudiense Superior" es más heterogéneo, estando formado por areniscas gruesas, conglomerados, esquistos y rocas carbonatadas ( Majada Alta). La ausencia de fósiles no permite una datación precisa, por lo que algunos autores la datan como la transición al cámbrico y otros como precámbrico superior y capas de transición.

PALEOZOICO

Hasta principios del Cámbrico, todas las masas emergidas formaban un supercontinente, Pangea, que comenzó a disgregarse en varias capas litosféricas a partir de este momento, produciéndose una segunda orogenia. La península ibérica formaba parte de la placa armoricana junto con Francia, centroeuropea y el norte de Marruecos, y estaba, a su vez, entre dos supercontinentes que se alejaban disgregándose hacia el norte y el sur.

Hace 570 millones de años, al final del Precámbrico y Cámbrico, el territorio se encontraba bajo el mar, formándose un depósito de limos y arcillas procedente de la erosión realizada por los cursos fluviales en la plataforma de un antiguo continente precámbrico emergido. La compactación de limos y arcillas debido a la presión y temperatura dio lugar a las pizarras del Tamujar y San Marcos, quedando en la actualidad por la erosión de ambos cauces fluviales.

Las plataformas marinas extensas y llanas del Cámbrico estuvieron pobladas por abundantes seres vivos (bioturbación), dejando huellas o icnofósiles en sustratos finos como en la cuarcita.

Organismos de cuerpos blandos o bioturbación del Cámbrico inferior sobre sedimentos finos que forman la cuarcita de la Sierra de la Celada en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

En el Cámbrico medio, la cuenca sedimentaria es plegada y aflora por encima del nivel del mar, quedando expuesta por primera vez a la acción de agentes geológicos externos.

El Cámbrico continúa con las Areniscas de los Castillos con gran cantidad de actividad de organismos formando los icnofósiles. 
Efectos de los fenómenos meteorológicos en roca de arenisca en la Sierra de los Castillos foto Jesús Víctor García 

Cámbrico Inferior: alternancia

-cuarcitas
-cuarcitas arenosas
-pizarras
-conglomerados de grano fino
-grauvacas
- esta serie se encuentra a un nivel volcánico.

Cámbrico superior:
-conglomerados
-cuarcitas
-pizarras
-pizarras micáceas seguidas de pizarras verdes
-calcoesquistos
-calizas
- pizarras con areniscas

Cámbrico-Ordovícico Inferior:
El sustrato anteordovícico de las pizarras de San Marcos y areniscas de los Castillos del Cámbrico Inferior se deposita en un ambiente marino. Esta serie es basculada y plegada, produciendo una regresión marina y la consiguiente erosión, los ripples en las areniscas de los Castillos.

Ondulita o Rizaduras( ripple marks) sobre estratos superpuestos en pizarras en el Arroyo de San Marcos en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

En los flancos de los valles anteriores, en discordancia sobre materiales precámbricos, aparecen unos materiales detríticos de conglomerados de cuarzo blanco en una matriz silícea roja, localizada en la Sierra de Arroba.

Durante este periodo y el siguiente, continúa la erosión de los continentes, depositándose grandes cantidades de sedimentos en las plataformas que hoy están metamorfizados, las arcillas en pizarra como el de la Tejera del Portijuelo y las arenas en cuarcita, llamadas armoricanas al ser muy características y aflorar en la mayoría de las sierras del oeste peninsular.

Las pizarras de la Tejera de Arroba, claro ejemplo de la transformación de la arcilla en pizarra, han servido para la fabricación de ladrillos foto Jesús Víctor García

Ordovícico: es el estrato más extendido en todo el conjunto de sierras. La serie ordovícica comienza una alternancia de conglomerados, areniscas, pizarra y cuarcita de Tremadoc. En concordancia con el tramo anterior aparece un paquete de una potencia máxima de 600 metros de cuarcita armoricana, del periodo arenigiense. Este tipo de cuarcita es la responsable de la estructura del relieve apalachense, formando los resaltes más destacados de la zona por su gran resistencia a la erosión, como en el Estrecho de las Hoces en Arroba de los Montes.

Las cuarcita armoricana forman estructuras típicas del relieve Apalachense como las del  Estrecho de las Hoces en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Los estratos ordovícicos aparecen discordantes sobre los materiales cámbricos; su génesis se produce en un ambiente litoral y de plataforma continental.

A lo largo del Ordovícico Inferior y Medio se produce la transgresión marina; los territorios se llenan de agua del mar, produciéndose depósitos sedimentarios de gran importancia.

Esta serie sedimentaria comienza con un depósito de arenas y conglomerados en el Ordovícico Inferior, llamada Capa Intermedia de Arenigiense Inferior.

Continúa con el depósito de areniscas, cuarcitas y limonitas caracterizadas por color rojizo, con abundantes estratos y gran número de huellas fósiles, destacando galerías horizontales de gusanos gigantes de 2 metros y 8 kilos de peso como el "Paleoficus tubularis" o "Paleoarenicola gigans".

Gusanos gigantes "Paleoficus tubularis o Paleoarenicola gigans" de 2 metros de longitud sobre depósitos de color rojo de cuarcitas en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

En el tránsito de la unidad anterior se depositan arenas que dan lugar a procesos de metamorfismos a la cuarcita armoricana, que constituye el armazón estructural y nivel guía de las cadenas montañosas de los Montes de Toledo. Son estructuras de 300 metros de ortocuarcita de color gris donde se alternan bancos potentes de 2 metros de espesor que alternan con tramos de cuarcita en bancos más finos y areniscas micáceas tableadas. Existen icnofósiles de Cruzianas y un icnofósil de un gusano marino del género priapúlido asociado a icnofósiles de Cruzianas furcifera.

Gusano gigante marino del genero priapúlidos de un metro longitud y 20 cm de grosor sobre cuarcita armoricana en la Sierra de Arroba foto Jesús Víctor García 

La sucesión sigue con las pizarras de la cuenca del arroyo Tamujar, constituyendo una formación de pizarras oscuras de color azul o negro.

Pizarras de color oscuro con líneas de Liesegang en la garganta de los Nogales en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

-capas intermedia
-areniscas de los Castillo

Ordovícico medio.
capas de Tristani
-capas de Arroba
-cuarcita Armoricana

Ordovícico Superior:
-pizarras cantera ( azulados y verdosos)
-bancos mixtos ( cuarcita y arenas)
-caliza urbana
-formación pizarra chavera
-primeros niveles de cuarcita de criadero

Por encima de la cuarcita armoricana, el ordovícico medio y superior está formado por una alternancia rítmica de cuarcitas tableadas, areniscas y pizarra arcillosa, que dan un relieve de alineaciones subparalelas de menor altitud ( Morra Caballos o Balsa) o colinas generadas por erosión de los afluentes del Guadiana ( Morro Cañada Rubia). El Ordovícico finaliza con unos bancos delgados de caliza, llamada Urbana, en continuidad lateral o formando lentejones como en las caleras en Majada Alta.

Localización del término estudiado
Silúrico: 420-400 m.a. La península continuó sumergida en su mayor parte. La cuenca sedimentaria siguió hundiéndose y se depositan sedimentos de fósiles de fauna pelágica. Está formado por una alternancia de cuarcitas arenosas con abundantes nódulos rojizos de óxido de hierro sobre pizarras negras muy laminadas y con graptolitos.
Queda restringido a los núcleos sinclinales, aflorando en los Baños de Villanarejo en la cercana población de Navalpino.
En el paso del Ordovícico al Silúrico, se sitúa la cuarcita de criadero, que se sitúa en Almadén, donde se registra una actividad volcánica.

Las cuarcitas, al tener su origen en arenas, presentan estructuras sedimentarias como el caso de los ripples. Se aprecian colores anaranjados, ocres y violáceos por efecto de la mineralización del hierro y del manganeso.

Costra de oxido de manganeso y bario o PSILOMELANA en Arroba de los Montes. foto: Jesús Víctor García

Orogenia herciniana o varisca

Existe un filón de cuarzo de 6 kilómetros de longitud, dirección este-oeste, desde el Puerto Peñas Pardas hasta el Morro Espinusillo. Estos filones de cuarzo se formaron durante el Paleozoico superior, entre 380 y 280 millones de años, coincidiendo con el plegamiento varisco o hercinico. Se originaron por la circulación de fluidos hidrotermales en sílice que rellenaron fracturas en la corteza en un contexto de metamorfismo regional o de contacto, donde actúan como barreras hidrogeológicas.

Filón de cuarzo y bocas geotermal en Arroba de los Montes según Jesús Víctor García

Es el principal agente modelador del relieve; con anterioridad a la orogenia herciniana, los materiales precámbricos serán afectados por los movimientos sárdicos, que darán lugar a la formación de pliegues con amplio radio de curvatura y una gran esquistosidad. Estos plegamientos serán englobados con posterioridad por la orogenia hercínica.
CENOZOICOS

Abarca la era Terciaria y Cuaternaria. Rellena los distintos valles con los materiales procedentes de la erosión.

PLIOCUATERNARIO: formado por depósitos detríticos tales como cantos rodados de cuarcita, se presenta sueltos y constituye en los piedemontes los depósitos de raña. También hay depósitos de materiales margo-arenosos. Los estratos se encuentran depositados horizontalmente y formando una discordancia erosiva con los sedimentos precedentes. Se depositan en abanicos coluviales de gravas, cantos y bloques de cuarcita en las faldas de los Morros Espinusillo, Cuervo, Balsa y Tiana.

Abanico coluvial de gravas, cantos y bloques cuarcita del Morro Espinusillo, en el paraje de los Villares foto Jesús Víctor García

La erosión plio-pleistocena por gelifracción da lugar a la fracturación de bloques y cantos cuarcíticos que fueron transportados por los cursos torrenciales en condiciones de aridez, siendo depositados en las depresiones y construyendo lo que se conoce con el nombre de “raña”.

Con ello se mezcla la terra rossa, formación edafológica que proporciona una rubefacción intensa en el suelo; también aparecen intercalados niveles con ceniza volcánica. En ocasiones se producen encostramientos de espesor decamétrico compuesto por cantos heterométricos que se encuentran englobados y cementados por hierro y manganeso; su génesis se atribuye a procesos hidrotermales asociados al vulcanismo y están datados en el Pliocuaternario. 

Estos procesos hidrotermales forman “brechas” de cemento ferruginoso, siendo conglomerados de origen sedimentario que no han sufrido un transporte prolongado, cuyos clastos son fragmentos angulosos y puntiagudos de rocas, muy heterogéneos, formando costras grandes de 15 a 25 de grosor y un área de medio metro cuadrado.

Cemento ferruginoso en Majada Alta en Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

CUATERNARIO: hay aluviones, coluviones de hasta 5 metros de potencia y derrubios de ladera.

Los materiales que originaron la comarca se depositaron en el borde de una gigantesca cuenca oceánica donde se acumularon series alternantes de distinta granulometría (arcillas, arenas, gravas, etc.) en espesores kilométricos que fueron compactándose y metamorfoseándose hasta que sobrevino la orogenia herciniana; unos de estos depósitos formaron rutilo y circonio en las proximidades de Arroba de los Montes, donde existe un depósito extenso para extraer titanio.

Las sierras actuales son los restos de los plegamientos hercínicos, muy afectadas por la erosión, conservando sus paredes y crestas de cuarcita debido a la dureza de sus materiales. La degradación de estas crestas cuarcitas armoricanas forma las pedrizas o casqueras, típicas de los Montes de Toledo, debido a la meteorización mecánica (gelifracción y termofracción), procesos de frío y calor que rompen la roca en fragmentos angulosos. 

Estos fragmentos de rocas se van acumulando ladera abajo bajo los crestones cuarcíticos, formando las casqueras o pedrizas debido a la gravedad. Los huecos de este manto de rocas sueltas permiten una permeabilidad del agua que canaliza hacia su interior que, al encontrar capas impermeables de arcilla, emergen los típicos manantiales de pendientes formando microbonales y fuentes tan abundantes en la Sierra de Arroba y Sierra del Hontanar.

Desde esta orogenia, el territorio quedó expuesto a la acción de los agentes externos (lluvia, vientos, agua, cambios de temperatura, etc.), que fueron dejando al descubierto los estratos inferiores, modelando el relieve tan profundamente que llegan a aflorar, en el fondo de algunos valles anticlinales, la pizarra precámbrica; un ejemplo son las cuencas de los ríos Tamujar y el río San Marcos.