Datos personales

Mi foto
Arroba de los Montes, Ciudad Real, Spain
INVESTIGACION Y DIVULGACION DE ARROBA DE LOS MONTES

lunes, 1 de abril de 2019

LIBELULAS EN ARROBA DE LOS MONTES

JESÚS VÍCTOR GARCÍA

Las libélulas y caballitos del diablo, son unos insectos que habitan en zonas húmedas como ríos, lagunas, acequias, charcas.
Charca en Arroba de los Montes cuyo hábitat es idóneo para las libélulas y caballito del diablo (foto del autor)

Las libélulas cumple una función vital en los ambientes acuáticos de nuestro pueblos y su presencia es un bioindicador de la calidad del agua de nuestras charcas.
Libélula Sympetrum fonscolombii en Arroba de los Montes (foto del autor)
Estos insectos además de bioindicador de la calidad del agua es además un gran depredador de insectos como los mosquitos sirviendo para el control de estos insectos.
Libélula de vientre plano o Libellula depressa en Arroba de los Montes (foto del autor)
Las libélulas son diferentes a los caballitos del diablo, las primeras tienen las alas separadas horizontalmente y ligeramente inclinadas abajo y adelante, mientras que las segundas tienen las alas pegadas al cuerpo cuando están en reposo. 
Caballito del diablo o Lestes dryas con las alas pegadas al cuerpo en reposo en Arroba de los Montes (foto María Dolores Fernández)
Además las libélulas el segundo par de alas es mas acho que el primero y los ojos los tienen juntos mientras que el caballito del diablo tiene las alas juntas y los ojos están separados.
Caballito del diablo o Lestes viridis en Arroba de los Montes (foto de María Dolores Fernandez)
Son animales de sangre fría que cuando son adultos necesitan  tomar el sol en ramas y piedras o refrigerarse cuando se colocan con la cabeza hacia abajo y el cuerpo perpendicular para reducir su superficie y no sobrecalentar su cuerpo.
Libélula Aeshna mixta en el rio Guadiana en Arroba de los Montes (foto de María Dolores Fernández)

Las libélulas son muy territoriales, atacando al que invade su territorio sobre todo cuando realizan sus vuelos nupciales.
Libélulas copulando en Arroba de los Montes (foto de María Dolores Fernández)

Durante su cúpula, los machos sujetan a las hembras por el cuello empleando sus apéndice anales en el caso de los Anisopteros y en el protórax en los zigopteros.
Libélula Anax partenope apareándose en Arroba de los Montes (foto del autor)

Las libélulas ponen los huevos en el agua o cerca, al eclosionar en ninfas se alimentan de larvas  de mosquitos y pequeños crustáceos.
Imago de libélula de ortretum cancellatum de Arroba de los Montes (foto de María Dolores Fernández)

Cuando termina su desarrollo como larva empieza su proceso de metamorfosis se transforman en un imago que posteriormente se abre la piel en un punto débil, emergiendo un ejemplar adulto.
Libélula tigre o Onychogomphus forcipatus recién salida de su imago en Arroba de los Montes (foto del autor)
La anatomía de la libélula con línea corporal alargada junto con sus cuatro alas potentes hace que tenga una gran maniobrad y grandes velocidades.
Ejemplar de libélula Ortretum cancellatum hembra en Arroba de los Montes (foto de María Dolores Fernández)
Algunos machos de las libélulas tienen uno colores llamativos que sirven para atraer a las hembras en el cortejo.

Macho de Ortretum cancellatum macho vigilando su territorio en una charca de Arroba de los Montes (foto de María Dolores Fernández)
La temperatura en verano va aumentando poco a poco en España, por lo que las libélulas africanas son atraídas al tener un hábitat parecido a su país de origen.
Crocothemis erytharaea, libélula invasora africana en Arroba de los Montes (foto del autor)
Las libélulas tienen depredadores como pájaros, ranas y arañas contribuyendo a un equilibrio ecológico en las charcas de nuestro pueblo.
Caballito del diablo o Lestes viridis devorado por una araña en Arroba de los Montes (foto de María Dolores Fernández)




EL SANTERO DE LA ERMITA DE SAN MARCOS EN ARROBA DE LOS MONTES EN 1774

JESÚS VÍCTOR GARCÍA
MARÍA DOLORES FERNANDEZ MARTÍN



El día 30 de Noviembre, el alcalde de Arroba de los Montes, Francisco Antonio Gutiérrez, se entera de que se ha incendiado y quemado la ermita de San Marcos. Esta ermita pertenecía al término alcabalatorio del pueblo, concerniente al modo de repartir y cobrar las alcabalas. 
La alcabala fue un impuesto que gravaba el comercio que existía en el Antiguo Régimen en la feria de la ermita de San Marcos.

Ermita de San Marcos en 1827 en Arroba de los Montes (recorte del autor)
Ante este suceso, el alcalde, que no sabe escribir, manda averiguar la verdad y abre diligencias “para que se examinen los testigos, reos y cómplices que pudiesen ser habidos“ dando fe el escribano Mateo Gamero Carrillo y comunicándoselo al presunto autor, el santero de esta ermita llamado Ignacio Gómez.
El santero es citado ante el alcalde y jura “por Dios nuestro señor y una señal de la cruz en forma de derecho” declarando lo que ocurrió. Dice que por “causa de mojarse las cortinas” de la habitación que en esta ermita que tiene, hizo lumbre al lado de la habitación que da al monte para calentarse.
Mientras rezaba el rosario, en la noche del día 28, se queda dormido, despertándole el ruido que “daba el fuego fomentado de alguna chispa que saltase la expresada lumbre”. Ante el incendio de la ermita de San Marcos, el santero sacó la escalera de la ermita para subir al tejado por si podía apagar el fuego. Al no poder evitar la propagación de incendio por que se podía hundir el techo se “apeó y sacó todos los trastos que tenía la ermita dentro” siendo los siguientes:
Talla de San Marcos de Arroba de los Montes antes de ser restaurado (foto del autor)
-Un San Marcos de bulto
-Unas tres tablas que dicho santo tenía en forma de retablo
-Una lámpara de metal
-Dos candeleros y una campanilla
-Un atril

-Las andas del santo y mesa en que se ponían

-Una escalera

-Un hachero de madera

-Una mesa 

Candelero de la ermita de San Marcos en Arroba de los Montes (foto del autor)

Ignacio Gómez, el Santero,  entregó todas las pertenencias al vecino y mayordomo de la Cofradía de  San Marcos, Juan Fernández.

Le preguntan si estuvo solo para sacar los efectos citados y dice que “estaba solo sin que a ello se acompañase persona alguna” y que sucedió como a las 12 de la noche.

Esta pregunta viene ante la extrañeza de como siendo el santo y las puertas exteriores tan pesadas hallan sido sacadas por el solo ya que las “fuerzas del declarante no son equivalentes a él”. El santero que tiene 60 años y no sabe escribir dice "que fue solo, y que aunque es verdad son las puertas y el santo de bastante peso acaso el santo le daría fuerza para poder hacerlo".

Ante esta declaración el alcalde  manda que aprisione al santero Ignacio Gómez ante las sospechas de no declarar la verdad. También tiene que ver porque al parecer había tenido años atrás un pasado delictivo, ya que parece ser el mismo Ignacio Gómez que en 1741 se le abre una causa en Ventas "por resistencia y amenazas, siendo detenido en el Molinillo por su vida escandalosa y es trasladado a Toledo, aunque se escapa en Ventas, donde se quita los grillos amenazando a los aguaciles y se mete en casa del cura".

Es encerrado 
prisionero en la audiencia pública hasta que llegue el alguacil, que se encuentra ausente. El preso es trasladado a casa del alguacil, Sebastián Pérez, a las 8 de la mañana, cuando regresa:“condujo a su casa a Ignacio Gómez, reo que resulta de estos autos sin que el dicho hubiese tocado en Iglesia ni lugar sagrado alguno”.

Se sigue con las diligencias y se toma declaración a los vecinos de Fontanarejo, José Gómez y su hijo Anastasio e igualmente a Juan Salinas por estar próximos a la ermita de San Marcos. Se toma juramento a estos vecinos moradores y les preguntan: “si vieron cuándo se quemó la ermita, quién acompañaba al santero y si estaba él solo, a qué hora fue el incendio, qué personas vieron en aquel sitio al expresado tiempo examinando a éstas si fuesen de su expresado domicilio y cuando no”.

José Gómez de unos 45 años declara que el día que “ sucedió el incendio que se cita, por la tarde estuvo en su molino y aquella noche se vino del lugar a dormir y a otro día que sucedió el expresado fuego por la mañana fue a su molino en compañía de Juan “el portugués” y al llegar al cerro del Aguilero que está situado en la dehesa boyal de este lugar vieron quemada la ermita de San Marcos que se menciona y en aquel tiempo no vieron pasar a persona alguna, solo en el día antes de quemarse por la tarde, vio dos personas sentadas en el repecho que hay junto al Pontoncillo, pero no puede expresar quienes fuesen ”
Molino de Fontanarejo cercano a la ermita de San Marcos cuyo propietario en 1774 era José Gómez (foto del autor)
Se toma declaración pero no juramento, por ser menor de edad, a Anastasio Gómez, de unos 13 años declara “que la víspera del día que sucedió el incendio estuvo con su padre José Gómez en el molino que este tiene inmediato a la ermita que se refiere y en este día por la tarde le mandó su padre fuese por una carga de leña y la trajese a este lugar lo que con efecto hizo y a otro día por la mañana volvió en compañía del dicho su padre y Juan “el portugués” al expresado molino y en este día vio quemada la ermita que da fomento a estas diligencias. Igualmente declara que cuando iba a hacer la referida carga de leña, la víspera del incendio vio que en el repecho del Pontoncillo estaban sentados Felipe Gómez Barrilero, vaquero del lugar de Arroba y Gregorio Fernández que igualmente lo es de este lugar de Fontanarejo y que no vio a otra persona alguna".

Declara asimismo otro vecino de Fontanarejo, Juan Salinas de 31 años, “tiene un molino en las inmediaciones de la ermita que se cita, pero hace algunos días no ha ido a él”.

También se hacen averiguaciones en el pueblo de San Pablo de los Montes y extrajudicialmente se entera que el santero Ignacio Gómez tiene allí un hijo y unas cabras. En este pueblo se pregunta a Alfonso Rubio y otros ganaderos del lugar y respondieron que el “susodicho era poseedor de una mitad de la casa en que vive Hilario de la Cruz, su yerno en la población de este lugar al Barrio de los Nogues”. Esta mitad de la casa de Ignacio Gómez se embarga junto con “los demás bienes que fueran del susodicho” ante el alcalde de San Pablo y su escribano.

Estas diligencias finalizan cuando el 3 de Enero, el santero de la ermita de San Marcos, Ignacio Gómez, muere de muerte natural mientras permanecía aún en la cárcel. Así lo comunica el Alcalde de Arroba, al señor Fiel del Juzgado el 8 de Enero de 1775.

Firma del escribano de Arroba de los Montes Mateo Gamero Carrillo (recorte del autor)
Las personas protagonistas de este suceso son:

-Francisco Antonio Gutiérrez, alcalde de Arroba 1774
-Manuel Carazo, alcalde de Arroba 1775
-Ignacio Gómez, santero ermita San Marcos de Arroba.
-Sebastián Pérez, alguacil de Arroba.
-Mateo Gamero Carrillo. Escribano y cuadrillero de Arroba en 1774.
-Felipe Gómez Barrilero, vaquero de Arroba
-José Gómez, alcalde de San Pablo.
-Tomás Cañamaque. Escribano de San Pablo.
-Hilario de la Cruz, vecino de San Pablo y yerno del santero.
-Manuel Muñoz, alcalde y escribano de Fontanarejo.
-José Gómez, su hijo Anastasio y a Juan Salinas vecinos de Fontanarejo.

BIBLIOGRAFIA:

- Archivo municipal de Toledo:       Caja 6238         Causa 1001
                                                                  





viernes, 1 de marzo de 2019

PUERTAS EN ARROBA DE LOS MONTES

JESÚS VÍCTOR GARCÍA


La puerta es un elemento de la construcción con diferentes usos, aplicaciones y emplazamiento, construido con diversos materiales. El material mas común usado es la madera y clavos de hierro, que sirve además de sujeción, también de adorno.

Abrir una puerta en una pared en ocasiones ocasionaba conflictos como ocurre en 1574 en San Pablo de los Montes cuando se inicia una causa "por obra ilegal por denuncia de Pascual Gómez contra María e Inés Sánchez que abren una puerta en una tapia entre unas casas propiedad del dicho Pascual".
Puerta con tranquillo de piedras en la Calle solanillo en Arroba de los Montes (foto retocada del autor)

En ocasiones las puertas sirven para acusar a sus inquilinos ante la sociedad como ocurre en 1574, en los Yébenes, cuando " se inicia un proceso por pasquín iniciado de oficio después de que apareciese en la puerta de Pedro Martín Cordobés "medio pliego de papel clavado con cuatro clavos de herradura e pintado de amarillo un aspa a manera de San Benito". Parece estar relacionado con relaciones entre mozos y mozas.

Puertas en calle María Cristina en Arroba de los Montes (foto archivo autor)

Por lo común, el dintel de las puertas de Arroba de los Montes son de madera de los arboles del termino, suelen ser madera dura, como la encina, enebro y el madroño, que soporte el paso del tiempo y no sea atacada por insectos perforadores.

Dintel de madera reutilizado sombre la puerta de un pajar de Arroba de los Montes (foto del autor)
El origen de la puerta nace de la necesidad de tapar los huecos de peñas, muros y setos para evitar la salida o entrada. La puerta según el Diccionario de Autoridades de 1737 " es la apertura que se hace artificialmente en la pared, que llega hasta el suelo y que sirve para entrar y salir de ella".
Puerta primitiva o talanquera en una huerta de Arroba de los Montes
Las primeras puertas era arbustos o ramas de arboles que evitaban la entrada de animales salvajes a los corrales donde se ubicaban las cabras o vacas.
Las puertas empiezan a evolucionar y empiezan a atar palos con cuerdas y clavos para evitar la entrada o salida de animales en un recinto, llamadas talanqueras en nuestro pueblo. En Arroba de los Montes existe una calle llamada de las Talanqueras que "son un artificio de tablas; puerta de enfrente, como haciendo pared, para seguridad o defensa, como la que sirven en las fiestas de toros delante de los tablados"

Toril del Espinusillo con puerta de ramas de encina en Arroba de los Montes (foto del autor)
En Arroba de los Montes hay que diferenciar entre puertas de uso comercial y para uso común de una casa. Las puertas de las tiendas de ultramarinos tenían cristales para facilitar la entrada de la luz al comercio, al finalizar la actividad los cristales se tapaban con unas tablas para evitar los robos.

Puerta de tienda de ultramarinos en Arroba de los Montes (foto del autor)
Cabe distinguir entre puertas de una hoja y dos hojas, por lo general las puertas principal de la casa del pueblo tenían dos hojas y las puertas secundarias, tenían solo una hoja.
Puerta en casa de planta y media en carretera en Arroba de los Montes (foto del autor)

Las puertas de madera de dos hojas servían en el verano para refrescar la casa ya que la hoja superior partida de la puerta se entornaba para facilitar la entrada del aire y así crear una corriente de aire por el interior. Para evitar la entrada de insectos como moscas y mosquitos, se colocaba una cortina.
Puerta en la casa de planta baja en carretera de Arroba de los Montes (foto del autor)
Los almacenes de grano, pajares y cuadras suele haber una puerta de una solo hoja con menos adornos y peores materiales.

Puerta en calle Cantarero en Arroba de los Montes (foto del autor)
Las puertas se situaba en el centro de la fachada cuando la casa era amplia, cuando era pequeñas, las puertas se situaban en un lateral para facilitar la distribución de las habitaciones.
Puerta de un pajar y piquera de Arroba de los Montes (foto del autor)

Los pajares que no estaban asociados a la casa se utilizaban puertas de peor calidad o de hierro, no importando la ornamentación.
Puerta de antigua fragua en la Cañada de Arroba de los Montes (foto del autor)
Las puertas de las casas mas antiguas o de la antigua fragua tenia menos altura de lo normal por lo que para entrar al recinto había que inclinarse o agacharse para no darse con el dintel.
Puerta de casa con chapa de metal en calle María Cristina en Arroba de los Montes (foto del autor)
La parte inferior de las puertas solían deteriorarse a consecuencia de la lluvia, hielo y el sol, para evitar el daño se colocaba una chapa de metal.
Puerta en casa de la calle Cantarranas en Arroba de los Montes (foto del autor
Los corrales para los mulos y caballos tenían puertas estrechas donde apenas cabían los animales, al final se situaban las cuadras.
Puerta de casa en calle María Cristina en Arroba de los Montes (foto del autor)
En nuestro pueblo apenas hay portalones grandes de madera, el mas espectacular era una portalón de un corral con un voladizo de tejas en la carretera, hoy desaparecido.

Portalón con techumbre en la carretera en Arroba de los Montes (foto del autor)
El otro portalón era de un antiguo salón de baile situado también en la carretera, cuya entrada no tenia voladizo.
Portalón de antiguo salón de baile en carretera en Arroba de los Montes (foto del autor)
En los edificios religiosos las puertas son de mas calidad, con maderas gruesas y mas ornamentales, cabe apreciar que la puerta norte o de las mujeres era de peor fabrica que la puerta sur o del sol de la iglesia.

Puerta norte o entrada de las mujeres de la iglesia de Arroba de los Montes (foto del autor)

La puerta principal de la iglesia o del sol esta mejor adornada aunque no es la original ya que la exposición continuada al sol y a las inclemencia del tiempo tuvo que ser sustituida por la actual. Las puerta de la iglesia o del cura servían algunas veces para dejar niños recién nacidos, como ocurre en 1674 "cuando María de Salinas, viuda, esta da luz a un niño que deja en la puerta del cura de Arroba".
La puerta de la iglesia también servían para publicitar una bronca o pelea ante el pueblo, como ocurre en los Yébenes en 1609, cuando se abre "diligencias por injurias iniciadas por denuncia de Francisco Corral contra Juan Díaz, sacristán, curtidor, a quien acusa de insultarle en la puerta de la iglesia".

Puerta del sol de la iglesia de Arroba de los Montes (foto del autor)

En las puertas se usaban pestillos que son los precursores de las cerraduras y llaves. Los pestillos son "piezas de hierro con su muelle, con que se cierran las puertas por dentro, pasando a una hembrilla que esta clavada en la jamba".

Pestillo en una puerta de Arroba de los Montes (foto del autor)



MISIONES PEDAGOGICAS EN ARROBA DE LOS MONTES

MARIA DOLORES FERNANDEZ MARTIN
JESUS VICTOR GARCIA

Coincidiendo con el 85 aniversario de la llegada de las misiones pedagógicas a Arroba de los Montes hemos querido hacer un articulo en este blog. 
Al inicio del siglo XX la enseñanza era obligatoria en España, pero había un alto grado de absentismo escolar debido a que los alumnos tenían que ayudar a los padres en las faenas cotidianas del campo.
Libro con el sello de Escuela nacional de niños de Arroba de los Montes (foto del autor)

El 60 por ciento o más de la población era analfabeta en Arroba de los Montes; muchas veces porque los padres no valoraban la educación de los hijos o porque el cuidado del campo, dificultaba enormemente la enseñanza continuada del alumno. Niños con 9 años estaban de "chiveros", otros segando "verde" para el ganado doméstico, algunos espantando los pájaros para que no se comieran la cosecha. Todos los niños ayudaban en las tareas cotidianas para que las familias pudieran subsistir.

Niños trillando cereales en Arroba de los Montes (Archivo fotohistoria)

La educación en Arroba de los Montes era muy precaria. Había dos escuelas, una de niños y otras de niñas. Estas escuelas, por lo general, se ubicaban en casas de particulares por las que se pagaba una pequeña renta. En 1899 las escuelas estaban en la calle las Peñas, posteriormente en la Plaza.

Escuelas de niños y niñas en la calle las Peñas en 1899 en Arroba de los Montes
El maestro de enseñanza ganaba muy poco y completaba su renta con clases particulares a los vecinos después de las labores del campo. La paga de los maestros la asume el Estado, pero su salario es más bajo que el de un peón de albañil. Es el más pobre en comparación con el cura, farmacéutico o medico, pero los maestros de escuela del mundo rural se veían recompensado por su esfuerzo con el agradecimiento de los padres con productos de caza, huertos, leche y carne. 

En la legislación de principios de siglo, ya se hace referencia a las Misiones pedagógicas que consideran como uno de uno de los medios para sacar al pueblo de la ignorancia, siendo el analfabetismo una de las principales lacras sociales.
Se pretende informar a los padres sobre los beneficios de la enseñanza, para que colaboren  en la difícil tarea de educar y envíen a sus hijos a la escuela, evitando así, el absentismo escolar y el elevado analfabetismo.
Alumnas con la maestra del curso 1953-54 de la escuela de Arroba de los Montes (archivo fotohistoria)

El origen hay que buscarlo en la abismal diferencia, no solo intelectual sino también económica, que existe entre la ciudad y el campo. Con las misiones se pretende llevar a los aldeanos parte de lo que disfrutan los habitantes de la ciudad, ya que como españoles también tiene el derecho a disfrutar de la cultura.
Es obligado destacar el influjo de la Escuela Nueva, fundada en 1910, de orientación socialista y de la Institución Libre de Enseñanza creada en 1876 por Francisco Giner de los Ríos y promovida por una burguesía culta y progresista.

Tuvieron escasa repercusión durante esto treinta años debido a la precaria situación económica y las urgentes necesidades de la enseñanza que había que atender preferentemente como eran: los bajos sueldos de los maestros, edificios escolares ruinosos, anticuado y deficiente mobiliario y escaso materia escolar que dejaban siempre exhausto el presupuesto de Instrucción Publica.

También los continuos cambios políticos, que traían como consecuencia una abundante legislación, supeditada a las dotaciones presupuestarias, que no llegaba a convertirse en realidad y en lugar de dar soluciones, mas bien, creaba confusiones.

En la provincia de Ciudad Real hubo al menos 6 misiones pedagógicas, la primera fue el 15 de Abril del año 1933 en Puerto Lapice. 

La segunda fue del 2 al 9 de Enero de 1934 en la zona de los Montes de Toledo. Su recorrido fue Luciana, Puebla de Don Rodrigo y Arroba de los Montes llevando cine y música. 



Niños de Arroba de los Montes en una cerca del pueblo en la década de los 50  (archivo fotohistoria)

El equipo de esta misión pedagógica de Arroba de los Montes  esta compuesto por el director de esta misión de Arroba, Don José E. Lillo Rodelgo (Villacañas, Toledo 1887/ Madrid 1981) fue un pedagogo importante en la primera mitad del siglo XX. Comienza su tarea como maestro rural en las provincias de León, Guadalajara y Toledo para pasar pronto a ser inspector de Primera Enseñanza. de Toledo, agregado al patronato desde noviembre de 1933. 

Le acompaña D. Cristóbal Simancas, auxiliar de Misiones.  Se debió encargar del tema de proyección de cine, ya que participó en otras misiones como ayudante del cineasta José Val del Omar.

Se unen a ellos D. Fernando Piñuela, director de la Escuela Normal de la provincia de Ciudad Real (Murcia 1897-Murcia 1939). Diputado por Ciudad Real en las elecciones de 1931 por el PSOE.

También ayudan, en su primera misión pedagógica, el estudiante de magisterio en Ciudad Real, D. Pelayo Tortajada (Uclés. Cuenca 1916-Ciudad Real 1944) y  el estudiante Moisés Sainz Gutiérrez, recorriendo los pueblos de Luciana, Puebla de Don Rodrigo, Arroba de los Montes.


 LAS MISIONES PEDAGOGICAS 

 Podemos considerarlas como un logro republicano del que se beneficiaron numerosos pueblos de nuestra diversa geografía peninsular, ya que en el momento de su creación, realización y expansión de las Misiones Pedagógicas, se consigue durante la II Republica y también su casi total desaparición, antes de la Guerra Civil.

Creado por Decreto del 29 de Mayo de 1931, el Patronato de Misiones Pedagógicas esta formado por: una Comisión Central en Madrid, varias Comisiones provinciales de enseñanza y delegados locales donde convenga a los fines del Patronato.

La Comisión Central es la encargada de redactar el Reglamento del mismo y de desarrollar los siguiente trabajos:

A) Cultura General
-Fomento de la cultura general con el establecimiento de bibliotecas populares fijas y circulantes.
 -organización de lecturas y conferencias publicas relacionadas con la bibliotecas. 
-sesiones cinematográficas que den a conocer la vida y costumbres de otros pueblos, los adelantos científicos, etc.
-Sesiones musicales de coros y pequeñas orquestas, y audiciones por radio y discos seleccionados 
-exposiciones reducidas de arte a modo de museos circulantes para que el pueblo participe en el goze y las emociones estéticas.

B) Orientación Pedagogía.
-Visita a escuelas rurales y urbanas para conocer sus condiciones y necesidades.
-Cursillos de perfeccionamiento para maestros
-Excursiones con niños y maestros a lugares de interés histórico, geográfico y artístico para que aprendan a apreciar su valor y belleza.

C) Cultura Ciudadana
-Conferencias y lecturas sobre la estructura del Estado y sus poderes.
-Administración publica y sus organismos, participación ciudadana en ella y en la actividad política, etc.

La Misión es distinta a la escuela ya que alcanza a todo el mundo, sin diferencia de edad ni sexo; siendo el maestro su máximo colaborador. En la España de entonces, con la II Republica sin consolidar, surgen las Misiones de una doble preocupación del gobierno:

- Superar el aislamiento físico, social y humano de la mayoría de las gentes que habitaban en las zonas rurales.
-Apuntar hacia una justicia social interterritorial redistribuyendo bienes culturales que existían en las áreas urbanas pero no en los pueblos.

Se quiere cambiar el concepto de educación represiva de "la letra con sangre entra" y tratar de enseñar con entusiasmo.

Antes de organizar una Misión es necesario entregar en el Patronato un informe sobre las características geográficas, económicas, culturales, de transporte, etc. de la comarca y rellenar un cuestionario que acompaña a la solicitud. 
Una vez aprobada y designado el personal que ha de realizarla sale hacia su destino, pueden realizarla los inspectores de primera enseñanza, consejos provinciales o locales, miembros del Patronato o particulares de solvencia social.

El material de trabajo del equipo misionero se compone de:

-Un proyector cinematográfico con películas educativas y de recreo.
-Bibliotecas para la escuelas de las comarcas visitadas
-Gramófonos con una selección de discos
Todo el material se deja al maestro para que continúe con la obra iniciada.

Con ese material, la Misión Pedagógica, desarrolla una o varias sesiones en la escuela, en otra sala, o en la plaza del pueblo, en horas compatibles con el trabajo local una vez que la genta a finalizado sus labores en el campo, por medio de charlas sencillas acompañadas por el  cine, recitaciones y lecturas de obras populares, audiciones musicales comentadas y conversaciones sobre educación ciudadana.
Esta actuación cultural se complementa con la actuación pedagógica colaborando con los maestros y desarrollando con los niños, juegos, lecciones, cantos y excursiones.

Durante su estancia en el pueblo, hablan con las gentes de historias que les gustan; les enseñan cosas que no han visto; les divierten con poesía, música y espectáculos emocionantes y al marchar les dejan libros y discos para que sigan divirtiéndose.
 En todos los pueblos de España destaca por su relevancia, el recitado o canto de poemas, sobre todo los romances, haciendo estallar en aplausos y vivas a los asistentes porque despertaban en ellos el recuerdo de una tradición no perdida. No hay mejor acercamiento a los romances y poemas que recitarlos en las plazas y calles del pueblos de viva voz, siendo en anhelo máximo de cualquier poeta.

Portada del libro donado por las Misiones Pedagógicas a la escuelas de Arroba de los Montes (foto del autor)

Los habitantes del pueblo memorizan muchas poesías, relatos cortos, integrándose en la cultura local, poema y romances. Otras veces enseñan a los misioneros romances locales como el "Gerineldo" o el de la "Loba parda"

En el Breve discurso de Manuel Bartolomé Cossío como Presidente del Patronato de Misiones Pedagógicas (brazo derecho y continuador de Giner de los Ríos), que se leía en cada una de las misiones el día de la inauguración decía " Es natural que queráis saber antes de empezar quienes somos y a qué venimos. No tengáis miedo. No venimos a pediros nada, al contrario; venimos a daros de balde algunas cosas. Somo una escuela ambulante que quiere ir de pueblo en pueblo. Pero en  una escuela donde no hay libro de matricula, donde no hay que aprender con lagrimas, donde no se pondrá a nadie de rodillas, donde no se necesita hacer novillos. Porque el Gobierno de la Republica que nos envía, nos ha dicho que vengamos ante todo a las aldeas, a las mas pobres, a las mas escondidas, a las mas abandonadas, y que vengamos a enseñaros algo, algo de lo que no sabéis por  estar siempre tan solos y tan lejos, de donde otros lo aprenden, y porque nadie, hasta ahora, ha venido a enseñároslo: pero que vengamos también, y lo primero, a divertiros...".

Subvencionadas con fondos públicos, cuentan con servicios de biblioteca, música, cine, coro y teatro, museo ambulante y guiñol. Los pueblos visitados reciben un gramófono con una colección de discos y cada biblioteca recibía una caja que contenían una colección de 100 volúmenes encuadernados y aunque la biblioteca se instalaba en la escuela, bajo la vigilancia del maestro, no se trataban de una biblioteca escolar sino que también quería llegar a los adultos mas marginados. 

Eran obras de fácil lectura tanto para adultos (literatura española y universal, oficios manuales, sanidad, ciencia, técnica agrícola, historia, biografías, libros de viajes y diccionarios) como para niños (cuentos, libros de aventura, adaptaciones de obras literarias y libros de apoyo).

Los libros de Arroba de los Montes pasaron al Ayuntamiento. Eran colecciones de Julio Verne y Emilio Salgari, conquistadores españoles en América, recopilaciones de prosa y poesía castellana, también obras de contenido ideológico. Muchos de estos libros desaparecieron por el traslado del ayuntamiento de la Plaza al Tablado. Los pocos libros que quedaron, ya muy deteriorados, están en la actual biblioteca municipal.

Libro con sello de las misiones pedagógicas de Arroba de los Montes (foto del autor)

Durante la jornada laboral, estaba al servicio de los escolares y una vez terminadas las tareas del campo, se abrían para el resto de los vecinos "a hacer cuentas y letras".

En la Misión de Puebla, Luciana y Arroba de los Montes no hubo museo ambulante, ya que había muchas dificultades de instalación, transporte y comunicación. 
La política bibliotecaria fue fundamentalmente llevada a cabo por dos organismo creados por la Republica; el patronato de Misiones Pedagógicas (proveía de colecciones de libros a las escuelas de los pueblos pequeños) y la Junta de Intercambio y Adquisición de Libros (que se ocupaba preferentemente de las poblaciones grandes).

Algunos "misioneros" murieron nada mas estallar la guerra civil; otros se enrollaron en las Milicias de  la Cultura o en las Brigadas Volantes; y muchos de ellos fueron encarcelados, expedientados o exiliados. También se dio el caso de algunos que se integraron en las filas franquistas.

BIBLIOGRAFIA:
-Wikipedia.
-Patronato de Misiones Pedagógicas. Memoria de la Misión Pedagógico-Social en Sanabria (Zamora). Resumen de Trabajo realizado en el año 1934. Madrid 1935. BIBLIOTECA DE CASTILLA LEON.
-Las misiones pedagógicas: educación y tiempo libre en la Segunda Republica. Francisco Canes Garrido. Departamento de Teoría e Historia de la Educación Universal Complutense de Madrid.- Revista Complutense de Educación Vol.4 (1) - 147-168. Ed. Universidad Complutense. Madrid. 1993.
-Las misiones pedagógicas y la utopía cinematográfica de Val de Omar. Gonzalo Sáez de Buruaga.
-Las bibliotecas en las misiones pedagógicas.- Mariano Boza Puerta y Miguel Angel Sánchez Herrador. Biblioteca Publica Provincia de Granada. Dialnet.
-Hacerte saber mil cosas nuevas. Ciudad Real. 1939. Ballestero Escudero, Tomas; García Alonso, María del Carmen; Julia López García, Moreno Andrés, Jorge y Villalta Luna Alfonso, Luis F. Pizarro Ruiz.- Editorial UNED. 2018.