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Arroba de los Montes, Ciudad Real, Spain
INVESTIGACION Y DIVULGACION DE ARROBA DE LOS MONTES

sábado, 1 de junio de 2019

LA CAZA EN ARROBA DE LOS MONTES

JESÚS VÍCTOR GARCÍA

A los primeros repobladores de los Montes de Toledo, Fernando III les concedió en 1220 el privilegio de seguir cazando y conservar sus fueros y costumbres que tenían establecidos desde Alfonso VIII. Es una sociedad rural que se autogobierna con sus costumbres y fueros, mientras que se autoprotegen creando una milicia civil o hermandad frente a la delincuencia.
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La caza es de vital importancia y está rectificada por Toledo, reconociendo la actividad cinegética como transcendental en las poblaciones rurales con déficit agrícola y exigiendo a sus pobladores que maten para comer y no para el comercio, "que ningún colmenero ni otro alguno que tenga colmenas o more en los montes e estremo de Toledo que non mate caza, ni conejo, ni perdices para vender, sino lo que hubiere menester para su comer".
Pintura rupestre en Arroba de los Montes, primera representaciones de la caza foto Jesús Víctor García

También la ciudad de Toledo regula la comercialización de la caza de sus montes, “otrosi ordena Toledo, y tiene por bien, que cualquiera que quisiese traer y truxere caza alguna para vender, de fuera de Toledo, aquí a Toledo, en los tres meses de Marzo, Abril y Mayo, que Toledo tiene ordenado que se guarde la caza, que lo pueda traer y vender aquí a Toledo, con licencia y alvala de los fieles de Toledo o de cualquiera de ellos, haciendo primeramente juramento que la non cazó, ni mato, ni compro entierra de Toledo, ni de persona que la matase o cazase en tierra de Toledo. Y cualquier que lo contrario hiciese, que pierda por cada vez la caza que ansi truxere, y peche la dicha pena

La gran extensión de la comarca de los Montes de Toledo dificultaba el control por parte de las autoridades, ya que unos cuantos guardas de montes no podían controlar este territorio. El extenso despoblado era lugar de refugio de huidos y fugados de la justicia. Los vecinos, ante la falta de autoridad, intentaban explotar los recursos de los montes, “los cuales tratan y granjean matando caza y vendiendo corteza, corchos y leña, leña y otras como si fueran propios suyos heredados de sus padres”.

Esta labor de vigilancia por parte de los guardas de montes en la cuadrilla de Arroba es puesta en duda cuando Toledo procesa en 1565 a los guardas Pedro de Mendoza y Francisco Nieto por no cumplir con su oficio. Por esto, el regidor Juan Ramírez de Arellano (regidor de Toledo desde 1548-1575) investiga en los pueblos donde tenía su labor de vigilancia a los reos.

Según la denuncia “ni salen de los lugares de los dichos propios y montes, ni saben los lugares y mojoneras de los términos de los dichos montes, y no salen a prendar sino a los caminos, y no donde hacen daño y han consumido y consumen mucho daños que se han hecho en los dichos montes, llevando muchos dineros y otras cosas de cohechos y no manifestándolas ante el fiel del juzgado ni ante los jueces nombrados por Toledo, y estándose los dichos guardas con los pastores y carbonero y cazadores comiendo y bebiendo y emborrachándose, por donde los dichos montes se destruyen”.

Escena de caza de un jabalí atacado por perros y lanza (espetón). (ilustración libro Montería Alfonso XI)

La caza es y ha sido una actividad elemental en nuestro pueblo, donde ha marcado el devenir y vicisitudes de sus habitantes. Actualmente tiene deportivo, entretenimiento, social y de ocio, pero en otra época sirvió de sustento a la población en época de carestía de alimentos.

Se caza con diversas técnicas con hurones, como ocurre en 1610 en el Molinillo cuando se inicia una causa contra Juan Prieto por “caza ilegal con perros, hurones, escopetas y otros armandijos, y los lleva a vender a Ciudad Real, Malagón y otras partes”.

Cazadores de Arroba de los Montes con perros (foto archivo fotohistoria de Arroba de los Montes)

También se caza con redes, como ocurre el año 1623 en Navahermosa cuando hay una “denuncia de oficio por caza ilegal contra Juan García de Lucas y Alonso Muñoz, que cazan con redes y perros en los montes”.

La caza con reclamo del perdigón también estaba prohibida, como ocurre en Alcoba de los Montes en 1621 cuando se inicia “un proceso por caza ilegal iniciado de oficio contra Juan Martin, después de que se encuentre un perdigón manso enjaulado en su casa” o la caza con percha, como ocurre en Horcajo de los Montes en 1620 cuando “se inicia un proceso de caza ilegal contra Pedro Navarro, que caza con percha”.

También se caza con “red tiradera de perdigones”, que consiste en esparcir trigo alrededor de la red esperando que las perdices vayan a comer. Así mismo se cazan con tabletos, boyezuelo, calderuelo y percha. Esta última consistía en hacer lazos con crin de caballo donde se colocaba en plantas como la torvisca (Daphne gmidium) en otoño e invierno, cuando los frutos estaban maduros con su típico color rojo, donde quedaba atrapado el animal por el cuello.

Nido de perdiz en la Sierra de Arroba de los Montes foto Jesús Víctor García

Tras el abandono de los musulmanes, se inicia una repoblación que se desarrolla a partir de la caza que era muy abundante en la zona; después de la caza seguirá la apicultura, pues la miel y la cera eran productos de primera necesidad que alcanzaban un buen precio; después, a partir del siglo XV, se desarrolla la ganadería para aprovechar los pastos y, más tarde, se desarrolla una agricultura muy pobre y escasa debido a la poca población y a la mala calidad de las tierras.  

Ya en las relaciones de Felipe II sobre Arroba de los Montes, “dijeron que hay una parte de labradores y otra parte de cazadores”.

Como no se podían atrapar a los cazadores, se perseguía la venta de la carne, como ocurre en 1609, cuando se inicia una causa en Alcoba de los Montes por “caza ilegal iniciada en Toledo por denuncia de Juan del Sol contra Sebastián portugués, que mata un venado en el monte que luego se pesó en la carnicería del pueblo y se vendió al precio que un alcalde y un regidor del dicho lugar se lo pusieron. Solo se procesa al que lo caza”.

El problema de la caza es que no se respetan las vedas y los cotos, pero esto no es nada nuevo; ya en 1624 se inicia en Arroba un proceso “por caza ilegal abierto en Toledo de oficio contra Pedro Herance y Lucas Martin, acusados de cazar con hurones y en tiempo vedado”. También en 1626 se inicia otro proceso por “caza ilegal contra Francisco Cabello (Caballo) y un tal Jiménez, porque cazan ilegalmente en los montes”.
Espetón de Arroba de los Montes cuyas crucetas han sido cortadas foto Jesús Víctor García

Otro problema de la caza son los accidentes entre los cazadores, como ocurre en Arroba, en 1648, cuando se produce la muerte de Juan de Ayuso por Andrés Domínguez, “después de que el reo de un arcabuzazo accidental con quien había salido a cazar”. O cuando los cazadores se confunden, como ocurre en Arroba en 1687, cuando “un cazador, José Barbero, ha sido herido por arma de fuego por otros cazadores, aunque parece una cuestión accidental, ya que lo confunden con un ciervo”.

En el siglo XIV, la Cuadrilla de Arroba incluye a los lugares de Arroba, Fontanarejo, Navalpino y el lugar de Alcoba, y sus anejos, que son de las Alcarias de Oreganal, el Rostro, Los Cadozos, el Labradillo, Valdon Gómez, la Sanguixuela, Navas de Aceite, La Pavorosa, Valdehornos de Arriba y de Abajo, el Avellanejo y Retamoso.
Lugares de caza en el Campo de Arroba del libro de Montería de Alfonso XI según Jesús Víctor García

En el Libro de Montería de Alfonso XI de Castilla y León (siglo XIV) se describen los montes y vegetación de estos lugares, así como los animales que se sirven para la caza. 

En este libro describe los montes de Toledo, actualmente integrados en el parque nacional de Cabañeros: “El Rostro y la Sanguijuela es todo un monte, y es buen de oso y de puercos en invierno y en el comienzo del verano, y son las bozerías (confusión de voces): la una desde la laguna por cima de la cumbre hasta la sierra del Portezuelo; y la otra desde encima de la sierra del Portezuelo hasta la Sanguijuela. Y sus armadas, la una a la posada de Portezuelo, y la otra a la laguna de la Vega.”

Continuando, habla de los montes de Navalpino: “Val de Fornos y la Veceda es todo un monte, y es bueno de oso y de puerco en invierno, y en el comienzo del verano”. Luego, entre Navalpino y Alcoba de los Montes, habla de “El puerto Clara y los Cadocos; es todo un monte, y es bueno de osos y de puercos en invierno, y en el comienzo de verano”.
Cazadores de Arroba de los Montes con un conejo y escopeta foto archivo fotohistoria de Arroba de los Montes

Algunos vecinos de Arroba de los Montes cazan en pueblos colindantes aprovechando su oficio, como ocurre en 1613 cuando se inicia una causa en Arroba “por caza ilegal iniciada en Navalpino de oficio contra Alonso Felipe, molinero, que caza con escopeta sin licencia”.

En el libro de Montería no menciona los montes contra el río Guadiana: “Faltan aquí los montes de contra Guadiana”, pero si habla del Valdecristo y de Muro “…y son las bozerías, la una por Val de Infierno, e la otra por allende del Collado del Río Guadiana, desde enderecho de la cuesta hasta el Rincón de don Muro”.

BIBLIOGRAFIA

- Libro de Montería de Alfonso XI de Castilla y León, acrecentado por Gonzalo Argote de Molina.
-Ley que fabla de la caza e colmena e losas en los Montes de Toledo. A.M.T. ala. 2, leg 6, nº 5, fol. 138. vto
-Archivo Ayuntamiento de Toledo:
                                     -Caja 6235                   Causa 948
                                     -Caja 6235                   Causa 927
                                     -Caja 6234                   Causa 895
                                     -Caja 6234                   Causa 892
                                     -Caja 6233                   Causa 846
                                     -Caja 6209                   Causa 10
                                     -Caja 6210                   Causa 64
                                     -Caja 6228                   Causa 646
                                     -Caja 6229                   Causa 706
                                     -Caja 6229                   Causa 706

LA TORRE DE LA IGLESIA DE ARROBA DE LOS MONTES

JESÚS VÍCTOR GARCÍA

Una torre es un edificio con funciones militares, religiosas y ostentación de poder. Las torres sirven de mojón territorial y de poder, su altura, los materiales usado en su construcción o su decoración, avisan a los forasteros de la riqueza y poder de sus habitantes.
Torre de la iglesia de Arroba de los Montes (diseño grafico del autor)
En la torre de las iglesia de Arroba de los Montes se ubica un campanario en la parte superior, en la parte inferior o base posiblemente correspondería a una atalaya de origen musulmán que tras la reconquista es reconvertida en torre campanario cristiana. 
Torreón con la proporción califal "la altura triplicaba el lado del cuadrado de la base"  en Arroba de los Montes (diseño grafico del autor)
Las disposición de las puertas, su decoración y así como la torre de Arroba, parece ser parte de un antiguo minarete islámico, indicando su  posible uso como mezquita. Hay que enunciar que las posteriores torres mudéjares fueron modeladas como los alminares, sus arcos con la misma forma que ellos
Primitiva torre y capilla cerrando el baptisterio de Arroba de los Montes (según Jesús Víctor García)
Las torres en un principio estaban separadas de las iglesias aunque en ocasiones tenían una pequeña capilla cerrando el baptisterio donde se bautizaba a sus fieles, como ocurre con la de Arroba de los M Montes..
Base de la pila bautismal encontrado al lado de la torre donde se ubicaba el confesionario
Las atalaya o torre de vigilancia es una estructura fortificada siendo su origen militar y en algunos casos las torres de uso no militar, como las religiosas pueden ser utilizadas como atalayas.
Escalera de la iglesia de Arroba de los Montes hacia el coro con grande bloques de pizarra en el techo (foto del autor)
El auge de las atalayas se manifiesta en la política de construcciones de ellos por el almohade al-Mansur que lleno toda la península ibérica de estos edificios.
Existiendo construcciones de esta época como la torre de la iglesia, cuya estructura es cuadrada, existen dos atalayas en el paraje de las "Atalayuelas" siendo están circulares.
Torre de Arroba de los Montes con dos cuerpos, sin campanario (diseño grafico del autor)
La iglesia cristiana fue construida probablemente en el siglo XIII sobre la anterior mezquita mudejar, al igual que sus ermitas de San Sebastián y San Marcos. 
La iglesia primitiva de Arroba de los Montes era una iglesia cementerio según se menciona en una causa de este pueblo en 1571.
Plano de la torre y cementerio de Arroba de los Montes

El primer cuerpo de la torre tiene 12 verdugadas o filas de ladrillos horizontal de ladrillos que van dando consistencia a la pared. El segundo cuerpo tiene cuatro verdugadas de ladrillo rojo liso. Las torre mudéjar no parecen minaretes, a lo mas rehechos con un primer cuerpo árabe y el ultimo mudéjar.
Ultimo tramo superior de la escalera de caracol de lanchas de pizarra de la torre de Arroba de los Montes (foto del autor)
El alminar tenía planta cuadrada con dos cuerpos superpuestos de plantas decrecientes, el principal con altura que triplicaba el lado del cuadrado de la base, según  la proporción califal que se construía en el al-Ándalus y el norte de África.
La función de las torres en un principio era militar, siendo por ello un punto estratégico para la defensa y observación.
Acceso a la cara este de la Torre de Arroba de los Montes por el interior de la iglesia y baptisterio(antiguo mihrab) (diseño grafico del autor)
Con el tiempo cumple una función religiosa donde se ubican las campanas de la iglesia por su capacidad de transmitir el sonido. Los arcos del campanario son de "herradura apuntados o túmido" (hinchado) siendo mas ancho hacia la mitad de la altura que en los arranques, se llama también arco árabe.
Arco de herradura apuntado o túmido  con campana de la Torre de Arroba de los Montes (foto del autor)
La torre de Arroba de los Montes, de 20 metros de altura, se encuentra adosada a la nave, siendo su acceso desde el interior de la iglesia a través del coro con una escalera en forma de caracol y su escaleras están realizadas con lanchas de pizarra locales. 
Acceso interior a la torre de Arroba de los Montes a través del coro de la iglesia (foto del autor)
Esta torre  es cuadrada y tiene tres cuerpos, en el primer cuerpo de la construcción se aprecia unas ventanas en la cara oeste y sur para iluminar el interior. Las ventanas estrechas o saeteras con un arquillo mixtilíneo de yeso y cuya clave se enlaza con el alfiz son derivaciones de la decoración taifa.

Detalle de saetera con arquillo mixtilíneo de la Torre de Arroba de los Montes (foto del autor)
El ultimo cuerpo o mas superior tiene en cada cara dos arcos de herradura apuntados, siendo semejantes al cuerpo de campanas y fachada de la Iglesia de Santa Leocadia en Toledo.

Similitudes entre la iglesia de Santa Leocadia de Toledo y la Iglesia de Arroba de los Montes siglo XIII (diseño grafico del autor)
Las dos iglesias, la de Arroba y la de Toledo, son parecidas en sus partes mas antiguas al mudéjar toledano de finales del siglo XIII, no descartando que existieran construcciones anteriores pero que no han quedado restos.


miércoles, 1 de mayo de 2019

AGRESION DE FRANCISCO COMONTES A UN CRIADO EN ARROBA DE LOS MONTES EN 1571

JESÚS VÍCTOR GARCÍA

MARIA DOLORES FERNANDEZ MARTIN



 Arroba de los Montes en 1571 tenía 145 vecinos o 580 habitantes; era un pueblo que había su mesón, su cirujano, barbero, alguacil y su sacerdote. También estaban los "vecinos de Toledo y moradores de Arroba", como el protagonista Francisco de Comontes. Estos visitaban ocasionalmente el pueblo para vigilar su patrimonio y cobrar las rentas de su patrimonio local.  


Detalle de un mapa de Arroba de los Montes de 1827 que representan donde están la viñas ( Diputación provincial de Toledo)


Todo parece indicar que es hijo o familiar del célebre pintor toledano, también llamado Francisco de Comontes (¿?-Toledo, 10 de febrero de 1565). Posiblemente hiciera algún trabajo en la Iglesia de la Asunción de Arroba de los Montes, ya que el estilo manierista corresponde al estilo artístico de su familia. En esta causa, está con el cura del pueblo y encima se refugia en la iglesia, por lo que sería razonable que estuviera trabajando en ella.



Firma de Francisco de Comontes en la causa de Arroba de los Montes (Archivo Municipal de Toledo


Es un pueblo donde había viñas y almendros alrededor del pueblo; como se observa en ese documento, la vid tiene una gran importancia, ya que hay varias casas bodegas con sus tinajas de barro. El autor de la agresión albergaba unos 2.500 litros de vino en su bodega y posiblemente lo vendía en Toledo y pueblos vecinos.

La economía local se basaba en la ganadería, caza y colmenas, complementada por pequeños huertos, frutales y animales domésticos como cerdos y gallinas. 

Hay que comentar que el modelo de justicia es rural, es de una sociedad que vive prácticamente en aldeas y pueblos de los Montes de Toledo. La administración de la justicia recae en los alcaldes, regidores y sus oficiales. Los cargos los ocupaban las cabezas de familia del pueblo y se nombraba por sorteo.


Inicio del documento de la causa con el año 1571, Arroba y Comontes (recorte de Archivo Municipal de Toledo)


Los conflictos entre sus moradores son frecuentes a causa de injurias, peleas o daños contra la propiedad, como ocurre el 7 de noviembre a las 18 horas, al anochecer del año 1571. Cuando Pascual González, mancebo y criado de Bartolomé Hernández, resultó herido a traición por Francisco de Comontes, "con mano airada y traición a espada desenvainada y a traición le dio dos cuchilladas, una en la cabeza y otra en las espaldas". 

Cuando estaba Francisco de Comontes cenando con el cura de Arroba, se acercaron Bartolomé Hernández y su criado Pascual González porque al parecer los puercos habían destrozado un colmenar de Comontes: "Me tenían rodadas las colmenas y andaba el porquero por un cabo y los puercos por otro". 

El criado lo niega y hasta le pone un apodo despectivo, diciendo: "Quién dice eso, cagamontes? Voto a Dios que mientes como un bellaco y los puercos son tan bien guardados que mejor que él y su linaje los guardara".


Puerta del sol de la Iglesia de Arroba de los Montes (archivo de Jesús Víctor García)


Ante estos insultos a Francisco de Comontes, en la puerta del Mesón, le apuñala con "mano airada y a traición a espada desenvainada y a traición le dio dos cuchilladas, la una en la cabeza y otra en las espaldas". Tras esta agresión mientras anochecía, le tiró al suelo y Francisco de Comontes huyó y se refugió en la iglesia.


El "refugio en sagrado" era un privilegio en que las iglesias, cementerios o conventos se convertían en lugares bajo jurisdicción eclesiástica donde no podían actuar los agentes de la autoridad. Quien se refugiaba en la iglesia, como Francisco de Comontes, no escapaba del castigo, pero tenía más posibilidades frente a otros encarcelados, ya que negociaría su situación con el agresor. Podía estar en la iglesia todo el tiempo que fuera y, además, gozaba del privilegio de llevar alimentos.


Ante estos incidentes, el 12 de noviembre vio la querella el fiel del Juzgado de Toledo: por eso, mientras  se averiguan los sucesos, los alcaldes, de oficio, ponen guardas alrededor de la iglesia del cementerio para no dejar salir a Francisco de Comontes.

Los salarios de los alcaldes de Arroba y Alcoba son de 4 reales diarios para dar cuenta a los jueces de residencia.

La relación de los guardas que vigilaban a Francisco Comontes en la iglesia de Arroba es la siguiente: cobrando un real y medio y el alguacil 2 reales.


 -Juan Álvarez, teniente de alguacil, 21 días y de noche    42       reales

 -Andrés de Vega, quince peones de día y noche               42,5    reales

 -Bartolomé Gómez, catorce días                                       21       reales

 -Alonso Gómez, trece días con sus noche                        19,5   reales

 -Peón que llevó información al Fiel del Juzgado               12      reales

 -Pedro Domínguez, seis días con sus noches                       9      reales

 -Lorente Martin, cuatro día                                                 6      reales

 -Costa del escribano de la querella                                      5       reales

 -Dos días de sacar vino y bienes para vender                      5       reales

 -Juan de Real, tres días                                                       4,5    reales

 -Juan Pérez, tres días                                                          4,5    reales

 -Alonso de Zamora, tres días                                               4,4     reales

 -Alonso de Zamora, tres días                                               4,4     reales

 -Juan Redondo el Mozo, cuatro días                                    4       reales

 -De autos, derechos y diligencias                                         4       reales

 -Juan Hernández Merero, dos veces                                    3       reales

 -Costa por ir a buscar el caballo                                           2       reales

 -Alonso de Lucena el viejo, una noche                                 1,5    reales

 -Pero López, una noche                                                        1,5    reales

 -Francisco Diaz, un día                                                          1,5    reales

 -Alonso Domínguez el mozo, una noche                               1,5    reales

 -Simón López, una noche                                                      1,5    reales

 -Alonso Martin de Fuenllana, un día                                      1,5    reales

 -Al pregonero se pagó un día                                               1,5    reales

  -Juan de la Fe

Estuvieron estas personas  18 días "guardando al preso"  siendo el costo de esta guardería de 188 reales y cada uno de ellos bajo la condición de una pena de 40.000 maravedíes para el reparo de los muros de Toledo si "no están y guarden las dichas puertas".

Se revisa el inventario de los bienes de la mujer de Comontes, doña Catalina Téllez tenía cuando enviudó de su primer marido, Juan Granizo, y que llevó al matrimonio con Francisco de Comontes.

En el inventario se ve que su hacienda ha disminuido; "se resuelve que es público y notorio el menoscabo de su hacienda" después de casarse con el segundo marido, Francisco de Comontes. Falta una cerca llamada de doña Catalina, dos bueyes, un terreno en Fontanarejo, unas casas de bodegas vendidas a L. Montalbán de Toledo, la cerca de los almendros; la viña está muy descuidada, pero todavía le quedan 72 arrobas de vino.

Así  que se inventaría los bienes que le quedan a Francisco de Comontes  y "arrestan los siguientes bienes"  siendo:


Tinaja de vino en la calle del Mesón en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)


-4 tinajas de hasta 30 o 40 arrobas cada una llena de vino.

-2 tinajas de 10 arrobas arcas llena de vino.

-Una tinaja de 12 arroba vacía.

-Un tinajón grande y otro mediano.

-2 tinajas de hasta 10 arroba.

-Una tinaja de 6 arroba.

-Un cazo de cobre para cera.

-Un pistolete y llevaron los seis.

-Dos charpas o jarpas, una chica y otra grande. "cinto ancho de ante o vaqueta de cual pende al lado izquierdo un pedazo de cuero de figura cuadrada, en que traen las pistolas enganchadas en diferentes travillas: al mismo cinto se le añade una correa de dos dedos, y algunas veces más ancho, y remata en el lado opuesto, con la cual le sostiene el peso de las pistolas y demás armas de fuego, que penden del mismo cinto" 

-Un arca.


Arca antigua en una casa de Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)


-Una cama de ropa con dos colchones y dos sábanas y una frazada y una almohada.

-Unas calzas viejas hoyadas negras.

-una gorra de terciopelo negro.

-Un sombrero de tafetán con una cadena de plata.

-Un manto de ...to.

-Un caballo castaño y un par de grillos a cargo del mesonero del pueblo que le daba cada día un celemín de cebada y tres arneros de paja y de agua.

-Una silla de espalda y otra silla de lo mismo con el forro de lobo.

-Una mesa redonda con sus bancos.

-Una saya de terciopelo y una gorra de paño negro.

-Una arqueta pequeña y un cofrecito.

-Una traba y una olla de queso de arcón.

-Unos... de baqueta, una alfombra vieja y de lino cocido y poma...

-20 colmenas en el Espinoso y Espinosillo.


Tras los acontecimientos, el agredido "... se rige bien y se cura; como se va curando, no son de peligro las heridas, en especial que no ha tenido calentura ", Pascual González, "de más de treinta años... es pobre y no tiene prendas ni dineros en su poder" y "hijo de viuda" , perdona a su agresor  de toda acción civil y criminal "por ruego del cura de esta cuadrilla y otras personas".


Además, Francisco de Comontes le ha dado de comer desde el día que ocurrió la agresión y un real diario hasta que "esté enteramente sano de dichas heridas y que pueda trabajar al parecer del curandero". También tiene que pagar a los médicos y barberos todo lo que mereciesen por las curas de dichas heridas y las medicinas que se gastarán hasta que recupere la salud.


Ante el acuerdo con el agredido, Francisco de Comontes se presentará preso ante el fiel del Juzgado de Toledo en la cárcel Real de Toledo dentro de 20 días, comprometiéndose a pagar todas las costas que fueran demandadas al dicho Pascual González. Como se retrasaba el pago, salió de fiador Pedro de Soto, vecino de Toledo, con los testigos Juan de Oviedo, Sebastián de Guadalupe y Juan Ortiz, vecinos de Toledo.


Se dicta sentencia el 2 de enero de 1572, siendo condenado Francisco de Comontes a pagar a los guardias que le custodiaban  en el encierro de la iglesia. También pagar la cantidad de 1000 maravedíes. Siendo la mitad para reparar los muros de Toledo y la otra mitad para el juzgado por las costas, y además condena a Comontes a 4 meses de destierro de Arroba.


La condena se rebaja por "la buenaventurada nueva del nacimiento del príncipe, nuestro señor", el hijo de Felipe II, don Fernando de Austria, que muere a los 6 años de edad.




Firma del escribano de Arroba, Bartolomé Serrano (Archivo Municipal de Toledo)


En esta fechas las autoridades de Arroba de los Montes son:


-Alcaldes ordinarios:          Juan Triguero y Domingo Muñoz

-Regidor o juez:                 Álvaro Page

-Alguacil:                            Juan Álvarez.

-Escribano:                         Bartolomé Serrano . y Luis Alcocer

-Cura                                   Doctor Rodríguez

-Dueño del mesón:              Bartolomé González.

-Mesonero:                          Bartolomé Fernández

-Sastre:                                Juan López

-Barbero y cirujano             Antón Martin


En estas fechas los autoridades de Toledo son:


-Fiel del Juzgado         Juan de Córdoba (regidor 1507)  y Francisco Sánchez de Toledo(regidor 1549-1592)


-Jueces de Residencia, estaban en Alcoba y eran D. Fernando Carvajal  y Silva (regidor 1570-1582) y Domingo de Castañeros


Jurado                            Diego de Castroverde (jurado 1575-1604)


-Vecino de Toledo y morador de Arroba        Pedro Granizo



BIBLIOGRAFÍA:


-Justicia y criminalidad en Toledo y sus Montes en la Edad Moderna. Alfredo Rodríguez González.


-Archivo Ayuntamiento de Toledo. Caja 6232   Causa 792.   1571/ 1573.     Arroba, 27 folios


- Real Academia de Autoridades 1729