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Arroba de los Montes, Ciudad Real, Spain
INVESTIGACION Y DIVULGACION DE ARROBA DE LOS MONTES
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martes, 29 de diciembre de 2020

HURTO DE GANADO EN ARROBA DE LOS MONTES EN 1732

 JESÚS VÍCTOR GARCÍA

MARIA DOLORES FERNÁNDEZ MARTÍN

Los hurtos se originan en un entorno de una pobreza extrema donde las personas recurren a robos modestos, siempre sin violencia de productos agrícolas o ganado con el fin inmediato de subsistencia. La carencia de alimentos de la década de 1740, especialmente de cereales junto a la epidemia de tercianas que afecto a un elevado numero de la población hizo que aumentara los robos, sobre todo de alimentos.

En estas época de carestía funciona los Pósitos para paliar el hambre, ya en la visita eclesiástica de 1730 se toman las cuentas del Pósito para que su caudal se panadease a beneficio de los pobres vecinos de este lugar en tiempo de necesidad.

Choza y Hojas de Arroba de los Montes (Dehesas y términos pueblos de Toledo, Diputación de Toledo)

En el año 1732 se inicia una causa contra Pedro Sánchez por hurtar ganado, todo comienza cuando Juan de Ayuso Mudarra, el alcalde de Arroba le llega la noticia de que el vaquero que guarda las vacas del concejo, llamado Pedro Sánchez, "es un hombre de no muy buen vivir". Además le dicen que ha hecho algunos hurtos de "rateriguelas" como el de haber matado un macho cabrío propiedad de Manuel José Zumajo en el campo y habérselo comido en su casa. 


*Rateriguelas: parece provenir de ratería, "hurto de cosas de poco valor o la acción de hurtarlas con mañas y cautelas".

Inicio de la causa contra Pedro Sánchez en 1732. A.M. Toledo Caja 6224   Causa 527  Arroba 

Ante estos hechos comienza a hacerse averiguaciones y va el escribano, junto con un vecino del pueblo, a la casa de Pedro Sánchez para registrar su casa en busca del macho cabrío. En el registro se encuentra la mitad del macho cabrío, los dos cuartos delanteros y el pescuezo, y también la piel desollada, cerrada y sin orejas para no poder indicar quien es el dueño.  Es un práctica habitual por parte de los ladrones de ganado de cortar las orejas a los animales  para ocultar la propiedad al ganadero.

Los animales se identificaban con diferentes marcas o cortes de tijeras en la oreja poco después de nacer, con señales en forma de despuntado, rajada, hoja de higuera, abuzada, media luna,  etc. para identificar al propietario. Mientras el animal no estuviera marcado se le denominaba "orejisana" de oreja sana, La marca ganadera del rebaño pasaba siempre del padre al hijo menor, nunca al primogénito ya que era el ultimo en irse de la casa y los hijos mayores son los primeros en independizarse poniendo su nueva señal..

Ante la evidencia del hurto del macho cabrío, el alcalde abre diligencias e inicia averiguaciones preguntando a varios testigos jurando por Dios ante la cruz.

Preguntando al testigo Julián de Jesús de unos 16 años dice que el tal Pedro Sánchez esta de vaquero guardando la vacada del Concejo de Arroba. Este testigo dice que cuando estaba en su choza de la raña en el sitio de la Dehesa Boyal se acerco Pedro Sánchez con una cabeza de un macho cabrío sin cuernos y en una oreja llevaba una muesca por delante por señal. 

Las chozas en el campo era frecuente por los guardas de ganado viviendo solos, compañeros o familiares, en este caso servía para evitar que el ganado se fuera a la Hoja sembrada y el ganado se comieran el trigo.

Continua con la declaración diciendo que este llevaba una asadura, tres patas y el callo de dicha res comentando "el bravo encuentro que había tenido esta tarde hallando esta res comida de los lobos". Este testigo le comenta que no parecía muerta de los lobos por estar muy limpia la asadura y no "sucia y enguarrinada" y a continuación esa noche pusieron la cabeza de la res en una olla con la asadura y se la comieron.

Asadura colgada en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

A los tres días, este declarante vio a Pedro Sánchez en el Arroyo de la Peña de la Lobera que traía la res metida en un costal y se imaginó que dicha res no fue muerta por los lobos sino por el.  Ante esto se acerco al lado de la majada, en una cañadilla y al pie de una encina vio el "guarrin" de dicha res y en lo alto de dicha encina estaba el lugar donde había estado colgada o oteada la res y un resto de tripas en los alto de un espino. 

*Guarrin: expresión usada en la actualidad en Arroba "echar el guarrin por la boca" o "te voy a coger del pescuezo y vas a echar el guarrin por la boca". Restos de alimentos contenidos en estómago y tripas de un animal,

Arroyo de la Lobera (foto Jesús Víctor García)

Ante esta evidencia, fueron a lugar donde estaban los pelos y se vio por donde había bajado hacia la encina donde la tuvo colgada y según la señal de la oreja que vio, parece que el dueño era de Manuel José Zumajo. También informa que Pedro Sánchez "no tiene muy buena mañas" porque sabe que en el mes de agosto de 1731 en el sitio del Castillejo se murió una res vacuna de la Vacada de Fontanarejo y había oído que se había traído la cabeza de ella. Pedro Sánchez se excusaba diciendo que la cabeza de la vaca la había comprado por 5 reales pero los vaqueros de dicha vacada de Fontanarejo no se lo creían.

Y para finalizar, este testigo declara que al parecer también hurtó un cordero por debajo de las Cañada del Corcho en la Cañada la Mesa diciendo al testigo "dame esa manta muchacho que voy a por un cordero que deje en una mata que le habían matado las zorras y el perro se lo iba a comer".  Y que fue a por el cordero y no lo trajo diciendo que ya no estaba allí porque se lo había comido los pájaros o perros.

Otro testigo llamado Leonardo de Juan de Antón de 42 años declara que cuando estaba en la choza de la raña de la dehesa por la noche junto con el anterior testigo, el acusado Pedro Sánchez había llevado una asadura de una res de cabrío, callo y la cabeza sin una oreja diciendo que se la había comido los lobos. Este testigo , tres días después, vio por debajo de la majada de la dehesa junto al Risquillo al pie de una encina el guarrin y encima de un espino los restos de dicha res. Los restos eran de cabrío por los peños y que había estado atada en dicha encina.

Chozo de ganaderos del siglo XVII en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García).

Los chozos estaban construidos de manera circular de 4 metros de diámetro y 40 centímetro de piedras seca sin barro. La entrada estaba orientada hacia el este y esta se cerraba con palos y ramas de los alrededores y en ocasiones también se cerraba con pieles del ganado.

Así mismo tiene noticia igual que el anterior testigo de que en el mes de agosto de 1731 se murió una vaca de la Vacada de Fontanarejo en el sitio del Castillejo donde los vaqueros la desollaron y quitaron la cabeza dejándola en una encina. Esta cabeza "la hurtaron y se la llevaron" viéndola este testigo en casa de Pedro Sánchez que le dijo que la había comprado por 4 o 5 reales, aunque no le creyó ya que tenia mala reputación.

Otro testigo llamado Juan Campos de 17 años declara que estaba en el sitio de las Cañada del Corcho con un hato de cabras de Antón Ruiz, su abuelo, cuando vio un hato de ovejas cerca de Inés de Rodrigo, viuda de Bernabé Gómez, vecina de Fontanarejo. Esta ovejas algunas estaban paridas con corderos, cuando vio a Pedro Sánchez que llego al atajo y estuvo hablando con el pastor, después subió a una encina a cortar ramón para una vacas y aparecieron también un atajo de ovejas, cuando se bajo de la encina vio este testigo como cogió un cordero de las ovejas, lo escondió entre una mata y le degolló y después espantó a las ovejas y volvió a hablar con el pastor dejando allí el cordero.

Rebaño de ovejas en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

Este testigo fue al lugar de los hechos y encontró al cordero degollado llevándoselo a su manada donde le abrió para quitarle el vientre y se ceno la asadura. Al día siguiente se lo llevo al pastor de las ovejas de Inés de Rodrigo y le conto todo lo que había pasado, este pastor le dijo que ya la había echado de menos y había vuelto a buscarle por el careo de días atrás, preguntando al cabrero Eugenio que guarda las cabras de Felipe Ayuso que si la había visto y dijo que no pero le dijo que recelaba de Pedro Sánchez apodado "Pericón",  por el apodo tenia que ser una persona corpulenta,.

Ante esta declaración se pide explicación al pastor de 47 años de Inés de Rodrigo  diciendo que es todo cierto lo dicho por Juan Campos y que echo de menos al cordero porque la oveja balaba mucho. 

Los ganaderos se dieron cuenta de que le habían faltado en la majada el sebo para hacer las migas, algunos panes, sal, un par de perdices y en una ocasión un cordero y tiene la sospecha de que lo había hecho Pedro Sánchez por su mala fama.

También llaman a Eugenio del Valle, de Navalpino de 43 años que es el criado de Felipe Ayuso, corrobora las anteriores declaraciones  declarando "bien puede ser porque no tiene muy buena loa en Arroba" y que a el por el mes de Octubre o Noviembre le hurtaron la piel mejor de las seis que tenia en la majada.

Ante estos testimonio el alcalde de Arroba, Juan de Ayuso Mudarra manda prender a Pedro Sánchez, van a su casa y no está, solo se encuentra su mujer, María de Fernando, diciendo que lleva algunos días sin saber de el y se inicia la diligencia del embargo siendo depositario Marcos García, vecino de este lugar.

Los bienes embargados y secuestrados de Pedro Sánchez son los siguientes:

-Una casa situada en la Calle Real

-Una artesa y un tablero

-5 corchos harinero grandes y medianos

-Un cofre viejo y una arquilla sin tapas

-4 tinajas medianas, unas mayorcitas que otras.

-Un coleto viejo de badana.

-Una panera de corcho

-2 sartenes y una cuchara herreña.

-Un pollino con una albarda de enea y una manta nueva de jerga.

-La armadura de una cama con su ropa, pucheros, escudillas, platos, cantaros y candil, no se embargaron, se quedan en la casa para uso de su mujer.

-Una viña en el pago de Caballos que linda a la viña de Roque Gómez y calle junto a San Sebastián.

-Una vaca de 6 años, otra de 4 años, un eral de dos años y un becerro de un año.

Las ollas y tinajas eran imprescindibles en cualquier casa del siglo XVII en Arroba de los Montes (foto Jesús Víctor García)

Pedro Sánchez se presenta ante el tribunal y se le ordena que guarde carcelería en la ciudad de Toledo sin salir de ella bajo la pena de 20 ducados. 

Este declara ante el fiel del Juzgado, diciendo que es vecino de Arroba, casado, de oficio vaquero guardando las vacas del Concejo, de 31 años y que ignora la causa de su prisión. Dice que es cierto que se comieron los restos de una cabra y que cuando iba a carear un poco el ganado vacuno que se había ido al trigo que hay al otro lado del arroyo Lagar y viniendo hacia la majada junto al Arroyo de la Peña de la Lobera donde estaba el atajo de cabras se mezclaron con las vacas y accidentalmente cuando tiraba piedras para que corriesen mato una cegajo (chivo que no llega al año).

Confesión del acusado Pedro Sánchez en 1732 A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

Viendo que no había ningún cabrero fue al por chivo y lo desolló "cerrado" con un canto( una piedra de cuarcita lasqueada) y le dejo colgado en la encina, llevándose solo a la majada la cabeza, asadura, el callo y tres patas. Las personas pobres no utilizaban herramientas de metal usando utiles de cuarcita golpeadas de idénticas formas que en el paleolítico.

Pasado dos o tres días  volvió a por la res y se la llevo metida en un costal a su casa de Arroba, dejando tendida la piel en la cámara.  Dijo que había sido muerto por los lobos para no ser descubierto y que quito los cuernos y la oreja al desollar la res sin poner cuidado.

Dijo también, Pedro Sánchez que es cierto que se llevo una cabeza de vaca que estaba muerta en el Castillejo en Fontanarejo cuando el vaquero se fue.

Confiesa que es cierto que degolló un cordero y que lo escondió entre unas matas y que días después pedio una manta para ir a por el y que no lo trajo  porque ya se lo había comido los pájaros o perros.

También confiesa que en el hato de carnero merinos que había en el sitio de Cantos Blancos en Arroba tomo 2 panes, un cuartillo de sal y un poco de sebo y cuando se iba llego el mayoral que le recrimino diciéndole porque no se lo había pedido si tenia necesidad porque se lo hubiera dado. A raíz de esto le pide que le perdone por el amor de Dios y se lleva un pan y una pocas sal nada mas. 

Hay que recordar que no había olivos en el pueblo y la grasa que se utilizaba era animal como el tocino y sebo para la gente mas pobre.

El acusado declara al Juez que todos estos hurtos lo realizo por necesidad, ya que es pobre y no tiene mas bienes que su trabajo y que restituirá todo ello y pagara su importe a los interesados.

El precio del cegajo es de 12 a 15 reales, el cordero entre 6 a 8 reales, la cabeza de vaca unos 5 reales,  siendo condenado a pagar el doble del valor de lo robado, por el cegajo, 30 reales, por el cordero, 16 reales y por la cabeza de la vaca, 10 reales de vellón. Todo esto se pagara de los bienes embargados que tiene en Arroba de los Montes

Los castigos antes estos delitos tenían un carácter ejemplarizante para disuadir a futuros delincuentes por eso se pide "por derecho y leyes reales contra los que quitan y usurpan lo ajeno y se le deben imponer a dicho reo para que le sirva de escarmiento y a otros de temor y espanto".

Al final el juez le declara culpable de los tres hurto y ante la confesión verdadera de eses le condena a pena de destierro de 6 años de "esta ciudad, su termino, jurisdicción, propios y montes" y en caso de quebrantarlo que se doble el tiempo que falte en los presidios de su majestad.

También se le condena  pagar 2000 maravedíes para reparar los muros de Toledo y en costas de la causa.

PERSONAJES:

ACUSADO DE LOS HURTOS: Pedro Sánchez 

A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

GANADERO DEL MACHO CABRIO: Manuel José Zumajo,  Tiene una causa en 1717 por lesiones abierta por denuncia de Catalina Ramírez y Ángela de Nava contra Manuel Joseph Zumajo, que encierra en su casa a las denunciantes, una de ellas antigua criada, y les da una paliza severa con azotes duranta más de una hora.
A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

VECINO DE ARROBA: Gregorio Gómez de Murga

A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

ESCRIBANO DE ARROBA: Juan Camacho de Bodas
A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

ALCALDE DE ARROBA: Juan de Ayuso Mudarra

DEPOSITARIO DEL EMBARGO: Marcos García.

A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

TESTIGO 1: Julián de Jesús.

A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

TESTIGO 2: Leonardo de Juan Antón.

A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

TESTIGO 3: Juan Campos.

A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

TESTIGO DE NAVALPINO: Eugenio del Valle.

A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.
VECINO DE HORCAJO: José Gómez de Molina
A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

LICENCIADO: Diego Enríquez, En 1749 fue ordenado por el corregidor Marques de Olías a sustituir al alcalde mayor, acabando enfrentándose con varios asistentes.

A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

LICENCIADO: Gabriel López de Arellano y Yagros

A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

FISCAL: Sebastián Ramírez y de Montes.

A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

ESCRIBANO DE TOLEDO: Tomas Blázquez

A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.

JUEZ FIEL DEL JUZGADO (1720-1739): Bernardo de Rojas y Contreras (1701-1778):  El ayuntamiento de Toledo le otorgo después de ser regidor saliente para que "se le guarde todos los honores y preeminencias de regidores todas sus funciones publicas". En 1731 le nombraron protector de las plantaciones, por ser un decidido entusiasta del arbolado. Pensó que cultivando la morera podía seguir adelante el gremio de la seda, en 1750 había en las huertas del rey 114.000 pies plantados.


A.M. Toledo Caja 6224, Causa 527 Arroba.


BIBLIOGRAFIA:

Archivo Municipal de Toledo  Caja 6224   Causa 527  Arroba de los Montes 1732-01-06 / 1732-05.04.

Efemerides Toledanas, Tomo I



domingo, 1 de septiembre de 2019

EL ROBO EN LA CASA DEL CURA DE ARROBA DE LOS MONTES EN 1592

MARÍA DOLORES FERNÁNDEZ MARTÍN
JESÚS VÍCTOR GARCÍA

Los procesos por hurtos y robos en los pueblos de los Montes de Toledo eran la segunda causa por lo que se iniciaban los casos por criminalidad, seguido por las lesiones a personas. 
El robo es un delito contra la propiedad privada, junto con la receptación, allanamiento de morada y apropiación indebida.

Inicio del "proceso criminal sobre el hurto al cura de arroba" Archivo Municipal de Toledo 1592 Arroba


En 1592 en la casa del cura de Arroba, Luis Garralda, natural de Arrieta "ciertas personas encamisadas y enmascarados entran en su casa y le hicieron acostar en la cama, le taparon la cara con la sabana y le decían y amenazaban que si se revalía le daría estocadas y se estuvo quieto por el miedo que tenia y le abrieron un arca con 300 escudos".

Arroba de los Montes según un mapa de 1602 (recorte realizado por el autor)

Antes estos hechos se inician averiguaciones el 19 de Octubre de 1592 en Toledo por el Fiel del Juzgado,  para "que los culpados sean presos y castigados" y se envía a juez de comisión  para que "partáis al dicho lugar y a otras cualquier partes de los Montes donde fuere necesario y averiguar el dicho delito". El fiel del Juzgado es unos de los regidores de la ciudad de Toledo con la misión de decidir sobre los conflictos y pleitos que aparecen en los propios y montes de la ciudad de Toledo cuya sentencia es firme salvo que se apele a la Chancillería de Valladolid, parecido al actual Tribuna Supremo.

Cuando comienza el proceso se inicia una fase sumarial que se inicia ante un juez distinto al que luego dicte sentencia. En los pueblos de los Montes de Toledo son los alcaldes o escribanos,  los que inician las actuaciones tomando decisiones preventivas como detenciones y embargos, muchas veces desproporcionadas y arbitrarias. Estas decisiones iniciadas por los alcaldes son las que al final forman parte de la sentencias dictadas por los jueces.

El autor en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid

El juez de comisión se llama Alonso de la Fuente Gómez, y es enviado por Alonso Vaca de Herrera que es el Fiel del Juzgado de Toledo y sus propios y montes.
Este juez tiene la misión de averiguar que personas son las que cometieron el delito y si le "pareciesen culpados, los prended y traed a la cárcel real de Toledo". Si además necesitara ayuda para este fin, tenia la autoridad de que cualquier persona de los montes le asistiera con la amenaza de las penas previstas según derecho y mas de diez mil maravedíes de multa para el reparo de los muros de Toledo. En los delitos que intervenían varios individuos se enjuiciaba en un solo proceso por el juez encargado del caso para así poder perseguirlos aunque no tuvieran domicilio conocido.

En los pueblos de los Montes de Toledo solo los escribanos, cirujanos o curas tenían riqueza monetaria ya que los demás habitantes tenían una economía de subsistencia o eran pobres. El cura de Arroba, Luis Garralda, además de sus rentas por su oficio tenia ganado, colmenas y comercializaba la sal en la comarca, por lo que tenia bastante dinero en efectivo guardado en su casa.

El cura de Arroba, llamado Luis Arrieta, al entrar en su casa a las  8 de la noche del miércoles del 14 de Octubre encontró en su interior a "seis hombres enmascarados y vestidos con unas camisas blancas sobre los vestidos con espadas y dagas desnudas trayéndoselas a los pechos". A continuación le maniataron con las manos hacia atrás  "con tres nudos en el brazo derecho" y le dijeron que le diese el dinero que tenia, rompiendo un arca que tenia en el aposento que tenia trigo donde se llevaron el dinero y se fueron.

Los robos realizados por varios individuos tenia mas posibilidades de existo ya que permitía vigilar a su objetivo y además planificar mejor su huida.

Arcón antiguo de una casa de Arroba de los Montes (foto del autor)

El juez encargado del caso empieza a investigar y empieza a preguntar en la Venta de la Vecedilla, ya que es un lugar de paso y frecuentado por los vecinos de los Montes de Toledo. La venta de la Becedilla o Vecedilla situada en el camino que iba hacia Toledo y cerca de la Torre de Abraham era un lugar de paso obligado por todo los vecinos de Arroba de los Montes, Fontanarejo y Navalpino para ir a la ciudad imperial.

El juez, junto con oficial y acompañado por un escribano, tomaba declaración a los testigos que hubieran visto o estuvieran relacionados con los hechos.

En esta venta pregunta "a María López de unos 40 años, ventera de la dicha venta de la Vecedilla". La preguntan si a oído algo del robo y que gente paso en dicha semana a caballo por dicha venta. La cual contesta que en esa semana del robo "paso por dicha venta un hombre, el rostro de mulato, barbinegro, caballero en una mula y le pregunto que si tenia caza, tras una capa de mezcla azul". La ventera dijo que no tenia caza y se marcho deprisa adelante y que tras el venían tres hombres a caballo muy deprisa pasando por el camino derecho al Molinillo. 

Ubicación de la venta de la Becedilla o Vecedilla (recorte del autor)

Al parecer eran perseguido por un cuadrillero de la Santa Hermandad Vieja de Toledo del lugar de Arroba llamado Francisco Gutiérrez, portando un guante que se había dejado en una pared del lugar del robo. Este cuadrillero averiguó que un vecino de Arroba, llamado Bartolomé García Zumajo, había visto pasar por la ermita de San Marcos a dos hombres con dos mulas y dos arcabuces, preguntándoles "que hacían allí ya que era hora de regresar al pueblo". Estos les respondieron que estaban "esperando a otros compañeros que habían quedado herrando unas mulas en Fontanarejo".

Los cuadrilleros de la Santa Hermandad podía perseguir los casos de "hurto, robos y fuerzas de bienes o de mujer que no sea mundana publica, haciéndose en despoblado o en poblado si los malhechores salen al campo con ello..."

El juez va tomando declaración a varios testigos de distintos pueblos por donde habían pasado los ladrones como a un vecino de 60 años del Cadozo, llamado Juan García de García Pérez, declarando que cuando regresaba de Arroba a los Cadozos con un buey con su hijo de 30 años y pasando por la ermita de San Marcos vio a dos hombres que estaban en una encina apartado del camino y con dos mulas negras "desconociendo el hato que en ella llevaban y con dos arcabuces en las manos y eran gente de buena gracia, bien tratados y gente holgazana". Les pregunto si habían visto pasar a su hijo  un buey y contestaron que "ellos habían venido atrás de Fontanarejo" y que traían una soga en el hombro y uno de ellos "estaba cargando su arcabuz y echando unas balas dentro".

Otro vecino, llamado Juan Bernal, declara que "hallo una bota con vino en el camino real que va de Arroba cara Alcoba junto al calvario de Fontanarejo". Dice que la bota no es suya y sospechando que es de los que asaltaron la casa del cura de Arroba. La bota de vino ya no la tiene que se la dio a su hermano que "fue a vender sardinas" y que cuando vuelva se la entregara al juez.

También se toma declaración a un vecino de Navalpino llamado Gaspar de 40 años que conoció a Adán, el presunto autor del robo. Dice que el sobrino del cura cuando se fue de esta tierra hace mas de un año y estando este testigo en casa de Madrid, vecino de Fontanarejo  le oyó decir "no me dais dineros, pues voto a  Dios de una vez que yo os haga que se os acuerde para mientras viviere".

Posteriormente se toma declaración a  al hermano del cura llamado Juan de Garralda, natural de Arrieta, tierra de Navarra y este declara que ese día no estaba en este lugar de Arroba ya "que había ido con unos carros a comprar sal para el gasto de la casa". Y que cuando llego el viernes le contaron que habían robado y salteado a su hermano unos ladrones llevándose mucho dinero. Le preguntan si tiene sospechas de alguien  y dice pudiera ser "un Adán sobrino suyo del reino de Granada que días pasados estuvo en su casa a su servicio".

Los habitantes de Arroba de los Montes iba a por sal a las Salinas de Pinilla en Albacete

Cuando había sospechas de culpabilidad se ordenaba el ingreso preventivo de los sospechosos y el embargo de sus bienes. Estas practica en la mayoría de los casos era abusiva y desproporcionadas que hasta finales del siglo XVIII se suavizo aconsejándose a los corregidores que fuesen prudentes a la hora de detener y encarcelar
Como ocurre con las declaraciones iniciadas por el Juez Alonso de la Fuente Gómez, y antes las sospechas de ser cómplices,  apresa al hermano del cura, Juan de Garralda y a su sobrino Juan, en la cárcel de Arroba de los Montes.

Un testigo de lugar, llamado Antonio de Torres, corrobora que Juan de Garralda, estaba en Piedrabuena y que venia de las salinas de Pinilla de "comprar un poco de sal para el cura y llevaba mas de 12 días fuera". Además declara que " es hombre honrado, buen cristiano de buena vida y fama y buenas costumbres...".
La comarca suroeste de los Montes de Toledo se abastecía de sal de las Salinas de Pinilla, esta se encuentran entre los términos municipales de Alcaraz y el Bonillo en la provincia de Albacete. Estas tienen mas de 600 años de antigüedad y abastecía a gran parte de España.
Pagina del proceso del robo del cura de Arroba en 1592 Archivo Municipal de Toledo

A raíz de este testimonio se toma declaración al otro sobrino del cura Luis Arrieta, llamado  Juan de unos 15 años de edad. Declara que esta al servicio de su tío que cuando sucedieron los hechos se encontraba en Alcoba a dos leguas de Arroba con "unos machos de cabras que tiene su tío".
Estos machos eran capados y cuando un peso adecuado eran llevados a la ciudad de Toledo o Madrid y vendidos para consumo de carne por su habitantes

A continuación se toma declaración a la ama del cura de Arroba, a Lucia Gutiérrez de 40 años, viuda, de Miguel García...vecino de Fontanarejo. Esta dice que el día del hurto se acostó primero el cura y después ella. Al cabo de "gran rato, cerca de media noche, oyó un gran ruido en el corral y se levanto y hallo abierta de par en par la puerta de su aposento donde dormía y vio que andaba en el corral unos lechones que tenia su amo en casa". A continuación cuando se volvía a sus aposentos se encontró con la puerta abierta de la habitación de su amo y la ropa en el suelo con una bolsa vacía con una llave de un arca.
El cura atado al sentirla le pregunto si era ella, y al responder que si, le dijo que quitara el escaño atravesado que había puesto los ladrones en la puerta. Esta no oso entrar ya que iba desnuda en camisa y porque pesaba mucho el escaño. Ante esto el cura dice que llame al vecino Juan Martín por la puerta de la calle que estaba abierta en par en par.
El cura como tardaba "salto con su ropa puesta, que como pudo se había desatado una mano y por los corrales de su casa empieza a tocar las campanas para despertar al pueblo diciendo que le habían robado".
Rápidamente aparece el sacristán, los cuadrilleros, su vecino y la gente del lugar contando que había ocurrido y como esta oscuro están hasta que amanece.
Fachada antigua de la casa del cura de Arroba de los Montes (foto del autor)

Esta criada iba a ser llevada presa a Toledo,  ante esta decisión, el cura afirma de que es inocente "ya manda información de su buena vida y fama y costumbres y cristianizad". También declara un vecinos de Fontanarejo y  de Navalpino que dice que conoce a la tal Lucia desde hace 20 años y que es "una mujer honrada de buena vida, y fama y buenas costumbres y es mujer de mucha confianza y fidelidad". Ante estas declaraciones, el Fiel del Juzgado encarga al vecino de Fontanarejo, Martin Pérez, que tome presa y encarcele  a la criada en dicho pueblo.

El sospechoso principal es el sobrino del cura ya que a continuación se toma declaraciones a varios testigos todos ellos sospechando de ser el autor del robo junto con otros sujetos, como el hijo de su criada. El hijo de la criada tiene un pasado turbio ya que ante la sospecha que ha participado el hijo de la ama del cura, le pregunta si tiene un hijo llamado Miguel García que no a visto hace 4 meses  y si había estado ese día con ella, diciendo que si. Este Miguel es un famoso ladrón que días pasado había robado en una casa de Alcoba.

El cura sospecha que entre los asaltantes estaba su sobrino Adán que había estado a su servicio y "porque sabia muy bien la casa".
El cura dice que sospecha de su sobrino Adán que había estado en su casa a su servicio y que cuando se fue de su casa "salió con odio y rencor porque habían reñido y porque no le quería dar dineros para su camino" diciendo que "juro muchas veces que voto a Dios que me lo ha de pagar algún día y ello se vera". 

Además cree que "ni su ama, ni de ningún vecino de esta tierra, ni de este lugar, ni de los montes de Toledo, ni de Toledo, ni de su tierra.....pero cree que vinieron a cosa hecha y acaso pensando de lejos tierras de otro reino"

En este caso se observa que no hay violencia explicita donde los autores del robo sabían donde estaba el dinero y posiblemente con cómplices dentro y fuera de las casa. La causa termina sin haber ningún culpable ya que solo existen "sospechas débiles".


BIBLIOGRAFIA:

-Archivo municipal de Toledo  Caja 6232  Causa 807   fecha 1592-10-21/1592-10-23 Arroba. "Causa por hurto abierta en Toledo de oficio para averiguar la autoría de un robo que comenten dos enmascarados en casa del cura del Pueblo. Termina sin que haya mas que sospechas débiles. Juez: Alonso Vaca. Escribano: Jerónimo Castellanos.

-Justicia y criminalidad en Toledo y sus Montes en la Edad Moderna, Alfredo Rodriguez Gonzales